Entrevista a Albert Gómez en El Economista

La Asociación Nacional de Fabricantes de Hormigón Preparado (Anefhop) denuncia que cerca del 40% de las fábricas de hormigón en España está produciendo sin cumplir la normativa vigente. Así lo advierte el presidente de la organización, Albert Gómez, quien reclama a la Administración que exija a las empresas su cumplimiento, así como una mayor concienciación por parte de los clientes.

“Nos gustaría que la Administración ejerciera un plan inspector y que acabara paralizando a las plantas no certificadas”, subraya Gómez. El Real Decreto 163/2019 obliga a los fabricantes de hormigón a obtener la Instrucción Técnica de Control de Producción, que implica mejorar los procesos de producción para el cuidado del medio ambiente. Las instalaciones tenían hasta el pasado 1 de abril para conseguir la certificación y, según las estimaciones de Anefhop, únicamente el 60% de las alrededor de 1.500 plantas que hay en España están certificadas. Es decir, aún se hallan en situación irregular en torno a 600 instalaciones.

“Tenemos que hacer un trabajo para influir a las Administraciones y a diversos estamentos para que se exija de una manera contundente el cumplimiento de este Real Decreto”, señala el presidente de la organización, que demanda la imposición de sanciones o, incluso, la paralización de la actividad de la planta que incumpla. “Desde el Ministerio de Industria podrían instar expedientes sancionadores”, reclama Gómez. Desde la patronal de las hormigoneras por ahora “no hemos empezado con las denuncias directas”, precisa. Anefhop asegura que en el caso de sus empresas asociadas en porcentaje que de fábricas que ya cuentan con el certificado necesario es prácticamente total -acoge a 750 instalaciones-. Gómez afirma que cumplir con la normativa requiere una inversión por parte de las empresas, aunque “no es muy grande”. De hecho, advierte de que el incumplimiento de la ley “puede hacer que los costes suban”.

El presidente de Anefhop asegura que dentro del cerca de 40% de plantas que siguen sin certificar, “hay bastantes que se debe a desconocimiento” de la obligación de obtener la Instrucción Técnica de Control de Producción. Incide, además, en que aún hay muchas fábricas que están tramitando la concesión de la certificación.

La industria del hormigón recortó en 2020 el 8% su cifra de negocio en España, “mucho menos de lo que preveíamos” cuando se declaró el estado de alarma en marzo del pasado ejercicio. Las proyecciones originales apuntaban a caídas superiores al 30%.

El sector del hormigón rompió así el año pasado con la tendencia positiva que había experimentado en 2018 y 2019. No obstante, para Gómez lo acaecido en 2020 sólo representa “un bache”, máxime cuando el comportamiento del segundo semestre “fue mucho mejor”. Una situación que se ha extendido al año en curso. “Los números están siendo generalmente buenos en todas las Comunidades Autónomas”, explica Gómez, que estima que, aún sin datos oficiales, se están registrando crecimientos por encima del 5%. Para el ejercicio completo, Anefhop maneja las previsiones de otras organizaciones y comparte una expectativa de incremento de la cifra de negocio ligada al consumo de hormigón y cemento de entre el 7% y el 9%.

La organización recalca que “estamos empezando a ver algún proyecto de inversión pública que se está reactivando”, si bien el motor actual para el sector sigue siendo la iniciativa privada.

 

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