“El RD 163/2019 es una oportunidad única para la profesionalización del sector”

Entrevista a Juan Carlos Marín, presidente del Comité de Gestión en Extremadura.

Hablemos un poco de usted y su relación con el mundo del hormigón.

Trabajo en la empresa Prebetong Hormigones perteneciente al grupo brasileño Votorantim Cimentos, y llevo en este sector ya desde hace unos cuantos años, concretamente desde el año 1998; siempre desarrollando trabajos relacionados con la producción, la calidad y la gestión en el hormigón y los áridos.

¿Cómo impactó la crisis en Extremadura y cuál ha sido la evolución de las empresas de hormigón en estos últimos años?

Extremadura representa el 2,4% de la población española, con una densidad que no alcanza la tercera parte de la nacional, a lo que hay que añadir una baja tasa de natalidad y un elevado envejecimiento de la población. La producción media en estos últimos años supone el 1,6% del PIB español, con la menor renta per cápita de las regiones del país y con una de las tasas de paro más elevadas. Con todo esto quiero decir que en nuestra Comunidad Autónoma llueve sobre mojado.

El sector en Extremadura sufrió importantes contratiempos, tales como cierres de instalaciones y desaparición de empresas; por lo que se tuvo que reestructurar durante la anterior crisis y adecuarse a las circunstancias de forma notable.

Se produjo la paralización general de la obra pública y de la promoción privada de viviendas. En el caso de la obra pública hubiera sido necesario un mayor impulso de la Administración, ya que sólo se mantuvo la construcción de algún tramo de la línea de alta velocidad en zonas muy concretas y no favoreciendo el completo desarrollo de la región y además haciéndolo con un retraso considerable. La evolución de las empresas de hormigón es estos últimos años está siendo positiva, pero lenta, demasiado lenta, fiel reflejo de la propia recuperación a nivel nacional. A ello le tenemos que sumar la ya apuntada gran dispersión y baja densidad de población que tenemos en Extremadura.

¿Cómo está viviendo el sector la crisis actual provocada por la Covid19?

Con mucha preocupación. El primer efecto inmediato ha sido la instauración de nuevos y más estrictos protocolos de seguridad y salud, en línea con las recomendaciones del Ministerio de Sanidad. Así, hemos identificado las zonas sensibles, donde hemos instaurado el carácter obligatorio de mascarillas cuando no se pueda mantener el distanciamiento físico. Además, hemos limitado los aforos máximos en las zonas de uso común en las plantas y oficinas y hemos rediseñado los horarios, jornadas y turnos para minimizar los contactos y aglomeraciones, entre otras medidas.

La prioridad de las empresas desde que apareció la crisis ha sido garantizar la salud de las personas que han tenido que mantener la actividad de producción y venta de hormigón; en definitiva, la salud de todos aquellos equipos que han tenido que mantenerse al pie del cañón en sus puestos de trabajo habituales. Para ello, nos hemos asegurado que se implantaban las mejores prácticas, tras hacer una evaluación de los riesgos de exposición en los puestos de trabajo y de las personas vulnerables y sensibles.

Las Administraciones Públicas deben ser sensibles a que es imprescindible activar las construcciones ligadas a la agenda 2030 y al Pacto Verde Europeo. Además, existen otras iniciativas como el desarrollo de programas de vivienda social para alquileres a largo plazo, que permitirían relanzar la demanda en el sector residencial o el impulso de la rehabilitación de edificios con criterios de eficiencia energética.

La construcción y su cadena de valor asociada deberían ser la principal palanca de la reactivación económica, debido el efecto multiplicador para otros sectores económicos, su capacidad para generar empleo y así absorber todo el que inevitablemente se va a destruir en otros sectores de la economía, y el poder transformador para la sociedad de la inversión en infraestructuras.

¿Por qué es importante para la industria del hormigón pertenecer a una asociación como Anefhop?

Es básico e importantísimo pertenecer a una asociación de representación sectorial que trabaje y vele por los intereses de todos nosotros, a la vez que fomente el desarrollo y la profesionalidad de todo nuestro sector. En cualquier actividad, pero principalmente en una como la nuestra, es necesario mejorar la comunicación interna y también la externa, informando sobre la actividad que se desarrolla y defendiendo nuestros intereses y los del sector.

ANEFHOP ha impulsado y fomentado de manera decidida la formación de todos los que pertenecemos a la asociación, realizando una apuesta inequívoca por la profesionalización del sector. La implantación del distintivo Hormigón Expert, la difusión y formación sobre el Real Decreto 163 de Control de Produción, la PRL, el medio ambiente y la calidad de nuestros productos y servicios, son las grandes apuestas y es el “caballo de batalla” en nuestro día a día.

Hace unos años se implantó el Hormigón Expert como medida para salir reforzados de la crisis financiera del 2008. En su opinión, ¿de qué manera ha contribuido al desarrollo del sector en su región?

El Hormigón EXPERT se basa en tres pilares fundamentales: la calidad, el medio ambiente y la prevención de riesgos laborales. Estos tres pilares podríamos decir que son la materia prima con la que construimos nuestro producto final y que, a su vez, construyen un distintivo de excelencia que tiene, entre otros objetivos, la diferenciación con los competidores que  no creen en estos valores.

La prevención de riesgos laborales es algo fundamental y que para nosotros es básico y esencial. Hemos hecho un esfuerzo importante adaptando nuestros centros de producción con todos los medios necesarios para conseguir nuestro objetivo de “cero accidentes”, pero lo más importante ha sido el trabajo de formación y sensibilización para alcanzar conductas que creen y busquen este mismo objetivo. Creemos en el cuidado del medio ambiente y por ello se han hecho grandes inversiones en nuestros centros con el objetivo de reducir la emisión de polvo, recuperar los residuos generados, etc.

En definitiva, el distintivo Hormigón Expert busca una profesionalización, dignificación y excelencia de nuestro sector. ANEFHOP cuenta con empresas sostenibles y queremos que todos nuestros competidores también lo sean.

En julio de 2019 se aprobó el Real Decreto 163/2019 que obliga a la certificación del control de producción de las plantas de hormigón. ¿Cómo están afrontando las empresas de la comunidad esta nueva legislación? ¿Existe suficiente concienciación acerca de la importancia de cumplir estas nuevas exigencias?

Este Real Decreto se debe entender como una herramienta más para mejorar el nivel de las empresas de nuestro sector, principalmente para optimizar  nuestra calidad y gestión en las centrales de producción. Yo me atrevería a decir que, si se aplica de manera correcta y la Administración pone las herramientas necesarias para su control, es una oportunidad única. Lo veo como un tren que está pasando por delante de nosotros y que debemos cogerlo; de no hacerlo, no mejoraremos la tan ansiada profesionalización del sector.

La aplicación del RD 163/2019 debería suponer el cierre de las instalaciones que no cumplan con los requisitos legales, y el final de la competencia desleal, que tanto daño hace, contra las empresas respetuosas y cumplidoras de la legalidad.

Las empresas hormigoneras extremeñas que pertenecemos a ANEFHOP tenemos grandes expectativas en este RD y esperamos que se dignifique nuestro sector, nuestro producto y nuestro servicio, y esto pasa indefectiblemente por eliminar la competencia desleal en el sector.

¿Existe el problema de intrusismo en Extremadura? ¿Podría ayudar el RD163 a mejorar la situación en este aspecto?

Sin duda, ya lo he dicho, existe un grave problema en Extremadura, así como en el resto de España. Por eso, es fundamental la implicación de las autoridades administrativas. Ahora contamos con otra herramienta valiosa y necesaria, pero también hace falta que se apliquen los controles oportunos para hacer cumplir el RD, y así reducir o eliminar la competencia desleal. Si la Administración no se implica de manera clara y efectiva en la supervisión y exigencia de su cumplimiento, no habrá servido para nada.

ANEFHOP está haciendo una gran labor en Extremadura combatiendo el intrusismo, luchando para evitar que entren en funcionamiento nuevas centrales que no cuentan con la licencia municipal de instalación, y también contra centrales de hormigón ya establecidas que no cuentan con las autorizaciones necesarias.

Con esto no quiero decir que estemos en contra de que se instalen nuevas empresas hormigoneras y nuevas centrales en Extremadura, todo lo contrario, tienen las puertas abiertas de nuestra asociación. Pero, por supuesto, debe cumplirse con la normativa y legislación vigente, para que todos trabajemos con las mismas reglas. Es lo justo.

A las dificultades económicas que venían sufriendo las empresas del sector se van a sumar las vinculadas a la crisis provocada por la Covid19. ¿Qué medidas se han de tomar ya para evitar la desaparición de fabricantes y la pérdida de puestos de trabajo?

Ante esta crisis de salud pública la primera actuación pasa por reforzar el sistema sanitario y en­­contrar soluciones científicas que hagan frente a la pandemia para que podamos retomar, lo antes posible, la vida donde la dejamos antes de la llegada de la COVID-19.

Es necesaria una respuesta de las políticas económicas contundente y coordinada, tanto a nivel nacional como a nivel europeo y también autonómico. El objetivo es permitir que la actividad y el empleo se retomen tras el shock de manera rápida, facilitando que no se interrumpa el flujo circular de ingresos de la economía y que continúe moviéndose el di­­ne­­ro entre los distintos agentes económicos.

El sector de la construcción puede tirar de la economía pero el Gobierno debe ayudar y empujar también. Este sector está llamado a ser el dinamizador de la actividad económica. A partir de aquí, lo que esperamos es que el Gobierno ponga en marcha todos los procedimientos en el ámbito de la licitación pública y la adjudicación. Nosotros proponemos un impulso decidido a la obra civil y a la edificación. Extremadura también debe hacer una apuesta decidida, fomentando una región proactiva en el sector industrial, facilitando condiciones óptimas para invertir y crear más empresas sostenibles.

¿Qué retos considera los más importantes que ha de hacer frente el sector en los próximos años? ¿Qué mensaje enviaría a los asociados de Extremadura?

En los próximos años, en mi opinión, tenemos el gran reto de ser capaces de implantar de manera correcta y contundente el RD 163 de Control de Producción. Creo que nos enfrentamos a uno de los mayores retos que hayamos tenido. Hemos de ser conscientes de que, si queremos tener un sector más profesionalizado, nosotros tenemos que dar el primer paso. Este es uno de los mensajes que lanzo a todos los asociados.

Seguir apostando por el medio ambiente incluyendo en nuestros procesos productivos las acciones necesarias para convertirnos en empresas sostenibles. Un ejemplo puede ser el uso de materias primas recicladas y/o nuevos materiales, fabricando así hormigones también más sostenibles.

Otro gran reto es seguir mejorando nuestra comunicación al exterior, compartiendo nuestra actividad con la Administración y la ciudadanía en general. Hacer visible nuestro sector, que es bastante más desconocido de lo que creemos, realizando actividades en las que podamos mostrarnos a la sociedad.

Por último, volver a recalcar que está en nuestras manos el convertir nuestro sector en otro mucho más profesionalizado, pero tenemos que trabajar todos muy duro y de manera conjunta. Tenemos que conseguir diferenciarnos de las empresas desleales y que el cliente lo aprecie y valore.

 

 

 

 

 

 

Ocho propuestas para relanzar el sector de la construcción

Ahora que vamos recuperando el ritmo de trabajo, podemos decir que el impacto de la Covid- 19 en la construcción está siendo demoledor. Si bien es cierto que nuestra industria pudo mantener ciertas actividades durante el confinamiento, los niveles de producción de hormigón no llegaron al 50% de media, obteniéndose ajustados márgenes de operación que se han traducido en pérdidas económicas en la mayoría de los casos. A este escenario tenemos que sumar otra circunstancia y es que, antes de que se desatara la crisis por el coronavirus, el sector de la construcción se encontraba en pleno proceso de recuperación de su nivel base de actividad en España.

A lo largo de la última década, nuestra industria ha demostrado su fortaleza, su resistencia y resiliencia ante cualquier adversidad. Sin embargo, el contexto del que venimos y, sobre todo, el panorama al que debemos enfrentarnos a partir de ahora, nos hace ser poco optimistas y, de hecho, ya hemos trasladado nuestra preocupación al Gobierno de España, a los Gobiernos de las Comunidades y Ciudades Autónomas, así como a las distintas fuerzas políticas e instituciones públicas y privadas. Consideramos esencial que todos los agentes implicados conozcan la magnitud de las dificultades que atraviesan nuestras empresas y adopten las medidas que estimamos oportunas para la recuperación del sector y, por ende, de la economía española. No podemos olvidar que la construcción seguirá siendo clave para la reconstrucción económica nacional, pues su peso en la generación del PIB, que se halla en un 5,2%, y el volumen de empleo que representa, con 1,3 millones de puestos de trabajo, convierten al sector en una de las palancas fundamentales para que la economía española resucite.

Desde ANEFHOP entendemos que es imprescindible actuar con determinación para reactivar este sector, puesto que desde 2019 se encontraba en una situación de ralentización de su crecimiento, sin haber recuperado o alcanzado un nivel de actividad básica suficiente tras la crisis financiera que comenzó en 2008. Algunas empresas constructoras, azotadas duramente por aquella crisis, ya estaban en dificultades financieras que se concretaron en procedimientos concursales recientes. Aunque confiamos en que las obras iniciadas se concluyan, no divisamos un horizonte de esperanza, que implique una iniciativa inversora suficiente para que se inicien nuevos proyectos. Y es que, además, la incertidumbre que asola a muchos empresarios puede paralizar la inversión hasta que no se aclare el camino.

Asimismo, los proyectos turísticos se van a paralizar debido a la caída de la demanda y, con ello, las previsiones de suministro de nuestros materiales en las obras o actuaciones relacionadas con esas iniciativas. Dado que esta crisis también afecta a otros países, la inversión extranjera quedará limitada o prácticamente anulada. Todas estas complicaciones nos hacen presagiar unas significativas caídas en la producción de hormigón, que podrían superar el 20% en el dato anual, retrocediendo el sector a una situación similar o inferior a la del año 2017, esto es, con una de las cifras más bajas de los últimos 25 años. Las empresas del sector podrían perder alrededor de 3 meses de facturación respecto a las previsiones al inicio de año y se podría asistir al cierre de muchos fabricantes y, en consecuencia, a la pérdida de empleo directo e indirecto y de la contribución de nuestra industria en términos de valor agregado (pago de impuestos o desarrollo económico local, entre otros).

Ante este contexto, nuestra asociación estima que las inversiones y los costes de estructura de la cadena de suministro de hormigón han de ser financiados y así evitar que desaparezcan empresas esenciales para que la economía española vuelva a funcionar. Se deben adoptar medidas urgentes que reactiven el sector de la construcción y todas las actividades y sectores dependientes. Recuperar nuestra industria es recuperar la actividad económica del país. Por citar solo algunos datos recogidos en diferentes estudios e investigaciones: un incremento en la demanda de construcción de un 1% produce un efecto multiplicador de casi el doble en la producción del país. Igualmente, por cada 6 millones de euros invertidos, se generan 100 empleos directos y 60 indirectos.

Desde ANEFHOP proponemos ocho medidas como son:

1. Garantía de acceso y suministro de equipos y sistemas para la protección de la salud y la prevención de riesgos laborales. Es preciso que los trabajadores del sector cuenten con los medios y sistemas de prevención y protección para poder ejercer su actividad.

2. Seguridad en la capacidad de gestión y acceso a la financiación por parte de las empresas suministradoras de materiales de construcción, así como en la gestión y el buen funcionamiento de los seguros de crédito. Debido a la falta y a la paralización de los suministros, asistiremos a un desajuste importante entre los gastos y los ingresos que, junto a los problemas de tesorería, llevará a las empresas a tener que solicitar créditos que les permitan hacer frente a esta situación.

3. Ampliación y aplicación o acceso efectivos a las líneas de avales ICO para la industria suministradora. Vinculado a lo anterior, desde ANEFHOP insistimos en que es imprescindible favorecer que las empresas puedan dotarse de la tesorería necesaria y suficiente para recuperarse de la paralización durante el confinamiento por la Covid19. Y es que cuando las empresas suministradoras de materiales de construcción tengan que cobrar las facturas de este periodo, se tendrán que enfrentar a un descenso de entradas de tesorería para afrontar sus obligaciones de pago. Es crucial para la mayoría de ellas disponer de liquidez en un negocio en el que la rentabilidad está fuertemente ligada al volumen de venta.

4. Aplazamiento en el pago de impuestos en 12 meses. Solicitamos a los diferentes gobiernos que se acuerde un aplazamiento en el pago de impuestos de las empresas y los autónomos durante seis meses, pudiendo estructurar o fraccionar el pago durante los doce meses siguientes, con un coste financiero equivalente a las condiciones de los préstamos avalados ICO.

5. Reinicio de las obras públicas sin recortes de presupuestos ni plazos. Resulta clave para el sector y la economía de nuestro país que la actividad se recupere con toda la energía posible. No podemos ahondar en esa tendencia previa de ralentización. Pedimos al Gobierno que actúe con firmeza para garantizar que la actividad en las obras públicas no se pare, tratando de recuperar al máximo el tiempo perdido. Cuentan con todo nuestro apoyo y dedicación.

6. Relanzamiento del sector de la construcción con una mayor inversión (Plan de Reconstrucción Económica y Social) por su efecto multiplicador en la economía. La situación obliga a impulsar un Plan Nacional, de cinco años como mínimo, que suponga una inyección de inversión al sector. El propósito es la continuidad en el nivel de inversión estatal que permita a las empresas acometer la adaptación de sus capacidades para este periodo de tiempo, garantizando el empleo y generando valor para la economía de España. Nos referimos a infraestructuras de comunicación, hospitales, residencias, vivienda social, energía sostenible, agua, aparcamientos disuasorios y todo lo necesario que surja de esta crisis. En este sentido, proponemos crear un grupo de trabajo, donde se puedan analizar las propuestas y las capacidades productivas, para que se puedan adaptar a la capacidad instalada, reforzando los tejidos empresariales y sus empleos.

7. Impulsar la financiación público-privada como motor de la economía. Proponemos que no se cierre la puerta a posibles colaboraciones privadas en proyectos. La Administración Pública tiene una capacidad inversora limitada por tener que atender otras necesidades de los ciudadanos. Estamos seguros de que, en el caso de muchos proyectos que están paralizados, o que aún no se han arrancado, los ciudadanos estarían dispuestos a pagar por uso y poder disfrutar de las ventajas de tenerlos. Es necesario el análisis en profundidad de cada caso para que no suponga una carga excesiva en los usuarios y tampoco en las arcas públicas.

8. Impulsar un Plan Nacional de Construcción Verde. Con el aprendizaje de los últimos acontecimientos, pensamos que es el momento de impulsar infraestructuras relacionadas con la Agenda 2030. Estamos proponiendo aquellas vinculadas con la gestión del agua, la movilidad sostenible, las conexiones intermodales y nodos logísticos, la mejora de la red ferroviaria de mercancías, la prevención de los efectos del cambio climático tanto en la protección de las costas como en las avenidas y posibles inundaciones de los ríos, de la escasez de agua y de la desertificación, la red de energías renovables, las infraestructuras para la economía circular y el urbanismo inclusivo y sostenible, entre otras.

Carlos Peraita, director general de ANEFHOP

Esta tribuna ha sido publicada en Alimarket. PUedes acceder a haciendo click aquí.

El sector del hormigón muestra “su compromiso con la construcción sostenible”

Entrevista Benjamín Martínez, secretario del Comité de Medioambiente y delegado territorial de ANEFHOP.

 

¿Podría describirnos brevemente su experiencia en el mundo del hormigón y su ámbito de responsabilidad?

Mi relación con el mundo del hormigón comenzó hace casi cuarenta años cuando empecé a trabajar en una planta de hormigón de mi familia en la ejecución de obras de pequeño presupuesto para la Administración.

En los 90, abrimos la delegación de AENFHOP en Asturias, que también abarcaba Galicia y Cantabria. Poco a poco vimos cómo fue creciendo hasta alcanzar casi el 100% de las empresas asociadas, y duró así hasta la crisis económica.

Más tarde, en 1996, me hago cargo también de la Delegación Norte, que integraba las comunidades autónomas de País Vasco, Navarra y La Roja hasta el año 1999. Luego, en 2016, y después de una restructuración de las delegaciones, atendemos también la comunidad de Castilla y León.

Durante todo este tiempo, he visto de primera mano la evolución de ANEFHOP, y por supuesto del sector. He visto cómo con los años hemos crecido, hemos resistido y hemos evolucionado hasta convertirnos en una Asociación fuerte y comprometida por el desarrollo de la industria.

Hoy en día desempeño, además, el cargo de secretario del Comité de Medioambiente.

La preocupación por el medioambiente se ha convertido en los últimos años es una prioridad tanto para empresas como para la sociedad en general. En el caso de Anefhop, ¿recuerda en qué momento se crea el Comité y cuáles fueron las razones que lo impulsaron?

El Comité de Medioambiente nace en 1990, momento en el que empieza a haber una inquietud en España por la conservación del medio y del impacto que las actividades industriales pudieran tener sobre el mismo. Además, en aquellos años, empezaron a dictarse leyes y decretos, cada vez más ambiciosos y exigentes, promovidos por las directrices de la Unión Europea. Esta preocupación llegó también al sector que, aunque veía este asunto como algo lejano, por lo novedoso que resultaba, iría cogiendo más cuerpo con los años.

Desde la Asociación, vimos desde un primer momento que era necesario conocer cómo estaban nuestras empresas asociadas para realizar un diagnostico y así promover una política de adecuación a los nuevos criterios legislativos. Era algo a lo que la mayoría de los fabricantes de hormigón no estaban habituados.

Por lo que, realizamos una labor de sensibilización por el cuidado medioambiental con el objetivo de transmitir a todos los miembros asociados esta inquietud. De esta necesidad, nació uno de los primeros trabajos de este Comité, la elaboración de un “Manual de Protección de Medio Ambiente para la Industria del Hormigón Preparado”, Este documento, editado por ANEFHOP en 1997, ha sido periódicamente actualizado y, a día de hoy, sigue siendo de utilidad.

Medioambiente es uno de los principales comités sobre el que se sostiene la actividad de la Asociación. ¿Podría contarnos, brevemente, cuales son sus competencias?

Desde su creación, este Comité ha venido desarrollando una labor de vigilancia de la legislación y normativa relativa al medioambiente y aplicable al hormigón, tratando de sensibilizar a las empresas asociadas de la necesidad de su cumplimiento.

Además del cumplimiento de la legislación, desde el Comité velamos por que nuestros asociados cumplan con la normativa interna de la Asociación como la implantación de sistemas de gestión medioambiental o el control de procedimientos internos para asegurar este compromiso. Del mismo modo, también ofrecemos formación sobre medioambiente, racionalización del consumo o minimización de residuos, ruidos y polvo.

Por otro lado, también prestamos asesoramiento y apoyo a nuestras empresas asociadas en todo aquello que requieran, desde desarrollar trabajos sobre diversos aspectos medioambientales hasta defender los intereses del sector ante la Administración.

A día de hoy, ¿podría contarnos cuáles son las preocupaciones y los retos que presenta el sector, en términos medioambientales? Y, en concreto, ¿qué actividades está desarrollando el comité del que usted forma parte para darles respuesta?

La preocupación e interés por la protección y conservación del medioambiente es cada vez mayor, realidad que también se refleja en la actividad de este Comité y, quizá por eso, nuestras inquietudes y actividades son muchas.

En primer lugar, seguimos desarrollando nuestra tradicional labor de vigilancia y discusión de la legislación y normativa que nos es de aplicación, Así como de actualización de los documentos internos de gestión, como la Guía Medioambiental de Requisitos de una Planta de Hormigón y los protocolos de inspección del distintivo Hormigón Expert.

En segundo lugar, realizamos un seguimiento de la aplicación de la Ley 34/2007 y Real Decreto 100/2011, sobre el Catálogo de Actividades Potencialmente Contaminadoras de la Atmósfera (CAPCA), en las diferentes comunidades autónomas. Además, desde el año pasado, también vigilamos los criterios medioambientales del Real Decreto 163/2019 sobre la Instrucción Técnica para la realización del control de producción de los hormigones fabricados en central.

Junto con ello, desde el Comité se analizan y estudian las mejores prácticas para aplicar en el sector sobre temas como el tratamiento de residuos o la creación de una Declaración Ambiental de Producto (DAP) del hormigón que, actualmente, está en proceso de ejecución.

Todo ello, sin descuidar, por supuesto, la tarea de sensibilización continuada de las empresas por los aspectos medioambientales que le son de aplicación.

La obtención de una declaración ambiental de producto (DAP) del hormigón ha sido uno de los proyectos más destacados de la Asociación. En su opinión, ¿en qué beneficiará a los fabricantes de forma individual y al sector en general, estar en disposición de la DAP?

La Declaración Ambiental de Producto (DAP) es un reto importante que abordamos desde la Asociación una vez finalizadas las negociaciones del futuro Código Estructural Español, de próxima aprobación.

El hormigón, que en términos de sostenibilidad tiene muchas propiedades beneficiosas que aportar frente a otros materiales de construcción, no puede medir su impacto debido a que no posee, en este momento, una DAP homologada y verificada que lo haga. Por esto mismo, desde ANEFHOP, decidimos iniciar un proyecto para la creación de esta DAP sectorial del hormigón.

Por un lado, el futuro Código Estructural otorga un valor diferencial a los materiales que dispongan de una DAP y, por otro lado, hay una demanda al alza sobre la certificación ambiental de las obras, mediante sistemas de construcción sostenible certificados. Estos sistemas, como pueden ser LEED, BREEAM, VERDE, etc. solicitan productos que posean un etiquetado ambiental, pudiendo descartar de una obra aquellos que no lo tengan. En este sentido, el Gobierno Español ha establecido un Plan de Contratación Pública Ecológica de la Administración General del Estado (Orden PCI/86/2019) en la que se incluyen a las DAPs como criterio para promover la contratación.

Por todo ello, para el sector de fabricantes de hormigón, esta DAP supone un compromiso con la construcción sostenible, a la vez que muestra la transparencia de la empresa o asociación que desarrolla la DAP de los criterios de protección del medioambiente, ofreciendo información clave para un uso más eficiente de los recursos naturales en la fabricación de sus productos y poniendo en valor el hormigón frente a otros materiales de construcción, como la madera o el acero.

Definición y características del hormigón preparado, por la GCCA

La Asociación Global de Cemento y Hormigón, GCCA (por sus siglas en inglés), ha desarrollado una pieza audiovisual con el objetivo de divulgar las características y beneficios de la construcción en hormigón. Esta iniciativa, que cuenta con todo el apoyo de ANEFHOP, pone en valor características como la fortaleza, la resiliencia o la durabilidad que definen el pasado, presente y futuro del hormigón.

 

Durante la crisis del coronavirus, el sector del hormigón mantiene su actividad para apoyar la economía

Entrevista Jon Azpeitia Ibarrondo, presidente del Comité de Gestión de Euskadi y jefe de Área de Hormigón de Hanson-HeidelbergCement.

(La entrevista se realizó con anterioridad a la publicación del RDL 10/2020 del domingo 29 de marzo, que obligaba al cese de actividad)

 

Como actual presidente del Comité de Gestión de Euskadi, ¿podría contarnos cómo ha vivido la evolución del sector en los últimos años?

La fabricación del hormigón es una actividad muy antigua, que tiene su origen en el Imperio Romano. Forma parte de un sector muy dinámico que vive en permanente evolución, llegando a alcanzar actualmente un alto grado de profesionalidad en Euskadi.

Cuando accedí a la presidencia del Comité de Gestión de Euskadi en el año 2015, el sector estaba inmerso en la crisis que se había iniciado en 2008. Se sufrieron importantes contratiempos tales como cierres de instalaciones, desaparición de empresas, problemas económicos, etc., por lo que el sector se tuvo que reestructurar y adecuar a las circunstancias de forma notable.

En Euskadi, se ha producido, por un lado, la paralización general de la obra pública y, por otro, la promoción privada de viviendas. En el caso de la obra pública, es necesario un mayor impulso de la Administración, ya que, hasta la fecha, solo se ha mantenido la construcción de algunos tramos de la línea de alta velocidad. Se trata de un proyecto singular, que no afecta por igual a las empresas concentrándose en zonas muy concretas del territorio, por lo que no favorece el completo desarrollo de la región. Además, nos preocupa que lleva un retraso notable, no viéndose claro el proceso hasta su finalización.

Y en la actualidad, ¿cómo está viviendo el sector esta situación de alarma provocada por el coronavirus?

Actualmente, estamos inmersos en una crisis sanitaria de efectos muy negativos para nuestros asociados. Por el momento, es complicado evaluar el alcance de los daños que sufriremos en nuestras empresas.

De lo que sí estamos seguros, es de que nos veremos afectados por una nueva crisis económica y, en nuestra mano está, que no sea más grande de lo que se espera. Por esto mismo, y porque el Gobierno así lo ha considerado, mantenemos nuestra actividad, para que la salida de la crisis económica sea lo más rápida posible.

El sector del hormigón, y por ende la construcción, es una pieza clave en la economía de este país porque, entre otras cosas, emplea a millón y medio de trabajadores. Por eso mismo, asumimos esta responsabilidad con un fuerte compromiso por garantizar la salud de todos nuestros trabajadores en activo, entre los que me incluyo, insistiendo en el cumplimiento de todas las medidas de prevención de contagios. A lo que me gustaría añadir que la mayoría del sector ya tiene implementados exigentes protocolos de protección, por lo que afronta esta situación desde la experiencia y el saber hacer.

El 2011 se inició la implantación el Hormigón Expert como medida de los asociados para salir reforzados de la crisis, ¿de qué manera, considera usted, que ha contribuido al desarrollo del sector en su región?

El Hormigón EXPERT se basa en tres pilares fundamentales de ANEFHOP que defendemos también en Euskadi: calidad, medio ambiente y prevención de riesgos laborales. Todos ellos suponen la base sobre la que construimos nuestro producto final, por lo que nuestros asociados se han volcado con entusiasmo en cumplir con lo prescrito para la obtención de este distintivo.

En términos generales, hemos adecuado nuestras instalaciones a la tecnología más novedosa y formado a nuestro personal en todas las etapas del proceso de producción, venta y distribución.

También, apostamos firmemente por el cuidado del medio ambiente, recuperando continuamente los residuos generados y empleándolos en nuevos fines. Es un compromiso que han adquirido gran parte de las empresas de Euskadi y estamos avanzando permanentemente en esta línea.

La prevención de riesgos laborales merece una mención especial, ya que, a mi modo de ver, es un objetivo primordial. Desde las empresas se están adoptando todas las medidas posibles, tanto desde el punto de vista mecánico, como de formación de nuestro personal, propio y externo, persiguiendo el objetivo de cero accidentes.

Por todo ello, el distintivo Hormigón Expert es una iniciativa muy aplaudida, especialmente por nuestros asociados. Además, estamos convencidos de que la dignificación del sector llevará implícita su sostenibilidad.

Una de las novedades actuales viene de la mano del Real Decreto 163/2019 que supone la obligatoriedad de certificar el control de producción de las plantas de hormigón. En relación a esto, ¿cómo están afrontando las empresas vascas estas nuevas exigencias?

La aplicación del RD 163/2019 debería suponer el cierre de las instalaciones que no cumplan con los requisitos legales y que, a día de hoy, suponen una competencia desleal a las empresas cumplidoras con el Real Decreto. En este apartado, todos los actores participantes, y no solo las empresas productoras, deberían ser especialmente exigentes. El camino hacia la dignificación de nuestro sector pasa por la eliminación de las empresas que tomen atajos.

El hecho de que haya numerosas plantas de fabricación de hormigón en Euskadi poseedoras del distintivo DOR implica que estas instalaciones ya están preparadas para cumplir con el RD 163/2019, lo que las coloca en una posición más competitiva. La Administración deberá exigir el completo cumplimiento del RD, para lo cual ANEFHOP está realizando y realizará todas las gestiones oportunas hasta lograr su plena aplicación.

Es de desear que estos esfuerzos, tanto los del cumplimiento del RD como los del Hormigón Expert, sean debidamente valorados por las administraciones y por nuestros clientes. Como ya he comentado anteriormente, la dignificación de nuestro sector pasa por la plena profesionalización de todos sus actores, así como por el cumplimiento de la normativa vigente.

La reciente entrada en concurso de acreedores de algunas empresas constructoras, y las deudas a proveedores y subcontratistas que dejan tras de sí, evidencian una problemática sectorial. ¿Podría contarnos cómo están viviendo esta situación los asociados en la región?

En fechas recientes hemos sufrido un incremento de empresas concursadas que no van a hacer frente a los compromisos de pago del hormigón suministrado. Se presenta un agravante adicional, ya que, debido al habitual incumplimiento de las limitaciones legales de los plazos de pago, los importes impagados serán superiores a los que deberían.

A través de ANEFHOP, estamos realizando una campaña de concienciación con el fin de que se cumplan los plazos de pago que la ley establece, que no son otros que 60 días desde la entrega del hormigón, y creemos que el resto de los actores, especialmente las asociaciones profesionales y las Administraciones, deberían sumarse a la misma.

El incumplimiento de los plazos de pago se eliminaría de raíz si las Administraciones públicas vigilaran su efectivo cumplimiento y si se estableciera un reglamento sancionador de los incumplimientos sin necesidad de realizar reclamaciones judiciales.

A estos efectos, la legislación francesa es un modelo a seguir, ya que se establecen sanciones administrativas de hasta 375.000 euros a las empresas morosas.

En otras regiones señalan la competencia desleal como uno de los mayores problemas a los que se enfrentan ¿Cómo se refleja este problema en Euskadi y qué se puede hacer desde la asociación para combatirlo?

Consideramos imprescindible la implicación de las autoridades administrativas para erradicar la competencia desleal.

Debemos tener claro que llamamos competencia desleal a toda aquella empresa que opera en el mercado sin cumplir fehacientemente la normativa vigente, independientemente de que esté instalada en el territorio de la Comunidad autónoma o en el de otras regiones limítrofes.

Por las denuncias administrativas y judiciales de ANEFHOP, se consiguió que, para la implantación de nuevas centrales bien para una obra o para el mercado en general, sea preceptivo tramitar y obtener la licencia municipal de instalación, de similar forma que a las centrales de hormigón preparado ya establecidas. Asimismo, se deberá cumplir con el resto de normativa de aplicación como el citado RD 163/2019.

En Euskadi, disponemos de una amplia oferta capaz de atender todas las necesidades de nuestra región de manera eficaz y solvente.

No obstante, si una empresa se instala y cumple con toda la normativa vigente, no sólo será aceptada, sino que intentaremos que se una a la asociación. Ahora bien, si no cumple con los requisitos legales, y trata de hacerlos de manera ilegal y por tanto desleal, la política de la asociación es tramitar la denuncia.

A su juicio, ¿cuáles son los retos para el sector en los próximos años? ¿Hay razones para el optimismo?

El optimismo resulta imprescindible para sobrevivir en un sector que en muchas ocasiones nos obliga a replantearnos nuestras convicciones y esfuerzos.

En los próximos años nos enfrentamos a uno de los mayores retos que hayamos tenido, la reducción de CO2. Este hecho es una prioridad que debe definir el proceso productivo en todas sus fases. Por lo que, el sector debe ayudar a la investigación para fabricar hormigones más sostenibles con el empleo de menos Clinker, con nuevos materiales jamás usados en el hormigón o con materiales reciclados.

Desde el punto de vista de la calidad del hormigón, considero que la legislación española del hormigón preparado (EHE-08 o similar) debe converger con la normativa europea, potenciando la confianza en el control de producción del fabricante, que debe realizar un mayor esfuerzo. De esta manera, se podrá reducir el control de recepción sin que la seguridad de la estructura se vea comprometida. En esta línea, el RD 163 debe suponer un punto de inflexión hacia esta convergencia.

Para lograr estos objetivos, desde ANEFHOP tenemos que seguir trabajando desde diferentes ámbitos.

En primer lugar, seguir compartiendo nuestra actividad con los asociados y el resto de públicos externos. Visibilizar nuestro sector, transmitir su importancia y colaborar con otros colectivos y sectores son y serán las sendas de camino para afrontar estos retos.

En segundo lugar, seguir esforzándonos por representar al sector en los diferentes escenarios de elaboración y negociación de las normativas y leyes de aplicación al sector.

Por último, seguir trabajando en una oferta formativa para que nos permita diferenciarnos de las empresas intrusas y que nos ponga en valor como profesionales especializados.

“Nuestra relevancia radica en el gran nivel de los técnicos de las empresas asociadas”

Entrevista a José Antonio Hurtado, director de Innovación, Prescripción y Asistencia Técnica en HeidelbergCement Hispania y presidente del Comité Técnico de Calidad de ANEFHOP.

El Comité Técnico de Calidad es uno de los grandes pilares de la Asociación. ¿Podría contarnos brevemente cuáles son sus funciones y líneas generales de trabajo?

Nuestra relevancia radica en el gran nivel de los técnicos de las empresas asociadas que ejercen como vocales del mismo. La misión del Comité es consensuar el criterio técnico de la Asociación sobre los sistemas para el aseguramiento de la calidad del producto, desde la fase de diseño, a la fabricación, transporte y entrega del hormigón.

La función más importante del Comité es defender los criterios aprobados por la Junta Directiva, ante las administraciones y el resto de los agentes del sector, en todos los foros donde se negocian los requisitos de carácter normativo que son, generalmente, de obligado cumplimiento para los asociados.

A día de hoy, ¿Qué grandes retos afronta el sector? ¿Qué actividades está llevando a cabo el Comité Técnico de Calidad para dar respuesta a estos retos?

Una vez publicado en 2019 el Real Decreto 163 que regula el control de producción del hormigón preparado, nuestra meta fue preparar un conjunto de herramientas y un plan de formación que facilitase a los asociados la adaptación de sus procesos y procedimientos, así como negociar la racionalización de las exigencias vinculadas a la aplicación de los nuevos requisitos, algunos de los cuales suponen una revolución para nuestra industria.

El nuevo reto será afrontar la publicación del Código Estructural, que sustituirá la EHE-08 y conllevará un gran cambio en el control de calidad de nuestros suministros por parte de los que gestionan las obras. Esto nos obligará a ejecutar un plan de comunicación más ambicioso, que abarque tanto a los asociados como a los prescriptores, clientes, laboratorios y otros agentes del sector.

A futuro, es previsible que nos tengamos que implicar fuertemente en la adaptación al cambio climático de nuestra gama de productos, con el fin de seguir siendo un elemento esencial dentro de las soluciones constructivas más sostenibles.

Desde el pasado año se han producido novedades normativas como la instrucción técnica para el control de producción de hormigones en central o el nuevo código estructural. ¿Qué papel ha jugado el Comité Técnico en estos cambios?

Fieles a los objetivos que nos marcó la Junta Directiva de la Asociación, nuestra colaboración en la redacción de los citados documentos ha supuesto un enorme esfuerzo de conciliación y negociación.

Este esfuerzo se puede medir en los años de dedicación de los vocales del Comité cuyo objetivo fue consensuar una versión adaptada a los requerimientos del mercado e intereses de los asociados, manteniendo la confidencialidad de nuestras deliberaciones y garantizando la credibilidad de los argumentos, que eran negociados por los representantes de la asociación en las reuniones de trabajo creadas por las administraciones competentes.

Sin intención de menospreciar al resto de los que han participado, no puedo dejar de recordar la excelente gestión del que fue secretario del Comité durante los años más difíciles e intensos dedicados a este empeño, Don Juan Eugenio Cañadas.

Recientemente se han llevado a cabo jornadas de formación sobre ambas normas. ¿Por qué son tan importantes estas normas y el conocimiento de las mismas por parte de los asociados?

Son requisitos de obligado cumplimiento para todos los fabricantes de hormigón preparado, a través de los cuales se definen las garantías de calidad de fabricación y para el suministro del producto a nuestros clientes.

En estos documentos, también se establecen condiciones y estándares con los que se garantiza el empleo del hormigón preparado como uno de los materiales más sostenibles en la fabricación de elementos constructivos.

En la medida en que los asociados perfeccionan su conocimiento de sendas normas, mejoran su competitividad, pues pueden asesorar de forma más cualificada a sus clientes y extender el uso del hormigón preparado frente a otras tecnologías.

¿Qué influencia ha tenido el Hormigón Expert para los asociados de cara al cumplimiento de la ITCP? ¿Cuál es su opinión sobre la aceptación del sello en el sector?

El Hormigón Expert es la plataforma ideal para testear los criterios técnicos y tecnológicos que el Comité Técnico consensua, anticipándose a lo que hemos defendido como estándar en la ITCP y posicionando al asociado como un referente en el mercado.

Los diferentes Comités técnicos territoriales permiten a ANEFHOP y al Comité Técnico Nacional conocer la realidad concreta de cada región, y a su vez trasladar a todas las CCAA los planes y proyectos que se llevan a cabo en la Nacional. ¿Qué opinión tiene de esta capilaridad?

El Comité Técnico está nutrido de las aportaciones de los técnicos que trabajan a nivel territorial a través de los delegados de ANEFHOP, que son vocales de pleno derecho y participan activamente en la trasmisión de información o acuerdos.

En cualquier caso, debo reconocer que tenemos oportunidades de mejora en este campo y que puede ser uno de nuestros objetivos a corto plazo mejorar la comunicación en ambos sentidos.

“La capacidad de trabajar en el presente con vistas a futuro”, importancia de la existencia de Anefhop para el sector

Entrevista a Ignacio Ramos Sanchez, delegado de General de Hormigones S.A. en Castilla y León y presidente del Comité de Gestión de ANEFHOP en Castilla y León.

Como presidente del Comité de Gestión de Castilla y León, ¿podría contarnos brevemente cómo es la situación del sector del hormigón en la región? ¿Cuáles son sus grandes preocupaciones actuales?

A mi juicio, la situación de nuestro sector en Castilla y León es de gran incertidumbre, hasta el punto que, de no corregirse las circunstancias en las que se enmarca actualmente nuestra actividad, supondrá el cierre de centros de producción, a corto plazo, y la desaparición de empresas, a largo plazo.

Existe un creciente desajuste entre la oferta y la demanda, y no solo en cuanto a volumen, sino también en lo que se refiere a productos y servicios prestados. La demanda se sustenta por la iniciativa privada, aunque de una manera discontinua. Y la licitación pública es escasa y muy localizada. Respecto a la oferta, está muy atomizada, innumerables centros de trabajo por toda la región con producciones que en muchos casos no cubren los costes fijos de las instalaciones.

En cuanto a la segunda cuestión que me planteáis, es la pérdida de identidad de nuestra actividad, y lo que ello puede afectar al sector de la construcción en general, lo que más me preocupa.

En los últimos años, las empresas dedicadas a la fabricación de hormigones, o bien se han integrado en grupos empresariales más grandes, o bien han pasado a ser una actividad más dentro de la diversificación a la que se han visto avocadas muchas empresas.

Entre los momentos más difíciles que ha atravesado el sector destaca, sin ninguna duda, la crisis en 2007. ¿Cómo ha afectado al sector (organización de las empresas, tejido empresarial, número de asociados…)?

El principal efecto de la crisis, no nos vamos a engañar, fue el cierre de instalaciones, la desaparición de empresas y, desgraciadamente, de grandes profesionales, pero sus secuelas aun las padecemos y algunas de ellas aún no se han depurado.

Se paralizaron drásticamente las inversiones y, como consecuencia, nos encontramos con instalaciones obsoletas y costosas, que difícilmente van a poder atender las innovaciones que se demanden por un sector, el de la construcción, que está acelerando su reestructuración.

Además, los ajustes, en cuanto a medios humanos, nos han llevado al punto de necesitar un relevo generacional con adecuados niveles de formación y especialización. Personas que sean capaces de abordar los cambios a los que irremediablemente nos vamos a enfrentar.

Y, por supuesto, se resintió el tejido empresarial y asociativo. La cuenta de explotación era de subsistencia y se entendía que la cuota de la asociación era algo prescindible. Sin embargo, el problema es pensar que lo prescindible es estar asociado, y esto para mí es un error. Pienso que cuando más necesitas el amparo y los servicios de una asociación es en épocas de crisis, porque estar juntos te hace más fuerte y no te permite, durante los malos años, perder la dinámica del sector.

¿En qué medida ha ayudado el Sello Hormigón Expert a mejorar la situación del sector en su región tras la crisis sufrida?

Cuando Anefhop pone en marcha el Sello Hormigón Expert, yo era bastante escéptico en cuanto a las ventajas que reportaría a los asociados y al sector en general, considerando los previsibles costes que supondría a las empresas su implantación y sobre todo asumirlos en tiempos de crisis. Pero, con el tiempo, me he dado cuenta de los innumerables beneficios que ha reportado no solo a las empresas, sino también a nuestros potenciales clientes y, por supuesto, al sector en general.

Para nuestros clientes, es una garantía de que tanto el producto que adquieren como el servicio que se les presta es el fruto de un proceso sostenible, que cumple la normativa tanto general como específica.

Para nuestros asociados, es garantía, de que sus instalaciones y procesos, cumplen con la normativa vigente, supone aplicar procedimientos de control y mejora continua que refuerzan la organización y mejoran la competitividad.

Para nuestro sector, es una forma de reafirmar la identidad como fabricantes de un producto esencial y con garantías para la construcción. Y, por último, para la industria en general es la aportación de nuestras empresas a crear empleo y riqueza en nuestra sociedad, desde el cumplimiento de las normas y el respeto al entorno.

Actualmente, ¿podría afirmar que la situación del sector es estable en Castilla y León?

El sector de por sí, es muy dinámico, y muy sensible a los cambios sociopolíticos y socioeconómicos. La estabilidad que podría esperarse en mercados de pequeños núcleos de población, puede verse alterada por temas tan dispares como, el resultado de la cosecha, los planes provinciales de inversión, las licencias para parques eólicos y fotovoltaicos, y la inversión en la modernización de regadíos.

Y en los grandes núcleos de población, la situación de sectores como el automóvil y el agroalimentario, o la inversión en infraestructuras de cualquier administración pública, pueden ser determinantes a la hora de generar una demanda suficiente que de estabilidad al sector.

Pese a la existencia de leyes contra la competencia desleal, seguimos encontrando casos en los que se abren plantas sin las pertinentes licencias. ¿Es esta una problemática frecuente en su región?

La competencia desleal, consecuencia de la intervención en el sector de instalaciones, que o bien no cumplen la normativa exigible, o bien operan sin las licencias necesarias, es uno de los problemas más graves que afecta a nuestro sector, y no solo en nuestra región, sino de forma general en todo el territorio nacional.

La legalización de una industria para ejercer la actividad de fabricación y venta de hormigón, en primer lugar, depende de distintas administraciones que normalmente no aplican criterios uniformes y, en segundo lugar, los criterios ya a priori son distintos en función del municipio, la provincia o la región donde pretendas instalarte. Esto de por sí ya crea desigualdades.

Por otro lado, las distintas administraciones no ejercen de oficio, la obligación que tienen de vigilar y controlar el cumplimiento de la normativa. En este caso, desde Anefhop, estamos asumiendo estas funciones en defensa de nuestros asociados y por el bien del sector, pero necesitamos una acción mayor de la Administración.

Recientemente se ha aprobado el RD163/2019 para el control de producción. ¿En qué manera cree que va a afectar al sector?

Como todos sabemos, este Real Decreto viene a sustituir a la Orden Ministerial del año 2001, que regulaba el control de producción de los hormigones fabricados en central, y que había que adaptar a las nuevas circunstancias de nuestra actividad.

La incorporación a nueva normativa de aspectos como la trazabilidad de los procesos, la necesidad de registrar documentalmente los mismos y la obligatoriedad de ser inspeccionados periódicamente por un Organismo de Control Acreditado afecta a corto plazo de forma positiva a nuestro sector.

Es más, espero que, una vez consolidada la Instrucción Técnica y siguiendo los criterios de la comunidad económica europea, sea determinante para eliminar el control de recepción en obra.

Usted es una persona muy activa, participa en la asociación a nivel regional y también en la Conferencia de presidentes, ¿Cuál es la importancia de la existencia de Anefhop para el sector, a nivel nacional y a nivel regional?

Creo que no somos plenamente conscientes de la importancia que esta Asociación tiene, y ha tenido desde su constitución hace ya más de 50 años, en nuestras empresas en particular y en nuestro sector en general. Me gustaría destacar tres aspectos en los que resumir el gran trabajo diario de todas las personas vinculadas a Anefhop.

En primer lugar, la representación y defensa de los intereses generales de sus asociados ante cualquier ente público o privado, nacional o internacional, y en cualquier  ámbito social.

En segundo lugar, la contribución a la profesionalización del sector, a través de la información a las empresas, y de la  formación a las personas que las integran.

Por último, y para mí lo más esencial, la capacidad de trabajar en el presente con vistas a futuro. La velocidad, con la que cambia nuestro entorno, requiere de la experiencia del pasado, así como de la agilidad para adaptarse en el presente y prepararse para lo que nos deparará el futuro.

A su juicio, ¿Cuáles son los retos para el sector en los próximos años? ¿Hay razones para el optimismo?

Siempre es difícil visionar el futuro y concretar cuáles serán las demandas de los próximos años, pero sí tenemos datos para afirmar que nos moveremos en un entorno que apuesta por la sostenibilidad, el respeto al medio ambiente, así como por el desarrollo de nuevas técnicas constructivas. En este caso creo que deberíamos tener en cuenta lo que decía Jack Welch: “Cambia antes de que tengas que hacerlo”.

El sector debe reafirmar su identidad como negocio, corregir la atomización, luchar contra el intrusismo y eliminar la competencia desleal, y la mejor forma es hacerlo unidos, asociados, defendiendo nuestros intereses comunes.

Las empresas deben acometer acciones que les permitan operar con flexibilidad en un entorno cada vez más cambiante.

Modernizar sus instalaciones y hacerlas más versátiles, de tal forma que les permita incorporar distintas y nuevas materias primas con menor impacto ambiental para elaborar nuevos productos; incrementar la formación continua de todas las personas en todas las líneas de la empresa, pues se requerirán conocimientos específicos en cada materia; y saltar de la digitalización a la transformación digital, asignando todos los recursos tecnológicos disponibles en cada proceso para ser más productivo; será importante para las grandes empresas, e imprescindible para las PYMES.

Por último, claro que hay razones para el optimismo Nicholas M. Butler decía: “el optimismo es esencial para el logro y es también el fundamento del valor y del verdadero progreso”.

“La Administración puede hacer mucho en la lucha contra la competencia desleal y el intrusismo”

Entrevista a Celia Martínez, presidenta de Hormyapa y del Comité de Gestión de ANEFHOP de Aragón.

Como presidenta del Comité de Gestión de Aragón, ¿podría contarnos brevemente cómo es la situación del sector del hormigón en la región? ¿Cuáles son sus grandes preocupaciones?

Según las informaciones que recojo de nuestros asociados, el primer semestre del año en Aragón ha tenido un crecimiento moderado respecto al año anterior, y por debajo de la mayoría de las regiones de España. La previsión de cara al final de este año, parece que es de bajada respecto al año 2018, esperemos que moderada. En parte motivada porque las grandes obras (parques eólicos e infraestructuras de carreteras) están terminando, y en parte por el retraso de nuevas obras, motivado por la incertidumbre e inestabilidad política que tenemos en España, el panorama no es muy halagüeño de momento.

Respecto a las preocupaciones del sector, en mi opinión destacaría la necesidad de una cierta continuidad en el volumen de trabajo. Que se favorezcan iniciativas de inversión para que los industriales del hormigón puedan mantenerse activos. Esto ayudaría a algo tan importante como es dignificar poco a poco nuestro sector, (que también depende de nosotros mismos), con una mayor profesionalización día a día. Es importante el trabajo que se hace desde ANEFHOP en este sentido.

Otra preocupación reiterada en el tiempo, en la cual creo que la Administración en general puede hacer mucho al respecto, es la lucha contra la competencia desleal, contra el intrusismo. Por ejemplo, ahora con el nuevo Real Decreto de Control de producción de los hormigones fabricados en central que ha entrado en vigor este año, se nos va a exigir un certificado por un organismo certificador autorizado por ENAC. Si es así, y se nos exige de verdad a todos, se evitaría mucho intrusismo. La Administración debe ser la primera en exigir y contratar en sus obras siempre con los que son profesionales y cumplen la normativa vigente en cada momento.

Entre los momentos más difíciles que ha atravesado el hormigón destaca, sin ninguna duda, la crisis en 2007. ¿Cómo ha afectado al sector (organización de las empresas, tejido empresarial, número de asociados…)?

La crisis afectó de forma muy general en España a todos los sectores. A nuestro sector, con el boom inmobiliario que habíamos tenido, nos empezó a afectar de forma importante a partir del año 2007. Supuso un antes y un después muy claro. Es posible que jamás se alcancen de nuevo los volúmenes de esos años. En concreto, la crisis en Zaragoza fue mucho más acusada, pues coincidió la crisis general del sector con la finalización récord de todas las obras necesarias para la realización de la Expo 2008. Cuando esta pasó, de repente el volumen de trabajo bajó a niveles mínimos. En el resto de Aragón la incidencia de la crisis fue parecida a otras zonas de España.

Parece que el tejido empresarial en cuanto a número de empresas en activo no ha descendido mucho, pero sí el número de plantas con las que operaba cada empresa. Por supuesto el número de asociados se resintió, y en mi opinión fue un retroceso, o por lo menos una ralentización en los objetivos de dignificación y profesionalización del sector.

Actualmente, ¿podría afirmar que la situación del sector es estable en Aragón?

No. Ni en Aragón ni en el resto de las comunidades autónomas. El sector del hormigón es muy fluctuante y soporta de forma inmediata los grandes cambios que se sufren a nivel nacional e internacional. Por ejemplo, nuestro sector depende mucho de la inversión pública; luego es obvio el impacto que en la estabilidad del sector tiene de la situación actual en España.

Usted es una persona muy activa, participa en la asociación a nivel regional y también en la Conferencia de Presidentes, ¿Cuál cree que es la importancia de la existencia de Anefhop para el sector, a nivel nacional y a nivel regional?

Para mí la importancia de ANEFHOP es innegable, y de hecho es una asociación muy consolidada. El pasado año cumplió 50 años de existencia. Parece claro que cada uno de nosotros solo no va a ningún lado, necesitamos una asociación que nos represente y que trabaje con profesionalidad y modernización como lo hace ANEFHOP.

Una asociación que representa a tantas empresas del sector, tiene como primer objetivo unificar su voz y darle su presencia en el panorama nacional e internacional. Es crítico su trabajo por analizar las necesidades de sus socios y saber darles respuesta, ser un interlocutor único, representando a muchas empresas ante las Administraciones u otros organismos. ANEFHOP dispone de un personal muy cualificado, dignificando y trabajando día a día por nuestras empresas. Su organización por zonas y a nivel nacional lo considero adecuado para acercar la asociación a cada asociado, manteniendo a la vez una voz única a nivel nacional.

Pese a la existencia de leyes contra la competencia desleal, seguimos encontrando casos en los que se abren plantas sin las pertinentes licencias. ¿Es esta una problemática frecuente en Aragón?

Como ya he comentado, es un problema que existe en nuestra región y una de las principales preocupaciones del sector. Quizás en Aragón hay menos casos que en otras zonas de España, pero sí, nuestra asociación lucha día a día contra ello. Probablemente, lo más problemático sea la multitud de administraciones que intervienen en la legalización de una planta y normalmente cada una actúa de forma separada y diferente. No hay unos criterios únicos para todas las administraciones en la forma de actuar y esto nos perjudica en la defensa de nuestros intereses contra las instalaciones ilegales. Por otra parte, no hay un control eficiente de las plantas de hormigón instaladas y, sobre todo, no hay una eficaz disciplina urbanística y medioambiental que reaccione de manera ágil contra el infractor.

Con respecto a los elevados plazos de pago, otro de los problemas a los que se enfrenta el sector del hormigón, ¿qué medidas se están poniendo en marcha en su región? ¿Es suficiente la actuación que se lleva a cabo o haría falta una mayor implicación de la Administración Pública?

En este aspecto ANEFHOP trabaja a nivel nacional. Estamos muy bien informados de los medios a nuestro alcance, y de las reuniones con los responsables para que los plazos de pago se mejoren y se cumplan. Estamos muy alejados de otros países europeos, si nos comparamos con nuestros vecinos franceses el plazo normal ronda los 60 días, y además su Administración se implica en la lucha contra la morosidad. En eso, en España nos falta bastante camino por recorrer.

A su juicio, ¿qué otros retos plantea el sector en los próximos años? ¿Hay razones para el optimismo?

Pues los retos actuales son muchos y diversos: la profesionalización del sector, acercarnos a los estándares europeos, adaptarnos a la nueva normativa que va a entrar en vigor y que nos lleva a una profesionalización clara (cualquiera no puede ser un buen fabricante de hormigón). Los usos de nuestro producto son claros e incluso se están ampliando, es un sector en continua evolución en los tipos de hormigones y prestaciones para los que se solicita, luego es lógico pensar que es un sector en crecimiento. Lo importante sería una cierta estabilidad de la producción para conseguir avanzar de una manera más firme en todas estas ideas y en un asentamiento de las empresas.

Otro reto en el que trabaja ANEFHOP es la comunicación. Transmitir lo que se hace a nuestros asociados y también al exterior, visibilizar nuestro sector, su importancia, nuestro trabajo, acercarnos y colaborar con otros colectivos y sectores.

La formación por parte de todas las personas que intervienen en la fabricación y puesta del hormigón en obra es cada día más relevante. Esto es un reto que tenemos los asociados de ANEFHOP, que nos diferenciará cada día más del intrusismo y hará que se nos valore como profesionales especializados.

En mi opinión creo en este sector con optimismo, hay muchas cosas por hacer, además hay ideas y ganas, y pienso que con buen hacer, dedicación y paciencia se irán consiguiendo.

No es habitual encontrar una mujer en el mundo del hormigón. En función de su experiencia, ¿qué mensaje enviaría a otras mujeres para que deje de ser esto una excepción?

Bueno, desde luego este es un mundo de hombres o por lo menos ha sido un mundo de hombres. En el sector de la construcción y los servicios aledaños como éste es así, no hay más que acercarse a una obra; pero está situación, como en casi todos los sectores empresariales y en general en el mundo laboral, está cambiando día a día.

Nuestro sector quizás va más despacio que otros, pero hay ya muchas mujeres trabajando en las empresas de hormigón; yo creo que no es cuestión de animarlas, sino simplemente de darle tiempo al tiempo.

A mí es un mundo que me gusta mucho, a veces ingrato, pero como cualquier otro trabajo. Yo he tenido la oportunidad de trabajar en esto porque mi familia lo quiso así, e intento colaborar y aprender cada día un poco más. Existen muchas empresas familiares en el sector del hormigón y cada día trabajan más mujeres en ellas con un nivel de implicación y constancia notables, y muy necesarios para estar en puestos relevantes del sector.

“El Sello Expert es nuestro leitmotiv y lo que nos hace diferentes”

Entrevista a Carlos Raich, director general de Promsa, empresa del Grupo Cementos Molins, y presidente del Comité de Sostenibilidad.

¿Podría describirnos brevemente su experiencia en el mundo del hormigón y su ámbito de responsabilidad?

Inicié mi carrera profesional en el sector del hormigón en el año 1993, cuando me incorporé a Promsa, empresa del Grupo Cementos Molins, primero como Director Financiero, posteriormente como Gerente de Operaciones y, a partir del año 2008 como Director General, cargo que ocupo actualmente. Desde mayo de 2011, soy miembro de la Junta Directiva de Anefhop.

¿Cuáles fueron las razones que condujeron a los asociados a la creación de un Comité de Sostenibilidad en Anefhop?

El Comité de Sostenibilidad se constituyó en junio de 2011. Por aquellas fechas, el sector se hallaba inmerso en una profunda crisis, con caídas de mercado sobre el 20% anual, y estaba atravesando una crisis de reputación, por la imagen que tenía la sociedad de la construcción y, con ello, del hormigón.

Como revulsivo a esta difícil situación, se creó el Comité de Sostenibilidad, inicialmente bautizado como Comité de Dignificación del Sector, con el objetivo de dar un nuevo impulso de modernización de las instalaciones productivas y procedimientos, para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado y de la sociedad en general. Así vimos la oportunidad de mejorar la imagen general del sector y de ayudar a los asociados a enfocar mejor la salida de la crisis.

El Comité de Sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes pilares de la Asociación. ¿Podría contarnos brevemente cuáles son las preocupaciones y los retos que presenta el sector? Y, en concreto, ¿qué actividades desarrolla el Comité de Sostenibilidad para darles respuesta?

Nuestra principal preocupación es consolidar nuestra estrategia de sostenibilidad y diferenciación a través del sello Hormigón Expert. Este distintivo garantiza que todo hormigón Expert cumple los requisitos de calidad, medio ambiente y prevención de riesgos laborales necesarios para ser un producto de calidad superior.

En estos momentos, en el Comité, estamos trabajando para aumentar la credibilidad externa de nuestra marca y para incorporar la flota de transporte a la certificación. Cuestión compleja que requerirá del esfuerzo de todos los asociados.

Hay que tener en cuenta que el transporte es uno de los elementos más representativos de nuestro trabajo para la sociedad, que refleja lo que hacemos y se convierte en nuestra imagen. Por lo tanto, tan importante como el propio hormigón que fabricamos y, por ello, tiene que ser igualmente controlado y certificado.

De cara a los próximos años, nuestro objetivo es anticiparnos a las futuras tendencias del mercado, para lo que estamos trabajando en la introducción de conceptos como Responsabilidad Social Corporativa (RSC), aspectos sociales y de Corporate Compliance, declaraciones ambientales de producto (DAPs), economía circular, etc.

Como comentaba anteriormente, una de las iniciativas del comité ha sido la creación del Sello Hormigón Expert ¿Qué opinión tiene al respecto? ¿Qué mensaje les enviaría a los asociados?

El sello Expert se ha convertido en el leitmotiv del Comité de Sostenibilidad desde que empezamos a implantarlo. Este distintivo es lo que nos diferencia respecto a otras empresas del sector y lo que une a todos los asociados de Anefhop. Es, además, lo que nos impulsa a seguir trabajando por la excelencia y la mejora del sector.

Nuestros asociados se han implicado enormemente en este proyecto, aunque les pediría que no bajen la guardia y que nos ayuden en la difusión de la marca. Todavía queda camino por recorrer y sería fantástico que nos ayudasen a comunicar el sello Expert a través de sus contactos con administraciones, con sus clientes y colegios profesionales y aumentando la utilización del logo EXPERT en todos los elementos de comunicación: camiones, facturas, ofertas, tarifas, etc.

¿Qué han tenido que hacer las empresas para adaptarse a las necesidades del sello?

Las empresas de nuestra asociación han realizado un importante esfuerzo, a lo largo de estos años, para adaptarse a los requerimientos del sello EXPERT y esto es de agradecer, teniendo en cuenta la difícil situación de crisis económica vivida. Ha supuesto un esfuerzo inversor para adaptar las instalaciones a los nuevos requerimientos, así como actualizar y modernizar los procedimientos operativos.

¿Cree que la imagen del sector ha mejorado tras la implantación del Sello Expert?

Mi opinión es que sí. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, nuestras instalaciones se han modernizado, son más eficientes y respetuosas con el medio ambiente. Por ejemplo, se han instalado filtros, balsas de decantación, sistemas de riego, etc.

Sin embargo, como ya hemos comentado, para seguir mejorando nuestra imagen, debemos actuar en la flota de transporte, ya que es la parte más visible de nuestro negocio. Y, en este punto, debemos hacerlo con celeridad, porque tenemos recorrido de mejora.

¿Qué iniciativas se están llevando a cabo para consolidar el valor del sello Expert?

Recientemente hemos contratado una certificadora externa, de reconocido prestigio, para que valide nuestros procedimientos y audite el sistema de gestión. Creemos que, con esta iniciativa, el sello EXPERT tendrá más fuerza y reconocimiento frente a terceros.

Además, la asociación trabaja con una agencia de comunicación para promover la difusión de las actividades de la asociación y del sello EXPERT.

Desde el pasado año se están produciendo novedades normativas como la instrucción técnica para el control de producción o el nuevo código estructural. ¿Qué pueden suponer estos cambios para el Comité que usted preside? ¿En su opinión, ayudarán al sector o serán un freno?

Algunos de los aspectos destacados de las nuevas normativas ya están recogidos en el sello Expert de Anefhop. Lo que supone una ventaja que tendrán todos nuestros asociados para adaptarse con mayor facilidad a las normativas. No obstante, en el momento de su entrada en vigor, tendremos que realizar una actualización de los requerimientos de nuestro sello.

En mi opinión, los nuevos cambios normativos van a ser positivos para el sector. Uno de los aspectos más relevantes es el nuevo Real Decreto de control de producción, que establece un mayor control regulatorio por parte del Ministerio de Industria, lo que  podría reducir la competencia desleal.

Además, el nuevo Código Estructural introduce algunos cambios en la designación de ambientes y consistencias, conforme a la norma europea EN-206, también introduce mejoras en los criterios de aceptación o rechazo de los hormigones, de conservación de las probetas en obra y recomendaciones para la utilización de consistencias fluidas para determinados tipos de puesta en obra.

También es de especial relevancia el proyecto de nuevo reglamento de los DOR, que los hace más orientados a la realidad del sector.

En definitiva, desde el Comité de Sostenibilidad vemos que las actuaciones que iniciamos hace ya 8 años han colocado a nuestros asociados en una posición mejor respecto a las nuevas normativas, tanto si comparamos con la situación de partida como con otras empresas no asociadas que no han seguido esta misma línea. En los próximos años, con las normativas que están entrando en vigor, las diferencias serán aún más notables.

¿Quién controla al controlador?

Madrid, viernes 22 de marzo de 2019 a las 13:00 horas, jornada para señalar en el calendario del sector del hormigón. Se aprueba en Consejo de Ministros el Real Decreto 163/2019 por el que se ratifica la Instrucción Técnica para la realización del control de producción de los hormigones fabricados en central, un cambio normativo que reconocía, por fin, la necesidad de implantar políticas de calidad transparentes y que aportasen mayores garantías a clientes y usuarios. Y digo fecha para recordar porque esta nueva reglamentación, que sustituye a la Orden Ministerial 21/11/2001, se venía reclamando años atrás.

En todo foro de construcción, ya sea con el hormigón u otro material como protagonista, la importancia de los laboratorios de hormigón y el control que realizan éstos sobre la producción, sin importar el lugar donde se produzca, es objeto de debate permanente, pues es un elemento clave para el control de la calidad de los suministros de las plantas de hormigón.

En España, a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los países de la Unión Europea donde el control de producción goza de absoluta fiabilidad, las sucesivas instrucciones basan el control del hormigón en la recepción en las obras. El nuevo Real Decreto 163/2019 es un paso necesario para acercarnos a la situación de la mayor parte de los países europeos, donde el control se extiende a la fabricación en central.

El Real Decreto 163/2019, que entra en vigor el 1 de julio de 2019 (prorrogándose la exigencia de certificación externa de su cumplimiento hasta el 1 de abril de 2021 debido a la inexistencia inicial de infraestructura para dicha certificación externa), resuelve el vacío existente hasta la fecha.

Esta normativa introduce la supervisión periódica de su cumplimiento por organismos de control externos a la planta. Esto supondrá que cada planta tendrá que estar certificada por el organismo de control correspondiente para poder suministrar hormigón. Esta supervisión afecta también al control de producción que realiza el propio fabricante, al que el Real Decreto 163/2019 obliga a definir unos objetivos de calidad que garanticen el cumplimiento de los criterios de aceptación del control de recepción que se realiza al hormigón cuando llega a las obras.

A día de hoy, la toma de muestras y los ensayos de hormigón fresco, procesos necesarios para el control de producción, están totalmente normalizados. Sin embargo, se producen una serie de incidencias que afectan negativamente a su fiabilidad debido, principalmente, a las características propias del hormigón fresco, que hacen difícil mantener las condiciones de ensayo de la normativa reguladora. Esta dificultad se incrementa cuando la toma de muestras y el transcurso de las primeras horas de conservación se realiza en las obras, ya que en éstas no se suele disponer, en el control de recepción, de medios suficientes para cumplir con los condicionantes de las normativas de ensayo.

Este es un hecho ampliamente contrastado, ya que en el 80% de las ocasiones en que el control de recepción ha levantado la alarma sobre una posible baja de calidad del hormigón se ha comprobado, posteriormente, con la extracción y ensayo de probetas testigo, que el hormigón cumplía con la calidad exigida.

Del mismo modo, lo demuestran, año tras año, los resultados del Ensayo Inter Laboratorios (EILA), que provocan unas discrepancias muy altas que, si bien para las conclusiones del EILA pueden aparecer como datos atípicos de la muestra, en el ámbito profesional hubieran resultado una reclamación de cliente, una falta de pago e incluso una posible demolición.

Esto se debe a que, en el control de recepción, el laboratorio tiene, demasiadas ocasiones, como única motivación la obtención de un resultado para trasladárselo a su cliente, dejando de lado la responsabilidad en cuanto a si ese resultado es representativo o no del hormigón del que se han obtenido las muestras.

Los motivos de la problemática descrita pueden ser muy variados. Por un lado, una falta de concienciación de los laborantes sobre la trascendencia del trabajo que realizan, que se traduce en una falta de formación reglada. Por otro lado, las condiciones en las que estos profesionales realizan su trabajo, donde en muchas ocasiones no hay lugares adecuados en la obra para realizar correctamente la toma de muestras y confección de probetas o, incluso, la inexistencia de locales para mantener las probetas durante las primeras horas en las condiciones que indica la normativa. También, la falta de profesionalidad de los laborantes en la ejecución de ensayos conforme a las correspondientes normas UNE.

Sin embargo, el control de producción se lleva a cabo por laborantes (propios o subcontratados) que la empresa productora se preocupa de concienciarlos sobre la trascendencia de su trabajo y la necesidad de realizar los ensayos conforme a la norma. Asimismo, la empresa productora se preocupa de que las primeras horas de conservación en obra cumplan las condiciones exigidas y que los ensayos se realicen conforme las correspondientes Normas UNE. En el control de producción prima el interés de la empresa en conocer las características reales de su producto para tomar decisiones en función de esos resultados y de las características de las materias primas utilizadas.

Esperamos que la certificación, que conlleva la entrada en vigor del Real Decreto 163, otorgue una mayor credibilidad y fiabilidad a los datos del control de producción de los fabricantes de hormigón y que, con el tiempo, nos conduzca a tener el mismo reconocimiento que otros productos de la construcción, cuyas características declaradas por el fabricante no se ponen en duda.

Desde ANEFHOP, creemos necesaria la exigencia de formación y certificación habilitante para los laborantes con el objetivo de poner en valor la dificultad de la toma de muestras y ensayos, de las implicaciones que puede tener un fallo en el proceso, y por supuesto, de las repercusiones que puede tener para el fabricante de hormigón.

Como se puede ver, no es un tema sencillo, tampoco nuevo, y necesita de la toma de conciencia de todos para tomar las soluciones necesarias que nos permitan movernos con seguridad y fiabilidad con los resultados obtenidos.

Es por esto que desde ANEFHOP recalcamos la importancia de vigilar el proceso en su totalidad, para que las condiciones en las que se realizan las mediciones sean las más adecuadas, para que no se produzcan discrepancias entre la práctica y la teoría, siempre con el fin de obtener resultados válidos, tanto para fabricantes, laboratorios y usuarios. Porque el control de la calidad, y por ende la seguridad, de infraestructuras, edificios y viviendas es un tema de vital importancia, tanto social como sectorial, que no hay que descuidar.

Carlos Peraita

Director General de ANEFHOP

Publicado por Cemento Hormigón