Entrevista a Pilar López, presidenta del Comité Técnico de Medio Ambiente

  • ¿Cuáles son las principales dificultades a las que se están enfrentando las empresas?

Respecto al ámbito ambiental ha habido una transformación general hacia la sostenibilidad que ha sido impulsada principalmente por normativas relacionadas, que comienzan a ser de obligado cumplimiento. Las empresas con estructura pueden asumir este cambio, pero las que no la tienen, están teniendo dificultades para no quedarse desactualizadas.

  • ¿Qué necesitan las plantas?

Las plantas necesitan saber en qué punto se encuentran. Para ello hay dos herramientas básicas: el Hormigón Expert y la DAP sectorial. A partir de aquí se puede saber si la planta cumple los requisitos de calidad, medio ambiente y PRL que exige el Hormigón Expert y si los datos resultantes de la DAP están acordes a los objetivos, como mínimo sectoriales, que se están impulsando desde ANEFHOP.

Estos son los primeros pasos, a partir de aquí hay un largo recorrido de mejora continua que se ha de seguir. Por lo que las plantas han de estar informadas no sólo de lo que la normativa ambiental exige sino de lo que la propia sociedad espera del sector en temas de sostenibilidad.

  • ¿Cuál es o debe ser el papel de ANEFHOP y el Comité para impulsar su consecución?

ANEFHOP, y el trabajo que está llevando a cabo el Comité de Medio Ambiente en esta última etapa, creo que es clave para conocer dónde estamos y ser el medio para establecer la hoja de ruta necesaria para alcanzar los objetivos de reducción de huella de carbono.

Por otro lado, gracias a las revisiones y auditorías del Hormigón Expert se promueve que las plantas estén al día y trabajen preservando el medio ambiente y la sociedad que les rodea.

Otro aspecto necesario y que es más complicado, la transformación de la imagen del sector del hormigón en la sociedad, como un sector Sostenible.

  • Una de las grandes preocupaciones actuales es la sostenibilidad y en el sector del hormigón en concreto la reducción de la huella de carbono por este material. ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años el sector para ser más verde?

La reducción de la huella de carbono de las empresas pasa de voluntaria a obligatoria tras la publicación de la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética. El sector de la construcción es uno de los actores principales en esta neutralidad en carbono que se pretende alcanzar en 2050. Mientras tanto en 2030 se debe garantizar una reducción de CO2 del 23% vs a 1990. Con lo cual nos afecta completamente.

Por otro lado, la Estrategia Española de Economía Circular, España Circular 2030, fomenta que todas las comunidades autónomas estén publicando sus planes de economía circular, donde el sector de la construcción sigue teniendo un papel protagonista.

Pese a que la profunda crisis de la economía española iniciada en el año 2008 ha tenido un impacto negativo especialmente destacado en el sector de la construcción, reduciendo notablemente su volumen de negocio. A día de hoy, según cifras del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, emplea el 40% de los recursos, genera el 40% de los residuos –varios puntos por encima de la media de la UE– y emite el 35 % de los gases de efecto de los emisiones de España.

En la actualidad, la demanda de productos sostenibles por parte de los clientes es aún muy incipiente, pero previsiblemente crecerá de forma exponencial en los próximos años, como consecuencia de la sensibilización de la sociedad en general y por la presión que ejerzan los cambios normativos que afectarán a nuestro sector en el futuro.  Por ello nos hemos preparado para dar respuesta a estas necesidades.

  • En esta línea, ¿qué es la DAP Sectorial y qué aporta al sector? ¿Cuál es su importancia?

La DAP nos marca un punto de partida. Gracias a todos los datos recogidos y certificados de 427 plantas y 140 empresas podemos saber cuál es nuestro perfil ambiental sectorial y conocer los diferentes impactos ambientales, donde uno de ellos es la huella de carbono, o lo que es lo mismo, las emisiones de CO2 equivalente por m3 de hormigón fabricado.

Es importante porque permite saber dónde estamos y nos da información de todo el ciclo de vida del producto, desde la extracción de las materias primas hasta la puesta en obra del hormigón. De esta manera se pueden establecer unos objetivos y diseñar un plan de acción para su cumplimiento.

  • Los retos son ambiciosos: reducción de las emisiones en un 40% para 2030. ¿Cómo se puede conseguir?

Se podría decir que aproximadamente el 80% de las emisiones de CO2 del hormigón proviene del cemento contenido en el producto. Como primeros pasos desde ANEFHOP, se puede contribuir a esta descarbonización realizando un consumo eficiente de cemento, utilizando cementos más sostenibles en aplicaciones menos exigentes y haciendo una actividad divulgativa y didáctica en el mercado para dar valor a estos hormigones más sostenibles.

  • Desde su perspectiva como mujer en el sector, ¿cómo ha evolucionado el sector en términos de presencia de la mujer?

Llevo 15 años trabajando en este sector y realmente no ha habido un aumento de la presencia de la mujer en el sector. Los principales puestos que ocupan mujeres son Administrativos, o personal de staff en cuanto a Áreas de Sostenibilidad, Prevención o Calidad. En operaciones la presencia es mínima.

  • ¿Consideras que se están dando pasos para su incorporación?

Siento decir que pocas acciones he podido percibir en este tema. Dentro de la Responsabilidad Social de las empresas, principalmente las grandes empresas, comienzan a diseñar planes de igualdad y a establecer objetivos de aumento de la presencia de las mujeres.

  • ¿Qué retos quedan pendientes? ¿Qué más se podría hacer?

Mi formación es de Ingeniera Química, especializada en Medio Ambiente, y mi experiencia profesional había sido en el sector industrial. Yo llegue a este sector sin tener mucho conocimiento del mundo de la construcción. Creo que un reto sería mejorar la comunicación, dar a conocer más las actividades que se llevan a cabo, tanto a la sociedad como al mundo educativo, ya que es un mundo interesante con muchas posibilidades de aprendizaje y crecimiento, donde hay cabida para hombres y mujeres.

  • Desde ANEFHOP, ¿qué medidas pueden servir de apoyo?

ANEFHOP, para seguir siendo una patronal vanguardista, podría crear su propia comisión de igualdad para desarrollar planes de igualdad que puedan ser implantados en las empresas.

Entrevista a María José Martín, de Hormigones Campiña Sur

  • Cuéntanos un poco de tu experiencia en el mundo del hormigón

Mi experiencia en el mundo del hormigón se remonta 25 años atrás, cuando mi familia, liderada por mi padre, se inició en este mundo con mucha ilusión y no menos sacrificio. Mi padre provenía del sector minero, explotando una actividad que consistía en lavar antiguas escombreras, obteniendo plata, plomo y zinc. Siempre tuvo interés en abrir una cantera y destinar esos áridos principalmente al hormigón. Y nosotros, muy jovencitos en ese momento, le seguimos en ese camino, además de terminar nuestros respectivos estudios. En mi caso, me había formado con el objetivo de dar clases de inglés, nada que ver con el sector del hormigón, pero he ido aprendiendo a base de lidiar cada día con todo lo que conlleva fabricar y distribuir hormigón alcanzando los debidos estándares de calidad.

  • Desde tu perspectiva, ¿consideras que se están dando pasos para la incorporación de la mujer al sector? ¿Qué más sugerirías hacer?

Pues, a mi modo de ver, somos bastante pocas las mujeres en el sector, al menos de forma visible. La mujer en este mundo ostenta sobre todo puestos en la administración de las empresas hormigoneras, también en casos de empresas familiares, pero hay pocas al frente de la dirección. Basta solo ver la poca presencia de mujeres en reuniones y asambleas de Anefhop. Hoy por hoy es considerado todavía un mundo de hombres, aunque me consta que hay mujeres altamente cualificadas en el sector de la Construcción. Sería bueno que las direcciones de las empresas hormigoneras confiaran a su personal femenino labores de responsabilidad para que demuestren que pueden realizar su labor con un alto grado de eficacia.

  • Eres una experta integrante del Comité Técnico de Extremadura

Bueno, mi saber en el mundo del hormigón proviene, como he dicho, de la experiencia adquirida a lo largo de estos años. No me formé originariamente en este asunto y mis conocimientos técnicos son los obtenidos tras trabajar en equipo con mis hermanos y rodearme de gente con mucho conocimiento y experiencia en este mundo.

  • Imagino que una de las preocupaciones en la región es el cumplimiento del Real Decreto de Control de Producción. De hecho, a principio de año se veía cómo todavía un 25-30% de las plantas estaban vendiendo producto ilegal. ¿A qué puede deberse este incumplimiento?

Así es. Una de las principales preocupaciones es tener constancia de que hay plantas que aún no están certificadas tras haber transcurrido el plazo de los 24 meses para adaptarse y más de un año desde que expiró el plazo y el Real Decreto pasó a ser de obligado cumplimiento. Esto es debido principalmente a dos cosas. Por una parte, hay mucha irresponsabilidad instaurada en el sector, empresas que dan por hecho que la fabricación de hormigón es algo que no conlleva responsabilidad alguna. Por otro lado, la Administración no colabora en absoluto en vigilar el cumplimiento de la normativa, bien por dejación de sus funciones o por otros motivos que no llegamos a comprender.

  • ¿Qué retos plantea esta situación?

Pues los retos que se plantean son los de intentar por todos los medios que esas plantas se certifiquen y, si no fuera así, conseguir que no ejerzan su actividad para evitar de ese modo la competencia desleal.

  • ¿Cómo puede solucionarse? ¿En qué está colaborando Anefhop para conseguir que todas las plantas se certifiquen?

La solución pasa por presionar a la Administración y, por otro lado, por informar a los clientes y direcciones facultativas de obras a las que estén suministrando material estas plantas. Informar e incidir en que el producto que están comprando no reúne los requisitos para ser legal. Anefhop está colaborando de lleno con el proceso de hacer cumplir la normativa. Como asociación de relevancia tiene interés en que la competencia juegue con las mismas cartas con las que lo hacen sus asociados, que, en el 100% de los casos, están adaptados y cumpliendo la normativa. Todo ello conlleva una importante labor de divulgación y contacto directo con sus asociados a través de los delegados.

  • En otro orden de cosas, el pasado año se cerró con un crecimiento de la producción en Extremadura. ¿Qué expectativas tenéis para este curso?  

En lo que llevamos de año, la producción ha sufrido un crecimiento sensible y se ha mantenido en las cifras que vienen siendo las habituales en los últimos años en nuestra región. Ahora bien, dudamos mucho que esos niveles se mantengan para lo que queda de año, porque el incremento de precios en todo lo relativo a la construcción va a afectar enormemente a nuestras producciones de hormigón. Es decir, nos consta que hay una fuerte demanda de m3, pero unas desfavorables condiciones económicas para que estos suministros se lleguen a ejecutar.

  • Hace poco que también formas parte de la Conferencia de Presidentes de Anefhop representando a Extremadura.

Así es. Y por ello estoy tremendamente agradecida por este nombramiento que mis compañeros del Comité de Gestión aceptaron tras la propuesta de nuestro delegado, Fernando Gómez Pajuelo, con el que colaboramos estrechamente desde hace ya varios años. El anterior presidente, nuestro compañero Juan Carlos Marín, había estado haciendo las funciones en el Comité de Andalucía y Extremadura, pasando en ese momento a presidir en exclusividad el comité andaluz.

  • ¿Cuáles son las principales preocupaciones en el sector?

Lo más repetido que se escucha es la palabra incertidumbre. Esa incertidumbre viene acompañada de la preocupación por el importantísimo incremento de costes que está sufriendo el sector y todas las industrias vinculadas a la construcción. La repercusión de esta subida de los precios afecta a todos y, como es natural, de forma más relevante a las empresas que tienen contratos firmados sin revisión. También hay una demora importante en la ejecución de obras de licitación pública.

  • ¿Cómo se pueden afrontar estos retos?

Es difícil dar respuesta a esta pregunta, pero, desde luego, pasa por tener la responsabilidad de hacer las cosas bien, conseguir hacer cumplir la normativa a todas las empresas de hormigón y trabajar duro y con optimismo para salvar los malos tiempos que al parecer se avecinan.

  • La sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono es uno de los principales objetivos de los próximos años, ¿qué tienen que hacer las plantas españolas para conseguirlo?

El sector está realizando una apuesta por la sostenibilidad y se ha comprometido a reducir sus emisiones de una forma importante con la fecha límite de 2030. Para ello, será necesario un cambio en los modelos de negocio, que pasan por la aplicación de nuevos métodos y procesos más sostenibles haciendo un uso más eficiente de los recursos e incorporando nuevas tecnologías.

  • ¿Cómo se está adaptando Anefhop para ayudar a las plantas y al sector?

La Asociación ya emprendió este camino en 2011 con el distintivo de Hormigón Expert, estableciendo los requisitos para todos sus asociados para obtener la excelencia en la fabricación del producto. Uno de los tres pilares del plan es la protección del medio ambiente. Por otro lado, Anefhop ya ha presentado el pasado junio la DAP sectorial del hormigón, para lo cual ha estado trabajando en ver cuáles son las emisiones del sector. Para ello, se han auditado plantas y se ha estudiado todo el ciclo hasta poner el hormigón en obra. La DAP será muy importante para medir el impacto ambiental y sentar las bases sobre las que trabajar de cara al futuro.

Entrevista a Luis Fernández González, presidente del Comité de Asturias

  • La producción en Asturias ha mejorado mucho desde 2020, ¿cuáles cree que son los principales motivos?

Para poder contestar a esta pregunta, hay que tener en cuenta la evolución del consumo de hormigón en los últimos años. En Asturias, desde el  2007 hasta el 2015 se produjo un fuerte retroceso año tras año. En número de empresas vinculadas al convenio de construcción hemos pasado de 3.600 en el año 2007, a tener unas 1.700 en el año 2020. En el año 2021 hemos alcanzado las 1.800, y este repunte repercute en todos los subsectores de la construcción, tanto en empleo como en consumo de materiales.

En concreto, durante el pasado ejercicio, el motivo de la mejora de producción de hormigón en Asturias se encuentra en el aumento de la cifra de construcción de vivienda nueva, y en el incremento de oferta de obra, tanto privada como pública, que hace que la producción de hormigón en este último año haya crecido del orden de un 13% respecto al año anterior.

 

  • El pasado año se produjeron dos importantes hitos en el sector: el RD 163/2019 y el Código Estructural. ¿Cómo han reaccionados las plantas asturianas? ¿Es la competencia desleal una preocupación en la región?

Asturias es la única región de España donde todas las empresas del sector están asociadas a ANEFHOP. Una de las exigencias para ser socio es que se cumpla con los requisitos del Sello Expert, y aunque no sea oficialmente reconocido, las auditorías realizadas por ANEFHOP hacen que cumplamos con la Ley respecto a la Calidad, Seguridad y Medio Ambiente.

El control de producción de hormigón ya estaba sujeto a la Orden Ministerial del año 2001, pero es el 1 de abril del 2021 cuando entra en vigor del RD163/2019, que exige obtener un Certificado de Control de Producción a las centrales de hormigón. Con lo cual, el fabricante que no cumpla con este RD, no obtendrá el certificado y no estará autorizado para la venta de hormigón.

Respecto al RD 163/2019, todas las centrales de hormigón de Asturias están Certificadas, con lo cual no supone diferencia alguna entre unas y otras, y ello no supone competencia desleal.

Asimismo, la Administración Regional es garante de este cumplimiento, y en reuniones que hemos tenido con la Dirección Regional de Industria y Dirección Regional de Vivienda, lo pudimos constatar.

Respecto al Nuevo Código Estructural, de reciente aprobación, se está divulgando desde el Ministerio, ANEFHOP, y otras organizaciones, a través de formación y jornadas de presentación. La novedad fundamental es la inclusión de la Sostenibilidad, aunque también se catalogan criterios de Calidad, requisitos Económicos, Medioambientales, requisitos Sociales, Salud Laboral e índices Complementarios. Con todo esto tenemos que conseguir que el hormigón sea sostenible y que la huella de Carbono sea la menor posible.

En este punto, también me gustaría destacar, que los controles del hormigón que nos hacen en obra por parte de los Laboratorios carecen de exigencias mínimas exigibles por parte de la Administración, algo que resulta enormemente dañino para el sector.

 

  • El pasado verano ANEFHOP premió a plantas productoras del Principado por su apuesta por el medio ambiente y una adecuada gestión de los riesgos laborales. En este sentido, ¿cree que Asturias se encuentra en una situación privilegiada a nivel nacional?

En Asturias la Administración siempre se ha caracterizado por ser muy exigente con la normativa Medio Ambiental. Prueba de ello, es nuestro eslogan “Asturias Paraíso Natural”. Además, las empresas de Asturias lo valoran, son participativas y colaboran activamente en el cuidado del medioambiente.

En mi opinión, los esfuerzos para cumplir aquí con la normativa son superiores a los que se exigen en otras Autonomías. Para los empresarios asturianos, fruto de la situación geográficamente privilegiada, la convierte también en una situación más rigurosa.

El tema de residuos nos preocupa de forma importante. Es un asunto que esta encima de la mesa permanentemente, y en el que se está trabajando para incluir, en nuevas obras y proyectos, áridos reciclados y otros subproductos. Esta cuestión debería tener reconocimiento económico por el coste que supone, y en Asturias hasta ahora no está siendo así.

La descarbonización tanto urbana como de infraestructuras es otro tema muy importante que se está afrontando en Asturias, de hecho, están programadas jornadas de trabajo y proyectos reales.

En cuanto a la gestión de los Riesgos Laborales, destacaría que la siniestralidad en nuestra industria es muy baja, lo cual demuestra el grado de rigor que tienen las empresas en este tema.

 

  • Recientemente ANEFHOP ha publicado un informe en el que se destaca que la digitalización de algunos procesos podría suponer una importante reducción de costes de gestión. En su opinión, ¿qué cree necesario para impulsar la adopción de tecnología en el sector?

Sin duda alguna el futuro de las empresas pasa por apostar por una mejora en los procesos de producción, la digitalización y la sostenibilidad. Es algo de lo que estoy absolutamente convencido.

En este sentido las empresas asturianas, al mismo tiempo que se adaptaron para certificarse en el cumplimiento del RD 163/2019, siempre han estado comprometidas con la mejora de instalaciones y la modernización de los procesos, lo que ahora nos mantiene en una buena situación para poder afrontar otros retos de modernización.

Tanto la digitalización como la economía circular son hechos reales. La digitalización, sin duda va a repercutir en el ahorro de costes a través de una mayor productividad, y además va a producir una mayor cantidad de información para gestionar nuestras empresas. La información que está apareciendo sobre subvenciones es abrumadora en este momento, cuestión que esperemos se traduzca en realidad y nos permita dar un salto de calidad significativo.

 

  • ¿Cuáles cree que son los mayores beneficios de la tecnología en el sector? ¿Cree que el sector puede adaptar sus procesos para parecerse a sus homólogos europeos?

Las nuevas tecnologías, hoy en día, son imprescindibles en cualquier ámbito de los distintos sectores de los que se hable. El sector del hormigón no se puede quedar atrás. La digitalización debe dar paso a la transformación digital de nuestro negocio. Además, la formación específica para cada puesto de trabajo es básica, cuestión que resulta especialmente complicada por la media de edad de las plantillas de trabajadores. Es importante que la gente que vayamos incorporando al sector, nos ayude a la transformación. Esto pasa por hacer del hormigón un sector interesante para la gente joven.

 

  • ¿Qué otros retos mencionaría?

Sin duda que los retos del sector del hormigón en España vienen condicionados por las normas europeas, los compromisos adoptados en sostenibilidad, el cuidado del Medio Ambiente, y nuestra obligación es estar atentos a todos ellos y adaptarnos.

Una de las dificultades que yo veo es que las empresas españolas en su mayoría son pymes, con lo cual el cumplir con toda la normativa y ser competitivo es más difícil de alcanzar. En mi opinión deberíamos de ser más objetivos, y ver la forma de hacernos más grandes y, por lo tanto, más competitivos.

Entrevista a Vicente Barrios, representante del Comité de Castilla – La Mancha de ANEFHOP

  • La producción de hormigón se contrajo a nivel nacional un 8% en el 2020 como consecuencia fundamentalmente de la pandemia. ¿Cómo han vivido en CLM esta reducción y su evolución en 2021?

La producción fue tan baja en los años 2018 y 2019 que apenas se notó la caída. En este sentido, los dos primeros trimestres de 2020 la producción disminuyó a causa del estado de alarma, pero a partir del tercer trimestre comenzó a remontar, manteniendo esta tendencia a lo largo del año 2021, en el que ha crecido la producción en el entorno del 9%. Respecto a datos de 2021, estimamos que rondará el millón y medio de metros cúbicos, lo que supone 0,73 m3/hab y año, un poco por encima del valor nacional que está en el entorno de los 0,52 m3/hab y año.

En cuanto a la producción por planta, la Comunidad registra un valor de 13760 m3/planta y año, dato que está por debajo de la media nacional que se encuentra en 16.700 m3/planta y año. Por su parte, los plazos de cobro y los impagos han mejorado respecto a los últimos años, pero en cualquier caso están suponiendo un gran esfuerzo de vigilancia y control a nuestras empresas.

 

  • ¿Cuáles considera que son los principales retos del sector en la región para los próximos años? ¿Cuál cree que es el motor de la producción en CLM?

El principal reto de los fabricantes de hormigón es la profesionalización del sector y apostar por la sostenibilidad de nuestro producto.

Por parte de las Administraciones, sobre todo la Autonómica, debemos aprovechar la llegada de fondos de la UE para invertir en infraestructuras. Castilla – La Mancha necesita mejorar carreteras, construir EDAR’s en todos los municipios, promover y ampliar polígonos industriales, etc.

Son varios los motores de producción en la región y depende en gran medida de la actividad económica que se desarrolle en la zona. En las zonas rurales el motor es el sector agrícola y en las capitales de provincia y zonas cercanas a la comunidad de Madrid, el sector industrial.

 

  • En su opinión, ¿ha ayudado el RD 163/2019 a reducir la competencia desleal en el sector? ¿cuál es la situación actual? ¿Han respondido las empresas productoras de la región de manera positiva?

Aunque las empresas asociadas a ANEFHOP están todas certificadas, y las no asociadas más grandes también lo están, no ocurre lo mismo con las empresas más pequeñas.

Esto muestra que el RD 163/2019 aún no está implantado en su totalidad, por lo que falta mucho trabajo por hacer.

En algunas zonas de Castilla La Mancha, sobre todo las zonas rurales, nos encontramos con el problema añadido de las autohormigoneras, las cuales fabrican hormigón fuera de toda norma. Al respecto, hemos solicitado colaboración de la administración para erradicar esta práctica pero de momento no hemos tenido éxito.

En la comunidad actualmente hay unas 109 plantas de hormigón activas, de las cuales sólo la mitad, según los datos que manejamos, disponen del certificado de cumplimiento del R.D. 163/2019. Comparado con la media nacional, que creo está en el entorno del 75% es un porcentaje muy bajo.

Sin embargo, es de destacar que en términos generales las empresas productoras han respondido de manera positiva.

 

  • ANEFHOP ha mantenido diferentes reuniones con entidades como la Dirección General de Industria de C-LM para luchar contra la venta ilegal de hormigón por parte de plantas NO certificadas, ¿cree que la colaboración con las entidades públicas permitirá impulsar la preocupación entre nuestros clientes por los riesgos que supone la no certificación y la venta de hormigón de manera ilegal? ¿Qué puntos destacaría de esta relación?

Desde el primer momento la Dirección General de Industria de C-LM se comprometió a luchar contra la venta de hormigón por parte de plantas no certificadas con el RD 163/2019. De hecho, han creado he incluido en su página web una cartografía específica, a modo de registro, donde aparecen las plantas de hormigón con el certificado RD 163/2019. No obstante, es necesario informar a las empresas productoras de la obligatoriedad de pedir dicho certificado antes de comenzar una obra, así como la inclusión en sus pliegos de condiciones de obras de esta obligatoriedad.

La relación entre ANEFHOP y la Dirección General de Industria de C-LM es fluida, son receptivos a nuestras peticiones y aunque de forma más lenta de lo que desearíamos, están actuando contra las empresas que no disponen del RD 163/2019. Por ejemplo, han enviado las últimas semanas requerimientos a las empresas que no disponen del certificado para que lo presenten en un plazo de 10 días, con posibles sanciones a las empresas que no lo presenten.

 

  • En relación con el RD y el Código Estructural, ¿considera que ha impulsado la preocupación por la sostenibilidad en el sector? Dada la novedad introducida ¿Cree que España puede posicionarse como uno de los líderes europeos en sostenibilidad a medio plazo?

Mi opinión es que se va a impulsar la sostenibilidad en el sector. Desde la Asociación ya se están dando pasos para ello. Creo que las empresas están preparadas y que España será de los países punteros en sostenibilidad en Europa.

 

  • ¿Considera importante el papel de ANEFHOP para el desarrollo del sector en CLM? ¿A qué cree que se debe la baja representatividad en la región? ¿Qué habría que hacer para cambiar la situación?

El papel de ANEFHOP es importante para el desarrollo del sector en C-LM, al profesionalizar el sector, desarrollar acciones formativas y defender los intereses de los asociados, en temas tan importantes como la lucha contra la competencia desleal.

La baja representatividad de la Asociación en C-LM puede ser debido a la gran dispersión de plantas en la comunidad y a que muchas de ellas son muy pequeñas con muy baja producción en zonas rurales poco pobladas.

Por parte de la Asociación se debería aprovechar la implantación del RD 163/2019 y la aprobación del Código Estructural para llevar a cabo acciones formativas entre las empresas no asociadas, de esta forma puedan comprobar las ventajas de pertenecer a ANEFHOP.

 

Entrevista de Carlos Raich, presidente de ANEFHOP, en El Economista

La industria del hormigón en España, cerró 2021 con una producción provisional de alrededor de 25 millones de metros cúbicos, lo que representa un crecimiento con respecto a 2020 del 10%, según explica en una entrevista con elEconomista el presidente de la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (Anefhop), Carlos Raich.

Un incremento que, en todo caso, ha de contextualizarse con el hecho de que en 2020 “tuvimos un mes de parón de actividad” como consecuencia de la paralización de las actividades de construcción en el mes de abril de aquel año por la pandemia de Covid-19.

Las previsiones del sector para 2022 continúan siendo positivas, aunque están sometidas a “una gran incertidumbre”. “Realmente no sabemos si vamos a ver el impacto que tienen los fondos Next Generation en nuestro sector”, advierte. De este modo, “nuestra mejor previsión es un crecimiento del 5% con respecto a 2021”, avanza.

El presidente de Anefhop señala que la mejora de las cifras de la industria del hormigón en 2021 procede, por un lado, del “mes de parón” de 2020 por la pandemia y, del otro, por “una recuperación lenta y progresiva que vamos teniendo desde 2013 que fue el año más bajo”.

Con los 25 millones de metros cúbicos consumidos en 2021, la industria del hormigón retorna así a los niveles previos a la pandemia, de 2019, y se mantiene significativamente por encima de los peores años para el sector, 2013 y 2014, cuando apenas se alcanzaron los 16 millones de metros cúbicos. No obstante, Raich recuerda que este volumen representa apenas un 27% del registrado en 2006, cuando se elevó a 95 millones de metros cúbicos. “El sector de la construcción y del hormigón no se ha recuperado de la crisis financiera de 2008”, lamenta.

El peso de la obra pública ha bajado desde el entorno del 50% de la producción hasta el 30%

Anefhop considera que el aumento de la licitación pública en 2021, de casi el 68%, según los datos recogidos por Seopan, representa “una buena señal”, si bien matiza que “una cosa es la licitación y otra es la ejecución”. En este sentido, alerta de que “hay una demora my importante en la ejecución; hay obras que se licitan año tras año y no se ejecutan”. Y aunque reconoce que, en términos de licitación, “son crecimientos importantes”, considera que “en valor absoluto si nos situamos en años normales están aún muy por debajo de lo que deberían ser”. Observa con esperanza, aunque también con cautela, “los impactos que pueden generar los fondos Next Generation”.

La caída de la inversión en obra pública experimentada tras la crisis financiera de hace más de una década ha provocado que su peso en la actividad del hormigón haya bajado desde el entorno del 50% de la prodcción hasta aproximadamente el 30%. “Ahora es la iniciativa pri vada la que ha cogido el liderazgo a la hora de mover la construcción”, señala Raich.

La patronal del hormigón ve, como el resto de industrias vinculadas a la construcción, con preocupación “los incrementos importantísimos de costes que está sufriendo el sector”, lo que está propiciando que haya “paralización de obras”. En el caso del hormigón, la repercusión de estas subidas de los precios, en materias primas, costes energéticos, de combustibles y de los derechos de emisión de CO2 asciende a entre seis y ocho euros por metro cúbico. “Y el problema es que tiene contratos firmados con revisión otros, pero también sin revisión”, explica. Por tanto, “el reto es mantener la rentabilidad”, máxime en un contexto en el que el grado de utilización de las plantas se sitúa por debajo del 50%.

Entrevista a Miguel Ángel Bermúdez Odriozola, subdirector general de Normativa y Estudios Técnicos del Mitma

¿Nos podría resumir las características más novedosas del Código Estructural?

Para empezar, habría que decir que es un reglamento ambicioso que abarca las estructuras de hormigón, de acero y mixtas de hormigón y acero, tanto de edificación como de obra civil, que incluye la consideración de todas las etapas de la estructura, como son el proyecto, la construcción, el mantenimiento y su demolición final. También que es coherente con el resto de la reglamentación nacional y europea, incluyendo las últimas novedades tecnológicas y teniendo en cuenta las particularidades del sector de la construcción. Asimismo, es de destacar que incluye un modelo novedoso en Europa para evaluar la sostenibilidad de las estructuras, en línea con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

 

En un primer vistazo da la sensación de ser un Código inabarcable debido a su extenso contenido.

En realidad, esa es una sensación superficial. Creo que toda la reglamentación se ha estructurado de una forma racional que permitirá a los usuarios de la misma encontrar fácilmente los aspectos que, en cada momento, quieran consultar. Así, el Código estructural contiene cuatro títulos; el primero, “Bases generales”, que se compone de seis capítulos que recogen los fundamentos comunes a los tres tipos de estructuras y lasbases para la contribución de la estructura a la sostenibilidad; y los títulos 2, 3 y 4, los cuales se refieren respectivamente a las estructuras de hormigón, de acero y mixtas. Estos últimostienen exactamente la misma estructura narrativa de contenido en sus respectivos capítulos.

También, contiene 32 anejos, entre los que se han incluido (anejos 18 al 32) el contenido de los eurocódigos relacionados con el dimensionamiento y comprobación de las estructuras que entran dentro del ámbito de aplicación del Código, remitiendo los aspectos que no forman parte del procedimiento de cálculo de estas normas voluntarias a los correspondientes capítulos del Código Estructural.

 

¿Qué consideraciones destacaría para los fabricantes de hormigón preparado?

Hay que reconocer que este sector ha tenido un importante desarrollo en los últimos años, tanto en los aspectos técnico y tecnológicos como en el aseguramiento de la calidad de sus productos y también en los temas de prevención, medio ambiente y sostenibilidad. Esto se ha visto impulsado recientemente gracias a la implantación de la normativa de seguridad industrial que exige a todos los fabricantes mantener un exigente sistema de calidad en su producción certificado por un Organismo de control acreditado por ENAC. Ante este panorama de garantías sectoriales, el Código Estructural no podía mantenerse indiferente y, por ello, se han introducido cambios significativos con respecto a las anteriores Instrucciones. Al respecto, las modificaciones se han realizado en los criterios de control de recepción, los procedimientos en la toma de muestras para asegurar la representatividad de las mismas, las prescripciones sobre fabricación de hormigón, entre otras.

La adopción de la clasificación de ambientes de exposición de la normativa europea era un cambio necesario, aunque somos conscientes de que exigirá una especial atención tanto de los redactores de proyectos como de los constructores y los fabricantes de hormigón.

A su vez, hemos pretendido que la nueva reglamentación impulse la utilización de hormigones con distintivos de calidad oficialmente reconocidos (DCOR), ya que redundará en el incremento de las garantías de calidad y en un mayor prestigio de las estructuras de hormigón.

Por último, cabe destacar que el Código Estructural abre la puerta al desarrollo de los DSOR (Distintivos de Sostenibilidad Oficialmente Reconocidos) que esperamos que impulse a los distintos agentes implicados a valorar y aplicar criterios de sostenibilidad en la ejecución de las estructuras de hormigón.

Entrevista a Jon Azpeitia Ibarrondo, presidente del Comité de Gestión de ANEFHOP en Euskadi

 

  1. ¿En qué situación se encuentra el sector del hormigón en Euskadi?

A pesar de las diversas situaciones adversas que nos ha tocado vivir, tales como crisis económicas, pandemia Covid, falta de inversión pública, retrasos en la finalización de las infraestructuras ferroviarias, etc. puedo afirmar que el sector está preparado para afrontar los nuevos retos que se aprecian en un panorama general siempre cambiante.

Confiamos en la profesionalidad de las empresas vascas y en su capacidad de adaptación, cumpliendo la premisa de fabricar y entregar un producto de calidad, procurando el mejor de los servicios a nuestros clientes.

Este año ha habido cambios importantes en el marco legal. La plena entrada en vigor del RD 163/2019 sobre control de producción y la aprobación del Código Estructural han marcado nuestra agenda.

Las políticas en materia de seguridad, medio ambiente y formación son punteras a nivel nacional, y están en línea con el resto de los países de la UE. Por otra parte, no debemos perder de vista los nuevos retos tecnológicos que se presentan, tales como la descarbonización de nuestros productos.

El intrusismo laboral, el incumplimiento reiterado de los plazos de pago y el acusado incremento de nuestros costes hacen que haya que reinventarse de una manera continua. En este sentido, el notable alza del coste de materias primas, de la energía y del transporte va a suponer un problema a solventar a corto plazo.

En este sentido, cabe destacar que las ventas de hormigón han crecido un 17% en el País Vasco durante el último año, algo notable, que ayuda a la recuperación de la economía regional.

 

  1. La producción de hormigón en la región se ha mantenido estable en el primer trimestre del año (en comparación al 2020), ¿cuáles son las principales tendencias y retos que observa para que se pueda aumentar y estabilizar la producción?

La situación se puede considerar moderadamente optimista. Es necesario un fuerte compromiso tanto del Gobierno Vasco como de las Diputaciones Forales en materia de inversión en la ejecución de las infraestructuras pendientes.

La ejecución de la línea vasca de alta velocidad ferroviaria está especialmente ralentizada; sirva como ejemplo que existen tramos que se iniciaron en el año 2008 y no han concluido. Se debe de realizar un esfuerzo en materia de financiación para terminar esta infraestructura en todos los territorios, ya que como ciudadanos nos merecemos la conclusión de una obra tan necesaria para nuestro desarrollo económico.

Así mismo, no debemos perder de vista el efecto del COVID sobre nuestra economía. El sector se ha tenido que adaptar a trabajar en condiciones especiales, habiéndose logrado un éxito por la nula incidencia que ha tenido en el desempeño de nuestros centros de trabajo

 

  1. Desde ANEFHOP se han solicitado medidas al Gobierno Vasco para relanzar la industria de la construcción. ¿cómo plantea que sea esta recuperación? ¿Es necesario implantar un refuerzo en la inversión pública en infraestructuras y en el sector privado?

La construcción ha sido un importante motor en la reactivación de la economía. La inversión en obra, tanto pública como privada, supone una importante generación de empleo y de actividad económica. El Gobierno Vasco es consciente de la relevancia del sector y del impulso que requiere, sin dejar de lado la diversificación de la economía.

Por parte de los fabricantes de hormigón, tenemos que apostar por una mejora en la eficiencia de nuestros procesos, la sostenibilidad, la digitalización y la economía circular. Un ejemplo práctico de ello es el uso de áridos reciclados procedentes de la actividad siderúrgica, que en Euskadi ha sido empleado con profusión.

 

  1. Los últimos meses han sido muy importantes para el sector debido al RD 163/2019 y la aprobación del Código Estructural, ¿qué aspectos destacaría de la implantación de las nuevas exigencias en las empresas vascas? ¿La finalización del plazo de adaptación al RD ha ocasionado problemas a las empresas productoras locales?

La fabricación del hormigón preparado ha estado siempre muy ligada a la actividad legislativa. El destino final del hormigón lo justifica, ya que su calidad y durabilidad son de vital importancia para la obra pública y la edificación.

La implantación del RD 163/2019 ha supuesto un incremento de esas exigencias legislativas, cuya trascendencia debe suponer un revulsivo para el sector de la fabricación del hormigón preparado, así como debería serlo para su entrega y puesta en obra.

La certificación del RD 163/2019 no ha supuesto ningún problema para nuestro sector en Euskadi. Las empresas vascas antes de aprobarse este Real Decreto ya cumplíamos con la mayoría de sus exigencias. El sector del hormigón en Euskadi está muy profesionalizado, y dispone de los medios suficientes para adaptarnos a los continuos cambios que el mercado demanda.

Aunque la aprobación de Código Estructural ha sido muy reciente, consideramos que las empresas están preparadas para este nuevo reto.

Desde la Asociación ya hemos realizado diversas actuaciones formativas, dando así mismo respuesta a las diversas cuestiones planteadas en esta materia.

Sería deseable, además de lógico, que estas exigencias de mayor control en producción, con certificación externa, tuvieran su repercusión en obra. Dicho esto, consideramos que no es riguroso que las pruebas de la calidad del hormigón queden en manos de laboratorios que carecen de exigencias de control por parte de las Administraciones.

 

  1. ¿Cómo ha influido la pandemia de COVID-19 en el sector del hormigón regional? ¿Son cambios que se mantendrán en el tiempo o estima que serán a corto plazo?

Aún es prematuro evaluar la incidencia de la pandemia tanto en el conjunto de la sociedad como en el sector del hormigón. Sí se aprecian cambios en las relaciones con las empresas constructoras, ya que las medidas de distanciamiento social han supuesto una modificación de hábitos. Internamente se está comprobando que la pandemia ha supuesto una mayor concienciación en actuaciones de prevención de riesgos laborales dentro de las empresas.

En cuanto a su repercusión en nuestros centros de trabajo, la pandemia COVID ha supuesto un cambio de procedimientos, ya que la salud de los empleados es un aspecto fundamental, y para su prevención se han adoptado las medidas necesarias.

Aun siendo un sector expuesto por la continua interacción con el personal de diversas obras, se puede decir que el COVID ha tenido una baja incidencia en nuestra actividad.

Desde el punto de vista económico, los mercados se han comportado de una manera estable en comparación con lo que inicialmente preveíamos. No obstante es necesario el compromiso de los organismos oficiales con el sector de la construcción. Somos un importante agente creador de empleo y motor económico de nuestro entorno.

 

  1. Al margen de la COVID-19, ¿siguen siendo la competencia desleal y la ausencia de suficiente obra pública los mayores problemas al correcto desarrollo del sector?

La competencia desleal es una lacra que estamos soportando como sector. De nada sirve nuestros esfuerzos por adaptarnos a las demandas del sector, si a la postre hay compañías que realizan negocio sin cumplir los requerimientos.

En Euskadi la competencia desleal la fomentan las administraciones que licitan obra pública, ya que favorecen y facilitan la instalación de plantas de hormigón en obra cuyos permisos y licencias, en caso de disponer de ellas, están otorgadas “con alfileres” ya que se pretende justificar como interés público.

Se debe de exigir los mismos condicionantes tanto a las empresas establecidas, como a las de nueva implantación, bien sean para el mercado en general o para el suministro concreto de una obra.

En cuanto a la posible existencia de centrales de hormigón que carezcan del certificado del RD 163, no conocemos que en Euskadi hubiera ninguna instalación que incumpliera la legislación. En cualquier caso, contamos con la plena confianza de que el Departamento de Industria del Gobierno Vasco será tajante a la hora de actuar frente a esta ilegalidad.

A estas dos circunstancias se debe añadir el incumplimiento generalizado de los plazos de pago.

Aun cuando la obra pública ha sido tractor del sector, en los últimos años ha pasado a un segundo plano. La iniciativa privada ha tomado el testigo y ha logrado que la caída del volumen de mercado no sea tan acusada. Se puede considerar que el 50 % de la construcción en Euskadi es iniciativa privada.

Desde 2012  existe en España una ley de morosidad que limita los plazos de pago a los 60 días. Por desgracia esta ley no se aplica en nuestro día a día. Las empresas estamos soportando en muchos casos la financiación de nuestros clientes.

 

 

  1. ¿Qué puntos destacaría de la gestión que realiza ANEFHOP a favor de la industria del hormigón?

ANEFHOP ha representado satisfactoriamente la defensa de los intereses generales de sus asociados en Euskadi. Las actuaciones en contra de la competencia desleal no siempre han sido fructíferas, pero se ha logrado que las administraciones exijan la tramitación de licencias para la implantación de centrales en obra.

De igual forma, la asociación ha contribuido a la profesionalización del sector, facilitando información a las empresas a través de actividades formativas, así como a la concienciación de la necesidad de acomodar nuestra formas de pago a las normativas vigentes.

 

  1. ¿Cómo ve el futuro a corto/medio plazo del sector en Euskadi?

Euskadi es una zona con una amplia tradición industrial y con una cultura empresarial altamente implementada en la sociedad. Prevemos que el sector remontará la situación actual con un nivel suficiente y sostenido de demanda.

Para ello, es indispensable que las distintas instituciones implicadas aceleren los grandes proyectos de infraestructura que están ya en marcha, y que los complete con otros nuevos, muy necesarios para la sociedad.

 

 

Entrevista a Albert Gómez en El Economista

La Asociación Nacional de Fabricantes de Hormigón Preparado (Anefhop) denuncia que cerca del 40% de las fábricas de hormigón en España está produciendo sin cumplir la normativa vigente. Así lo advierte el presidente de la organización, Albert Gómez, quien reclama a la Administración que exija a las empresas su cumplimiento, así como una mayor concienciación por parte de los clientes.

“Nos gustaría que la Administración ejerciera un plan inspector y que acabara paralizando a las plantas no certificadas”, subraya Gómez. El Real Decreto 163/2019 obliga a los fabricantes de hormigón a obtener la Instrucción Técnica de Control de Producción, que implica mejorar los procesos de producción para el cuidado del medio ambiente. Las instalaciones tenían hasta el pasado 1 de abril para conseguir la certificación y, según las estimaciones de Anefhop, únicamente el 60% de las alrededor de 1.500 plantas que hay en España están certificadas. Es decir, aún se hallan en situación irregular en torno a 600 instalaciones.

“Tenemos que hacer un trabajo para influir a las Administraciones y a diversos estamentos para que se exija de una manera contundente el cumplimiento de este Real Decreto”, señala el presidente de la organización, que demanda la imposición de sanciones o, incluso, la paralización de la actividad de la planta que incumpla. “Desde el Ministerio de Industria podrían instar expedientes sancionadores”, reclama Gómez. Desde la patronal de las hormigoneras por ahora “no hemos empezado con las denuncias directas”, precisa. Anefhop asegura que en el caso de sus empresas asociadas en porcentaje que de fábricas que ya cuentan con el certificado necesario es prácticamente total -acoge a 750 instalaciones-. Gómez afirma que cumplir con la normativa requiere una inversión por parte de las empresas, aunque “no es muy grande”. De hecho, advierte de que el incumplimiento de la ley “puede hacer que los costes suban”.

El presidente de Anefhop asegura que dentro del cerca de 40% de plantas que siguen sin certificar, “hay bastantes que se debe a desconocimiento” de la obligación de obtener la Instrucción Técnica de Control de Producción. Incide, además, en que aún hay muchas fábricas que están tramitando la concesión de la certificación.

La industria del hormigón recortó en 2020 el 8% su cifra de negocio en España, “mucho menos de lo que preveíamos” cuando se declaró el estado de alarma en marzo del pasado ejercicio. Las proyecciones originales apuntaban a caídas superiores al 30%.

El sector del hormigón rompió así el año pasado con la tendencia positiva que había experimentado en 2018 y 2019. No obstante, para Gómez lo acaecido en 2020 sólo representa “un bache”, máxime cuando el comportamiento del segundo semestre “fue mucho mejor”. Una situación que se ha extendido al año en curso. “Los números están siendo generalmente buenos en todas las Comunidades Autónomas”, explica Gómez, que estima que, aún sin datos oficiales, se están registrando crecimientos por encima del 5%. Para el ejercicio completo, Anefhop maneja las previsiones de otras organizaciones y comparte una expectativa de incremento de la cifra de negocio ligada al consumo de hormigón y cemento de entre el 7% y el 9%.

La organización recalca que “estamos empezando a ver algún proyecto de inversión pública que se está reactivando”, si bien el motor actual para el sector sigue siendo la iniciativa privada.

 

Esta entrevista ha sido publicada en El Economista. Puedes acceder haciendo click aquí.

Implicaciones de la Instrucción Técnica de Control de Producción (RD 163)

Estamos en la cuenta atrás final para el 1 de abril de 2021, fecha prevista en el RD163/2019 para que todas las plantas de hormigón obtengan el certificado de cumplimiento de la Instrucción emitido por un organismo de control. Parecía que no iba a llegar nunca desde su entrada en vigor en julio de 2019, pero ya nos encontramos muy cerca de su obligada obtención.

Ya hacía muchos años que el sector pedía un cambio de rumbo. Las diferencias en la fabricación de las centrales de hormigón, en referencia a la norma EHE08, hacen que la situación en muchos mercados sea insostenible. Así, se pudo escuchar cómo a este cambio algunos lo denominaban “profesionalizar el sector”, otros aludían a la “búsqueda de la excelencia”, y otros sin más, se referían a una forma de “combatir a la competencia desleal” que no cumplía con la anterior Instrucción y norma. Lo que era evidente es que no existía un control que sacudiese el sector y nos ayudara a dar un salto calidad. Desde Anefhop, implantamos entre nuestros asociados el distintivo Hormigón Expert, que venía a recoger los requerimientos que obligaba la anterior reglamentación, así como las disposiciones que afectan a riesgos laborales y a medio ambiente. No cabe duda de que este esfuerzo, realizado por los asociados, tiene ahora sus frutos, pues para ellos está siendo más fácil adaptarse a la nueva Instrucción.

Lo novedoso es que la nueva Instrucción Técnica obliga a las plantas de hormigón a pasar una auditoría externa a través de un organismo de control debidamente acreditado, que certifique que se cumple con el RD y así obtener el certificado correspondiente. Es decir, la carga de la prueba del cumplimiento pasa de la Administración regional a las empresas productoras. Pocas inspecciones hemos sufrido en el sector para verificar el cumplimiento de la Instrucción de control de producción en los últimos años y la razón que se nos ha dado siempre es la falta de medios de la administración. Y esta falta de inspección gubernativa y su posterior efecto sancionador y punitivo ha hecho que una parte no pequeña ni desdeñable de los operadores de este sector hayan incumplido sistemáticamente estas exigencias técnicas.

Como hemos comentado en muchas charlas, y recurriendo al símil con el carnet de conducir, es como si antes nos tuvieran que mirar uno a uno para ver si sabíamos conducir y cumplíamos en nuestro día a día con el código de circulación, y ahora sin embargo tengamos que obtener el carnet por nosotros mismos. Sin el carnet no se puede conducir, sin el certificado no se puede fabricar hormigón. Así de simple y así de transformador. Igual que ninguna empresa de transporte contrataría a un conductor sin permiso de conducción, por más que demuestre su sobrada experiencia, ninguna empresa constructora podrá contratar hormigón a una planta sin certificado.

El papel de la asociación en este contexto es de elevada importancia. Este RD afecta principalmente a los fabricantes. Pero de nada serviría si no se dan una serie de condiciones para que se cumpla la legalidad que pretende implantar.

En primer lugar, que los organismos responsables exijan su cumplimiento. Así, las Direcciones Generales de Industria de las diferentes Comunidades Autónomas deben conocer el RD y exigir a las empresas de su región que dispongan del certificado. Sólo tienen que reclamar su presentación, ya no se hace necesaria la visita ni la inspección. Las multas por no disponer del certificado corresponden a la clasificación de la falta, que es considerada por la Ley de Industria como muy grave.

En segundo lugar, los organismos de control deben hacer su trabajo de la forma más homogénea posible, de manera que se garantice que todos los certificados recogen las mismas exigencias del RD. Para ello, tanto desde Anefhop como desde ENAC y el propio Ministerio de Industria, velaremos porque las exigencias legales sean las mismas para todos, independientemente del organismo de control que expida el certificado.

En tercer lugar, asegurar el cumplimiento de determinados aspectos que regula el RD, como la posesión de un software de producción cerrado e inviolable, el control del volumen suministrado, el control de los objetivos de calidad, etc. Este es un objetivo capital. La nueva normativa y su estricta aplicación deben conseguir erradicar de plano esas malas prácticas, utilizadas desde hace tiempo por los competidores desleales.

Debe tenerse en cuenta, por otro lado, que la no posesión del certificado puede afectar incluso a las coberturas de los riesgos de siniestros de calidad por parte de las compañías aseguradoras.

En cuarto lugar, y aunque hasta el 1 de abril de 2021 sólo sea con carácter informativo, las constructoras están ya obligadas a pedir el certificado antes del inicio de la obra. En el caso de que se contrate hormigón de centrales sin certificado a partir de la citada fecha, estarían cometiendo un fraude, y así lo denunciaremos firmemente desde Anefhop. Todas las centrales que no tengan certificado, y por tanto no cumplan la ley, no podrán comercializar hormigón.

No es menos importante la colaboración de otras asociaciones afines que, dentro de sus posibilidades, nos ayuden a cumplir y a detectar situaciones de incumplimiento. Dicho incumplimiento nos perjudica a todos, pues estamos en la misma cadena, y lo que ocurre en un extremo de la misma se acaba trasladando al otro extremo.

No cabe duda de que en esta época nos toca hacer nuevamente un esfuerzo, pero desde Anefhop pensamos que -esta vez sí- contamos con los apoyos necesarios para asegurar un cambio positivo y transformador en el sector. Para ello, necesitaremos el convencimiento de todos los asociados, así como la máxima colaboración para ponerlo en marcha y, después, hacer un intenso seguimiento cuyo objetivo es que el 100% de las centrales operativas de hormigón en España estén certificadas.

En Anefhop creemos en un sector altamente profesionalizado, con centrales de hormigón certificadas en el RD 163, ¿empujamos juntos?

 

Carlos Peraita, director general de ANEFHOP

 

Esta tribuna ha sido publicada en el número enero/febrero de Cemento y Hormigón

 

Entrevista a Joaquín Molina, miembro de la Junta Directiva de ANEFHOP

  1. Cuéntenos de usted y su relación con el mundo del hormigón

La verdad es que toda mi vida profesional, desde que acabé la Universidad, ha transcurrido en el sector del hormigón. Empecé en Valencia como becario hace 22 años en una pequeña empresa familiar, y desde entonces ha sido como una adicción para mí, vivo con pasión el sector y los cambios que en él se han producido a lo largo de todo este tiempo. He tenido la oportunidad de conocerlo en profundidad con diferentes responsabilidades en diversas compañías dentro y fuera del país. En la actualidad llevo la Dirección Comercial y de Marketing y la Vicedirección de la División Industrial en España de Eiffage Infraestructuras, que engloba los negocios de áridos, hormigón y logística.

 

  1. ¿Cómo está enfrentando el sector del hormigón la crisis producida por la pandemia?

Con dificultades, como casi todos los sectores de la economía. Obviamente no podemos compararnos con el sector turístico y de restauración, que ha sido golpeado de forma brutal, pero en el nuestro hay que tener en cuenta que veníamos de una década con repetidas caídas interanuales de 2 cifras, y cuando nos estábamos empezando a recuperar lentamente los tres últimos años, nos viene esta nueva crisis que nos coge todavía muy débiles. En 2020 el sector ha vuelto a caer más de un 10%, aunque me preocupa más como está disminuyendo la cartera, que es la que garantiza la producción a corto y medio plazo. Los proyectos de licitación de obra pública durante la pandemia han bajado de forma importante, así como los de construcción de viviendas, lo que hace que afrontemos un 2021 muy preocupante que puede ser incluso peor que 2020.

 

  1. ¿De qué manera o con qué instrumentos se puede garantizar la recuperación del sector en los próximos años?

Lo primero que a todos nos viene a la cabeza son los fondos europeos, que sin duda serán la herramienta principal, pero mientras éstos llegan se deben acelerar de forma urgente las licitaciones de proyectos de infraestructuras y vivienda pública; teniendo en cuenta que el sector de la construcción es uno de los que más PIB aporta al país, y que otros dos muy importantes (turismo y automóvil) están en una situación crítica debido al Covid-19, si esto no se hace el desempleo y la economía española podrían llegar al borde del colapso.

 

  1. ¿Cuál es su percepción en torno a los fondos europeos que llegarán en los próximos meses y cómo pueden influir en la industria del hormigón?

Como decía antes, creo que serán el principal instrumento pues, con dichos fondos, se debe transformar el país en toda su dimensión y prepararlo para el futuro. En mi opinión el reto es similar al de la transformación que se produjo en las décadas de los 80 y 90, donde tuvimos que superar el retraso acumulado por la dictadura. La sociedad está expectante, ilusionada y preparada para empujar esa necesaria transformación, y espera que sus representantes políticos estén a la altura en este momento crucial donde parece que las palabras están pesando más que los hechos. Yo, que soy optimista por naturaleza, creo que aprovecharemos dichos fondos de forma adecuada para producir el cambio estructural que necesita el país, y en el que sin ninguna duda el hormigón tendrá su influencia y protagonismo, pues se trata de un producto necesario para innumerables proyectos de transición energética y movilidad para los que la industria está sobradamente preparada.

Específicamente en nuestro sector, hay un sinfín de mejoras posibles: sería razonable que cambiara el modelo de construcción en la edificación haciendo los muros de fachada con hormigón, ganando en seguridad y tiempos de ejecución, superficie útil y robustez en la estructura, de manera que terremotos como el de Lorca no les afecten de forma tan importante, y en general la durabilidad del edificio sea mucho mayor y por tanto más sostenible. En la actualidad ya existen hormigones que utilizan materiales de baja densidad y gran capacidad de aislamiento, reduciendo así el peso de la estructura y mejorando la eficiencia energética; tengo la esperanza que las normativas futuras vayan hacia hormigones de altas prestaciones para reducir la cantidad del producto en estructuras más esbeltas, necesitando por tanto menos recursos materiales para su construcción; espero que se apoyen de forma decidida las carreteras mixtas de hormigón y aglomerado asfáltico, aprovechando mejor las propiedades que tiene cada uno de los productos, tanto para su durabilidad y menor mantenimiento como para la reducción del consumo de combustible en la rodadura; por otro lado, creo necesario que se favorezca tanto el uso de materiales más eficientes o reciclados en el diseño de los hormigones como la optimización de la cantidad de cemento, con el objetivo de disminuir la huella de carbono sin que ello signifique reducir las prestaciones ni la durabilidad del producto; sería importante y deseable que se apoyaran proyectos que permitan reutilizar hormigones sobrantes de obras que todavía permanecen en estado fresco; en definitiva, hay muchísimos campos sobre los que actuar y en los que por ejemplo Eiffage y otras empresas están investigando, pero que también desde ANEFHOP y diversas asociaciones se están promoviendo y que espero lleguen a buen fin.

 

  1. Queda menos de un mes para que expire el plazo que obliga a la certificación del control de producción de las plantas de hormigón. ¿Qué mensaje les trasladaría a las plantas de hormigón que aún no han obtenido el certificado?

Creo que globalmente, salvo casos excepcionales, todo el sector está concienciado de la necesidad y obligatoriedad de esta certificación. Es verdad que, como siempre, lo hemos dejado de forma bastante generalizada para última hora y, en estos momentos, hay un cierto tapón en las empresas certificadoras acreditadas para llegar a tiempo, pero mi sensación es que la gran mayoría de las plantas que todavía no la han obtenido, están en proceso o con fecha reservada para la auditoría, por lo que estimo que en poco tiempo la mayor parte del sector estará certificado.

Por otro lado, las Administraciones Públicas están enviando circulares a las empresas suministradoras y constructoras para avisarles de que esta obligación entra en vigor el próximo 1 de abril, y estarán muy atentas para que no haya plantas suministrando hormigón sin certificación; de hecho ya hay muchas constructoras que lo están exigiendo, y algunos proveedores que dentro de su Política de Responsabilidad Corporativa, van a pedir a sus clientes que estén certificados para venderles materias primas, por lo que aquellas empresas que no quieran certificarse no tendrán futuro y desaparecerán irremediablemente a medio plazo.

 

  1. En su opinión, ¿cuáles son las principales aportaciones de valor del RD 163/2019?

En un paso más para converger al resto de países europeos en cuanto a exigencias dentro de nuestro sector, y espero que el definitivo antes de tener una normativa armonizada igual para todos.

Por otra parte, entiendo que de forma definitiva esta certificación significará la desaparición total de cualquier duda sobre la profesionalidad de las empresas suministradoras de hormigón, las cuales en general cumplen unos estándares de calidad, medio ambiente y prevención de riesgos laborales muy por encima de la mayoría de otros sectores; la normativa y controles que afectan a los fabricantes de hormigón preparado son muy exigentes, pero aun así sigue habiendo dudas sobre su verdadero nivel profesional, especialmente debido a una pequeñísima parte que daña de forma injusta la imagen de todo el sector. Con este RD y la obligación de su certificación, lo que espero es que esta parte desleal desaparezca para siempre y el sector recupere la imagen que realmente merece.

 

  1. ¿Qué retos, a su juicio, tiene el sector para los próximos años?

Principalmente que sea sostenible económicamente, así de dura es la realidad que enfrenta el sector. Las empresas de hormigón preparado estuvieron casi una década con pérdidas económicas permanentes debido a la crisis de 2008, donde la morosidad y el desequilibrio de la oferta y la demanda fueron la tormenta perfecta para arruinar a un gran número de compañías y debilitar enormemente las reservas de las que pudieron subsistir. Estas últimas no se han recuperado, están realmente débiles, y solo podrán continuar en el futuro si se aumenta la rentabilidad y se le da el valor real que tiene el producto que venden. Creo que a esto ayudará la certificación del RD porque empujará a que la competencia desleal vaya desapareciendo, pero por otro lado será muy importante, además del buen aprovechamiento de los Fondos Europeos, la concienciación de la Administración Pública de obligar a las empresas a cumplir la vigente Ley de Morosidad.

 

  1. En un contexto tan complicado como el actual, ¿qué papel debe cumplir, o representa una asociación como ANEFHOP?

Verdaderamente ha realizado un trabajo increíble y puedo asegurar que ha ayudado a nuestro sector a transformarse por completo en la década 2008-2017, cuando sufrimos las consecuencias de la crisis financiera mundial y explotó en España la burbuja inmobiliaria. En esos 10 años tremendamente difíciles, la implantación del sello EXPERT y la obligación de certificarse para ser asociado de ANEFHOP, ha preparado a las empresas asociadas muy bien para el futuro, y se ha avanzado muchísimo en calidad, prevención, productividad, innovación y sostenibilidad, convirtiéndose en mi opinión en un referente para otros sectores e incluso otros países. Muchas veces tenemos la sensación, muy española, de que el resto del mundo hace mejor las cosas, pero cuando viajamos nos damos cuenta de que fuera nos valoran mucho más de lo que lo hacemos nosotros mismos y, si comparamos de forma objetiva, vemos que realmente estamos a la altura de los mejores. Un ejemplo es el propio Grupo Eiffage, multinacional en la que trabajo y que ha confiado en nuestra División de España como referente de hormigón para grandes o complejos proyectos de infraestructuras, quizás el más significativo por la dificultad del producto, en la Guayana Francesa, donde está situada la Agencia Espacial Europea, en el que un equipo nuestro diseñó y fabricó el hormigón para la plataforma de lanzamiento del cohete Ariane 6.