Oficemen prevé que el consumo de cemento crezca un 9% en 2021 y se acerque los niveles prepandemia

La patronal espere llegar a los 15 millones de toneladas en 2022, el mejor registro de los últimos diez años

 

El consumo de cemento en España ha crecido un 13% en los primeros ocho meses del año, hasta alcanzar los 9,58 millones de toneladas, 1,15 millones más que en el mismo período de 2020, según los últimos datos publicados en la Estadística del Cemento. Si comparamos estas cifras con el mismo período de 2019, aún se registra un diferencial negativo del 2%, aunque los indicadores económicos manejados por Oficemen apuntan a que al cierre del año casi se habrán recuperado los niveles prepandemia.

La evolución de la tasa interanual en los últimos tres meses, unida a otros indicadores económicos como la obra pública o la edificación residencial, apuntan a un resultado para el conjunto de 2021 más optimista que el vaticinado en enero, cuando el sector cementero preveía un ‘crecimiento cero’. En el escenario actual, desde Oficemen se estima que el año se cierre con un crecimiento respecto a 2020 en el entorno del 9%, lo que permitiría alcanzar un consumo de 14,6 millones de toneladas, un volumen cercano a los 14,72 millones registrados en 2019, último ejercicio no afectado por las restricciones de la pandemia.

Las previsiones para 2021 estarían alineadas con las actuales cifras de crecimiento acumulado en el año móvil (sep20-ago21), con una tasa positiva del 8,4%, que eleva el total de cemento consumido en nuestro país en los últimos 12 meses a 14,5 Mt. La tasa de crecimiento acumulado interanual, uno de los indicadores más fiables para evaluar la evolución en el medio plazo, salió de números rojos en abril y ha mantenido el crecimiento desde entonces (ver gráfica en la siguiente página).

“Confiamos en que este impulso de los últimos meses nos lleve a ir consolidando poco a poco una nueva etapa y acercarnos a países de nuestro entorno, como Portugal o Alemania, donde el consumo de cemento per cápita sigue siendo mayor”, explica el presidente de Oficemen, José Manuel Cascajero.

Perspectivas para 2022

Para establecer sus previsiones, Oficemen parte de una situación actual en la que la obra pública vuelve a ser el principal destino del consumo de cemento, con una licitación al alza, especialmente en infraestructuras relacionadas con el agua y el medioambiente, que se elevan un 190%, frente al 70% de incremento de media. Y para 2022, la industria cementera espera que esta última partida se incremente aún más, ya que empezará a apreciarse la incidencia en las inversiones de los fondos procedentes de Europa.