Entrevista a Javier Mota, presidente del Comité de Prevención de Riesgos Laborales de ANEFHOP

  1. Para empezar, háblenos sobre la labor que realiza el Comité de Prevención de Riesgos Laborales en una asociación como ANEFHOP.

En el comité estamos orientados a apoyar a nuestros asociados en materia de Prevención de Riesgos Laborales. Damos asesoramiento acerca de cómo la normativa de PRL debe de implantarse en nuestra actividad, buscamos extender las mejores prácticas del sector en materia de Seguridad y Salud, analizamos los datos de siniestralidad para orientar la actividad preventiva de nuestros asociados a las principales áreas de mejora que detectamos. Y por supuesto, buscamos reforzar la Cultura de Seguridad de nuestra industria, como un valor que pueda ser apreciado por todos los protagonistas de nuestro sector.

 

  1. ¿En qué consiste la guía PRL para las plantas de hormigón que se ha actualizado recientemente?

Es una recopilación actualizada de requisitos en materia de PRL junto con una serie de prácticas que facilitan y explican cómo implantar estos requerimientos de forma práctica. En el comité entendemos que es una recopilación muy útil debido a la complejidad que supone esta materia en muchas ocasiones.

 

  1. Los datos vinculados a la siniestralidad laboral en el sector en 2019 no han mejorado con respecto al año anterior. Incluso, se ha percibido un empeoramiento de la gravedad de los accidentes registrados. ¿A qué cree que se debe?

A la vista de las estadísticas, los años 2018 y 2019 han sido muy similares, con un Índice de Frecuencia en torno a 20 accidentes con baja por millón de horas trabajadas. El índice de gravedad es cierto que presenta una peor evolución, aunque tampoco un crecimiento muy grande, y si miramos en los tipos de accidentes podemos encontrar una posible explicación ya que hemos crecido en los tipos más graves como pueden ser las caídas a distinto nivel (un 16% en 2019 vs un 5% en 2018). En resumen, vemos un comportamiento bastante plano y con un amplio margen de mejora, ya que este nivel de Índice de Frecuencia, 20, está muy por encima de otros sectores muy próximos a nosotros como el de áridos y el cementero aunque con evidentes diferencias estructurales.

 

  1. ¿Cuál es la radiografía tipo de los accidentes más frecuentes?

Como he comentado anteriormente, las caídas a distinto nivel han presentado un incremento importante, aunque los sobreesfuerzos continúan siendo la forma más habitual de accidentarse. En cuanto a las lesiones más habituales son torceduras, esguinces y distensiones (37%), que están muy en relación con la parte del cuerpo lesionada, con un 64% en miembros superiores e inferiores. En cuanto a la persona lesionada obtenemos el siguiente perfil: Conductor de más de 3 años de experiencia y el accidente se produce en la planta. Hay que señalar que el puesto de conductor, que ya destacaba en 2018, aumenta en siniestralidad, pasando de un 55% de los accidentes registrados a un 73% en 2019. Sin duda, este colectivo debe de ser nuestra prioridad en las actuaciones en prevención.

 

  1. ¿Cuáles son los principales retos en materia de prevención de riesgos laborales a los que se enfrentan los fabricantes de hormigón?

En el contexto de la actual pandemia, hablar de retos es complicado.

El principal reto de hoy es continuar con la actividad de construcción, a pesar de este entorno económico tan complicado y en este sentido, tener implantadas todas las medidas de seguridad para prevenir los contagios es fundamental: distancias de seguridad, EPIs adecuados, protecciones colectivas, medidas higiénicas, concienciación de nuestros empleados y sus familias, etc.

Además de este asunto que es imperativo, también debemos estar muy pendientes del desarrollo de la normativa en relación con la Sílice Cristalina y cómo afecta a nuestra industria.

Por otro lado, y a la vista de los datos de siniestralidad, debemos estar especialmente preocupados por la seguridad de nuestros conductores, ya sean empleados o colaboradores externos, y tanto en accidentes de tráfico como accidentes en las plantas o en los puntos de descarga.

 

  1. En estos momentos de crisis económica que vivimos por la COVID-19, ¿cuál es tu percepción sobre el sector?

Nuestro sector forma parte de uno elementos esenciales de la actividad económica de un país como es la construcción, por lo que tenemos que hacer todo lo posible para seguir operando. Para ello es indispensable que tengamos implantados los mejores procedimientos de seguridad en relación con COVID, para poder asegurar que nuestra industria es segura. Hoy por hoy, la seguridad es una condición necesaria para poder continuar nuestra actividad.

 

  1. ¿Hay muchos deberes por hacer en el ámbito de la prevención de riesgos laborales para los próximos años?

En PRL siempre hay que hacer mucho para poder evitar los accidentes. Solemos decir que la Seguridad no tiene memoria, y por mucho que te esfuerces un año, si no continúas con la actividad preventiva, los accidentes volverán. La Seguridad es “muy celosa” y si no le prestamos atención, inevitablemente empeoraremos nuestros resultados. Por esta razón, nunca se acaba el trabajo en PRL.

Debemos seguir con la planificación de actividades preventivas, estar pendientes de los nuevos requerimientos, analizando los datos de accidentalidad e inspeccionando y auditando nuestros procesos para establecer ciclos de mejora continua.

 

  1. Si nos comparamos con otros países europeos, ¿en qué situación se encuentra nuestro sector en relación con ellos?

No tengo datos a nivel sector en Europa, pero basándome en mi experiencia dentro de CEMEX, la empresa en la que trabajo, no tenemos grandes diferencias, sobre todo cuando hablamos de accidentalidad.

Los accidentes de conductores, especialmente los vuelcos de camiones hormigoneras, tanto en carretera como en obra, son una de las principales preocupaciones. Por ejemplo, la industria del hormigón en Francia está buscando soluciones para este problema ya que ha habido un gran aumento de vuelcos el año pasado. Además de insistir en la formación de conductores, también se están probando tecnologías aplicables a los camiones para evitar estos accidentes.

Por otro lado, también las lesiones en las manos, así como las caídas al mismo nivel (tropiezos, resbalones, caídas) son tipos de accidentes frecuentes.

 

  1. Aunque siempre es complicado hablar de futuro, ¿qué retos más significativos tienen el sector y la asociación por delante?

Creo que el principal reto que tiene el sector, en términos de Salud y Seguridad, hoy en día es alcanzar un nivel de excelencia en las medidas de protección contra el COVID, de forma que podamos mostrarnos como una actividad segura y necesaria para la economía, que sirva de palanca para superar la crisis económica asociada a la pandemia.

Por otro lado, el reto es bajar sustancialmente estos 20 accidentes por millón de horas trabajadas y esto requiere un gran compromiso de todos los asociados, reforzando la Cultura de Seguridad y destacando el valor de la salud y la seguridad de todos los que trabajamos en el sector, más allá del mero cumplimiento de los requisitos legales.

 

Carlos Peraita: “Las normas son esenciales para el hormigón”

¿Qué aporta la normalización a su sector de actividad?

La normalización resulta esencial en la fabricación del hormigón. Nuestra actividad está fuertemente legislada y estas leyes se apoyan en normas que velan por la seguridad y calidad del producto final; es esencial para que los proyectos y obras se ejecuten con las máximas garantías de seguridad.

Además, contribuye a la unificación de los criterios de evaluación de la calidad, seguridad y sostenibilidad de los materiales utilizados en la producción de hormigón. Es clave para que todos los operadores sigan los mismos requerimientos y especificaciones a la hora de fabricar el producto.

¿Qué normas considera más destacadas?

Es complicado destacar algunas normas que afectan a la actividad de la producción de hormigón, pues son muchas las que influyen en este proceso y en el CTN 83 –cuya presidencia gestionamos– tenemos más de 300 normas vigentes.

Otro ejemplo es la lista de 62 normas UNE-EN que se recogen en la Instrucción Técnica para la realización del control de producción de los hormigones fabricados en central.

Algunas normas adquieren mayor relevancia, pues son las que sirven de base para juzgar la calidad de nuestro producto. Por ejemplo, las 17 de la serie UNE-EN 12390 sobre ensayos de hormigón endurecido y las 12 de la serie UNE-EN 12350 de ensayos de hormigón fresco).

Otras dos normas destacadas son la UNE-EN 206:2013+A1 Hormigón. Especificaciones, prestaciones, producción y conformidad y la UNE-EN 13670 Ejecución de estructuras de hormigón.

A estas se suman otras normas UNE en la legislación de Ministerios vinculados a nuestra actividad. Instrucciones, reglamentos, especificaciones técnicas, códigos técnicos y de calidad, o planes estratégicos recogen este tipo de normativas.

¿Qué balance hace de la actividad de UNE?

La uniformidad de la normativa por la que viene trabajando UNE es esencial para la actividad de las empresas de hormigón.

Desde ANEFHOP valoramos, además, su apuesta constante para adaptarse a la actividad que desarrollan nuestros asociados y promover la mejora de la competitividad en todos los mercados.

Además, destaca la creación de la Comisión Consultiva de Construcción, formada por un total de 36 entidades del sector y representantes de los Ministerios de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana e IndustriaComercio y Turismo con el objetivo de coordinar la posición española en cuestiones técnicas, estratégicas y de gobierno de la normalización.

Ser parte de UNE nos ha permitido igualmente trasladar al mercado un claro mensaje sobre los beneficios de los estándares para las empresas como legalidad, internacionalización, innovación y, por supuesto, confianza.

¿Cuáles son los campos de progreso más destacados de la normalización en el futuro?

Hay varios ámbitos donde la normalización debería jugar un papel relevante para garantizar una transformación del sector homogénea. Entre estos, figura la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial o el big data en el proceso de producción del hormigón.

Hay otros asuntos como los vinculados a la sostenibilidad, el respeto al medio ambiente, la optimización y reutilización de residuos o la responsabilidad social corporativa.

 

Carlos Peraita, director general de ANEFHOP

 

Esta entrevista fue publicada en REVISTA UNE. Puede acceder haciendo click aquí.

La inyección necesaria para reactivar la construcción

Hace unos meses Europa respondía a unos de los mayores retos de su historia con la aprobación de una inyección monetaria de 140.000 millones de euros para paliar las necesidades económicas de los Estados Miembros ante la crisis provocada por la covid-19.

De esta manera, la UE ponía a disposición de los Gobiernos europeos unos fondos que permitirán retomar la actividad y la senda de crecimiento, pero sobre todo impulsar la transformación de muchas industrias y sectores, entre los que la construcción es uno de los más importantes.

Desde hace décadas, el sector de la construcción es uno de los principales motores de la economía española, representando en la actualidad un 5,2% del PIB español y generando 1,3 millones de puestos de trabajo.

La inyección de fondos europeos es el mejor acicate para la reactivación del sector de la construcción, siempre y cuando las ayudas que se asignen desde el Gobierno español al sector sirvan para relanzarlo y para fomentar la colaboración entre el sector público y privado, además de para asegurar la inversión a largo plazo, especialmente en obra pública.

La situación actual es de máxima urgencia, dado que se están cumpliendo los vaticinios que hicimos antes del verano. Mientras se trataban de continuar y finalizar las obras en marcha, la contratación de obra nueva ha sido prácticamente nula, lo que se anticipa un parón radical de actividad para la última parte del año y al menos durante el primer semestre de 2021.

La contratación de obra nueva ha sido prácticamente nula, lo que anticipa un parón radical de actividad para la última parte del año

El sector de la construcción necesita que el Gobierno de España defina planes concretos para las actuaciones que seguro va a realizar. Recientemente, el secretario general de Infraestructuras, Sergio Vázquez, afirmó durante un encuentro organizado por la CEOE que, aunque no se volvería al nivel de inversiones previos a 2008, los fondos europeos que espera España multiplican por diez el volumen de los fondos de cohesión que sirvieron, en los años noventa, para impulsar las redes de infraestructuras en este país.

Creemos que estamos ante una oportunidad única para impulsar la inversión pública que venimos reclamando desde hace años desde ANEFHOP, pues hay que subrayar que España está a la cola de los países europeos en cumplimiento de objetivos de convergencia de criterios de sostenibilidad.

Si se promueven estas inversiones, vamos a conseguir igualmente otra pieza hoy esencial para el Estado: los ingresos tributarios. Un plan de inversiones por parte del Gobierno ayudaría a generar la confianza necesaria para la inversión privada, nacional y extranjera, y, por ende, permitiría retomar los proyectos que se encuentran pendientes. Como defendemos desde ANEFHOP, la construcción ha de ser un pilar importante de salida de la crisis y de una manera dirigida hacia mejoras que hagan forjar un país mejor.

La construcción ha de ser un pilar importante de salida de la crisis y de una manera dirigida hacia mejoras que hagan forjar un país mejor

Los fondos europeos que se asignen a la construcción han de servir para afrontar los retos que éste tiene y que pasa por la transformación del modelo empresarial e industrial, tornándolo más sostenible y acorde a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a la Agenda 2030, tarea en la que desde nuestra asociación venimos trabajando en los últimos tiempos con mucho ahínco.

Consideramos, además, que es fundamental que las ayudas desde Europa permitan dar continuidad a la flexibilización de los ERTE en el sector y, de este modo, las empresas puedan ir incorporando al personal poco a poco, según va evolucionando la situación y se van ejecutando los fondos.

En estos momentos, el sector se está viendo muy perjudicado por la  falta de nuevos proyectos de obra pública, por lo que si la ejecución de las ayudas por parte del Ejecutivo español no es la adecuada, podremos asistir a la estrepitosa caída de la actividad, la confianza de consumidores y de las empresas, lo que vendrá a lastrar aún más el sector y a toda la industria dependiente de nuestro sector. Esta situación podría derivar en graves daños para el mercado laboral e, incluso, para el propio sistema público.

España y el sector de la construcción cuentan con todos los elementos necesarios y una sólida estructura para lograr un cambio como nunca se había visto, pero si no se actúa con rigor y acierto, todo habrá sido en vano, puesto que nuestro país no dispone del pulso financiero con el que muchos otros de nuestros socios europeos cuentan. La vida de nuestras empresas está en juego, pero tenemos la mayor oportunidad de cambio, transformación y especialización que se nos haya presentado.

Carlos Peraita, director general de ANEFHOP

Esta tribuna ha sido publicada en El Español. Puede acceder haciendo click aquí.

Avances hacia la sostenibilidad del hormigón

Es innegable que el hormigón es el principal material empleado en la construcción por su versatilidad, durabilidad, facilidad de empleo, bajo coste y altas prestaciones. Todas estas características permiten su colocación en multitud de formas y elementos en su estado fresco y, una vez fraguado y endurecido, proporciona altas resistencias a compresión. Sin embargo, presenta un importante desafío: el proceso anterior de fabricación del cemento que se emplea en la elaboración del hormigón supone una importante emisión de CO2.

Es por ello por lo que la creciente preocupación sobre el impacto ambiental está llevando a los productores de hormigón a reevaluar los métodos y los materiales para producir un producto sostenible y acorde a los nuevos estándares que se están implantando en la industria.

Las innovaciones en la fabricación de hormigón están encaminadas a contribuir a reducir las emisiones de CO2 que se producen tanto en el proceso de fabricación del cemento, como reduciendo el propio impacto causado de forma indirecta por el hormigón al emplearlo como materia prima.

Para lograr este doble objetivo se están incorporando nuevas fórmulas y mezclas más eficientes que permitan optimizar el empleo del cemento, al mismo tiempo que mejoren las prestaciones del hormigón.

Pongamos por caso la utilización de una serie de aditivos que potencian las cualidades y capacidades del hormigón, consiguiendo mejorar la eficiencia energética y el transporte, así como la utilización de materias primas recicladas y el desarrollo de tecnologías que reducen la contaminación y capturan las emisiones de CO2 que se liberan a lo largo del proceso de fabricación del cemento.

Otro factor vital en la reducción del CO2 emitido es la reconversión de este gas en forma de CaCO³, un proceso de absorción conocido como carbonatación, reduciéndose en gran cantidad las emisiones totales de CO2 asociadas a la producción de hormigón.

El inconveniente en este caso es que se reduce la capa protectora alcalina que protege las armaduras de hormigón de la corrosión, lo cual debe ser tenido en cuenta de cara a la durabilidad y la vida útil de la estructura.

Muy vinculado con lo anterior, está la fabricación de hormigón con ingredientes descontaminantes como son los aditivos con actividad fotocatalítica, que contribuyen activamente a la eliminación de contaminantes atmosféricos, principalmente óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles.

El uso de estos productos hace que el hormigón pase de ser un emisor de gases de efecto invernadero a ser un material con impacto medioambiental neutro.

En este sentido, también son fundamentales los sistemas de producción que se emplean para minimizar la generación de polvo y la correcta gestión de los residuos originados en el proceso, la instalación de filtros, las balsas de decantación y los sistemas de riego, entre otros, que hacen que la eficiencia y el respeto por el medio ambiente sean dos aspectos clave entre los fabricantes.

La digitalización tanto del proceso de fabricación del hormigón como de su transporte, puesta en obra y control de calidades es cada vez más importante en la actividad de reducción de impactos medioambientales.

La puesta en marcha de estos nuevos procesos no solo permite mejorar la producción y uso, sino que optimiza y reduce los costes.

Es por ello que existe la tecnología y que en algunas plantas productoras ya se están empleando diferentes sensores embebidos en el hormigón, tanto en las estructuras como en las probetas de ensayo, que son capaces de emitir una señal que aporte al usuario información en tiempo real sobre su tipología, procedencia y prestaciones.

La incorporación de las tecnologías está ofreciendo una mejor monitorización de los materiales empleados, del agua y de los residuos, lo que se traduce también en una gestión de éstos últimos más adecuada para su uso posterior en nuevas mezclas.

La introducción de estas mejoras está causando avances significativos en aspectos que son esenciales en el sector como la modernización de las plantas productoras, la eficiencia operativa y el reciclaje de subproductos industriales. En Canadá, todo ello ha servido para reducir el consumo de energía entre un 15 y un 20% y, con ello, se ha minimizado al máximo la emisión de gases de efecto invernadero.

Para la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP), lo realmente importante es generar un producto que tenga un impacto medioambiental neutro, a la vez que permita mejorar la vida útil, la durabilidad y el reciclaje del hormigón, incrementando además su rendimiento.

En este sentido, emprendió en el año 2011 el Plan “Compromiso por la Sostenibilidad” Distintivo Hormigón Expert, consistente en establecer una serie de requisitos a seguir por todos los asociados con el propósito de obtener la excelencia en la fabricación de hormigón preparado. El plan se basa en tres pilares: máxima seguridad, máxima calidad y protección del medio ambiente. Este último punto pasa por la protección activa del entorno, la gestión ambiental por encima de las exigencias legales, la preservación del suelo con instalaciones vertido cero, la optimización de la gestión de residuos y la minimización de las emisiones de ruidos y polvo en todo el proceso. El objetivo final de toda esta actividad es controlar todos los procesos medioambientales para conseguir la excelencia en la fabricación de uno de los elementos más importantes en el desarrollo de la humanidad: el hormigón.

Javier Martínez de Zuazo
Delegado de ANEFHOP en el País Vasco

Esta tribuna ha sido publicado en la revista Agua y Medioambiente de El Economista.

El lobby del hormigón

En los años 2006 y 2007 se rompió el bipartidismo en España con la aparición de nuevos partidos nacionales, y se rompe aún más en 2013 y 14 con la formación de dos partidos más en cada extremo. El espectro político, por tanto, se ha abierto, y así lo ha evidenciado la división de voto de los ciudadanos. En esta situación, la variedad de posibilidades de gobiernos a nivel nacional, autonómico e incluso local se hace casi infinita. Pero ¿cuántos de ellos se preocupan realmente por los problemas de los fabricantes de hormigón?

Es más, no nos fijemos solamente en España; las relaciones comerciales entre países hacen que la mayoría de la normativa que nos afecta, incluida la que refiere al transporte, venga definida de Europa. Estamos viviendo un entorno muy cambiante, que algunos denominan “VUCA” (Volatility, Uncertainty, Complexity y Ambiguity), donde las personas que asumen las responsabilidades de gobernar conocen de forma muy superficial y somera las particularidades y los detalles de los diferentes sectores.

Ante esta situación, actúan los denominados “grupos de presión”; también conocidos como profesionales que se dedican a asuntos públicos, asuntos corporativos, representación de intereses, relaciones gubernamentales, advocacy o, en resumidas cuentas, “lobbys”. Su cometido no es más -ni menos- que llevar a cabo una labor de información dirigida a aquellos que tienen el poder de decisión; para que las decisiones que tengan que tomar, se tomen con el máximo rigor e información relativa al asunto tratado. No se trata tanto de condicionar, como de asegurarse que disponen de la información suficiente.

Para garantizar esta función, en aras de la transparencia, cada vez tienen más presencia en nuestra Sociedad los registros de lobbys y las reuniones en espacios abiertos. ¿Quién no desearía tener a un conjunto de expertos en una determinada materia a la hora de tomar una decisión? Pues bien, el papel de las asociaciones puede llegar a ser clave en este cometido.

 

Toda esta explicación viene a colación del trabajo que estamos construyendo desde ANEFHOP. El reconocimiento de nuestra Asociación es clave a la hora de poder actuar y acceder a las distintas Administraciones, e incluso a otros grupos de presión que nos pueden ayudar a desplegar nuestra estrategia. Se trata de tejer la red necesaria para poder llegar a los contactos adecuados y tener la persistencia de mantenerlos y renovarlos cuando estos sean sustituidos. En este sentido venimos trazando una estrategia de comunicación, que abarca diversas líneas, y que pretende llevar los mensajes clave a la máxima audiencia posible. Estos mensajes se resumen en la sostenibilidad y el Hormigón Expert, la calidad y la Instrucción Técnica de Control de Producción, el medioambiente y la Declaración Ambiental de Producto, y la prevención de riesgos laborales. Hay muchos más mensajes y objetivos de gran importancia, que se van introduciendo según las posibilidades, como son la lucha contra la competencia desleal o contra los altos periodos de pagos, la falta de inversión pública, la promoción de nuevos usos del hormigón… etc.

Para conseguir el objetivo perseguido, estamos trabajando en dos líneas. Por un lado, estamos desplegando la información a través de redes sociales e internet, empezando por una web más dinámica e informativa. En redes sociales estamos activos a través de LinkedIn, donde ya superamos los mil seguidores que reciben nuestras publicaciones y mensajes. Todo esto se acompaña de una continua presencia en prensa escrita y digital; procurando que siempre haya noticias que permitan situar a ANEFHOP como un referente y dinamizador del sector. El compendio de todo este trabajo, aparece resumido en el newsletter, con una alta difusión no sólo en la Asociación, sino también en muchos otros grupos de interés, cuya participación aumenta día a día. Digamos que esta es la vía indirecta de trabajo.

Por otro lado, también hay una vía directa de trabajo, en la cual es necesaria la implicación directa de las personas. En este caso, tenemos presencia en Europa a través de ERMCO, en la normalización a través de la presidencia del CTN 83, en la Junta Directiva de CEPCO, así como en otros foros. Además, estamos renovando los contactos con la Administración, a nivel Central, fundamentalmente con los Ministerios de Industria y Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (el antiguo Mº de Fomento), con ENAC, así como con las distintas Consejerías de las CCAA. Este trabajo necesita de mucha dedicación por parte de ANEFHOP, pero no cabe duda de que son puertas que hay que mantener abiertas para dar a conocer nuestra situación y nuestras demandas.

Hoy, más que nunca, nos interesa convertirnos en un lobby fuerte, y posicionar en los próximos años a ANEFHOP y el sector al que representamos en los “puestos de cabeza”. Ese es nuestro objetivo.

Carlos Peraita, director general de ANEFHOP

El frenazo en el sector del hormigón anticipa el desplome de la construcción

Al desplome histórico del sector servicios le puede seguir el de la construcción. Así lo advierte la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP). La patronal del hormigón, uno de los indicadores que dan una idea de la evolución de la construcción y, por ende, de la economía, lanza un mensaje claro y poco alentador si no se articulan medidas de calado: la previsión de los empresarios es que el año acabe con una bajada de la producción superior al 20% en relación a 2019 . «No esperamos una recuperación, sino todo lo contrario». Tras la paralización en el primer semestre del año como consecuencia del coronavirus, el sector no prevé, ni mucho menos, una remontada en el último trimestre. «Las empresas promotoras están expectantes. Necesitan certezas y que se despejen dudas antes de embarcarse en nuevos proyectos. Si esta situación no se revierte, no se iniciará obra nueva, por lo que, en cuanto acabe la que se está ejecutando, no habrá a quién suministrar, lo que supondrá un parón importante y la imposibilidad de que parte del empleo destruido por los servicios, especialmente por el turismo, sea reabsorbido por otros sectores como la construcción», asegura Carlos Peraita, presidente de ANEFHOP.

A esta incertidumbre por parte de los promotores se une también la cada vez menor inversión pública. En este sentido, Peraita recuerda que el papel de la construcción en la generación de renta es muy importante, mensaje que, desde la asociación, han hecho llegar a los diferentes grupos políticos. «Ya hace años que venimos denunciando la falta de inversión pública, que nos hace estar a la cola de los países europeos en cumplimiento de objetivos de convergencia de criterios de sostenibilidad. Estamos muy por detrás de otros países en materias como eficiencia energética o aprovechamiento del agua. Además, nuestras infraestructuras necesitan mantenimiento y renovación y lo estamos descuidando», destaca.

Estas inversiones en construcción son también una importante fuente de ingresos tributarios. «Tienen un retorno muy importante al Estado vía impuestos, por lo que un plan de inversiones por parte del Gobierno ayudaría a levantar la economía, así como a generar la confianza necesaria para la inversión privada, nacional y extranjera, de forma y manera que arrancara con los proyectos que ahora mismo se encuentran detenidos. La construcción tiene que ser un pilar importante de salida de la crisis, y de una manera dirigida hacia mejoras que nos hagan forjar un país mejor. También hacen falta planes de desarrollo de vivienda social, continuos en el tiempo, que permitan a los jóvenes tener un acceso adecuado a las mismas. Estas deben cumplir también con las nuevas normativas relacionadas con el ahorro energético y la sostenibilidad», añade.

Aunque las empresas han llegado mejor preparadas a esta crisis, lo cierto es que el sector no se había recuperado aún de la recesión anterior. «El impacto fue tan fuerte que nos quedamos muy por debajo de la media de ratios europeos. Después de cinco años de crecimiento desde el suelo de 2014 aún quedaba mucho camino para considerar que en producción estábamos a nivel europeo. En la crisis anterior no parecía posible una acción inversora en el sector. Creo que no es el caso actual. La palanca de la construcción puede ser un remedio rápido y eficiente para paliar el efecto que por desgracia vamos a sufrir en nuestro turismo», añade Peraita.

Desde ANEFHOP creen que es momento de tomar medidas que incentiven la participación del sector empresarial en la recuperación. «El Estado se encuentra endeudado y hemos escuchado, al contrario que en el pasado, que sí contemplan la colaboración público-privada. Creemos que esta vía bien trabajada puede ser fundamental y animamos a seguir avanzando en esta dirección. También hará falta continuar con la flexibilización de los ERTE. Hay que acabar de completar el esfuerzo para que no sea en vano y las empresas puedan ir incorporando al personal, poco a poco, en función de como vaya evolucionando la situación real. Como sector, estamos esperando con cierta ansiedad a ver cómo y cuándo se ponen a funcionar los fondos europeos».

Ocho medidas

ANEFHOP ha redactado un documento en el que detalla ocho medidas clave para relanzar la economía basadas principalmente en la construcción. Entre ellas, destaca el incremento de las medidas de seguridad a través del acceso a EPIS; la reactivación de la obra pública, sin recortes de presupuesto ni ampliación de plazos; un plan de inversiones a corto, medio y largo plazo, de forma que las empresas puedan invertir y dimensionarse, en función de esos planes, y el acceso a financiación a través de créditos ICO o instrumentos similares. Asimismo, reclama la aplicación de la ley de lucha contra la morosidad. «No podemos seguir haciendo la vista gorda a los pagos a 120, 180 e incluso 240 días», concluye.

 

Esta tribuna ha sido publicada en La Razón. Puedes acceder haciendo click aquí

Julián Núñez: “Para recuperar la economía hace falta inversión pública”

Julián Núñez, presidente de SEOPAN y vicepresidente de CEOE ha sido el primer invitado de CEMEX en una serie de encuentros virtuales con expertos para hablar del papel que debe jugar la industria de la construcción en la recuperación económica del país.

Núñez ha reivindicado el sector de la construcción como palanca de desarrollo económico y social para el país y ha reclamado un pacto de Estado con mecanismos que faciliten una mayor colaboración público-privada.

Asimismo, el presidente de SEOPAN ha desgranado las claves necesarias para desarrollar un buen plan de infraestructuras entre las que incluye la planificación, la transparencia o la priorización de licitaciones con mejor ratio coste-beneficio.

Señaló además abril del 2021 como fecha clave para España: “tenemos que estar preparados para presentar buenos proyectos en la UE, seremos el segundo país europeo en recibir mayor cantidad de ayudas”.

 

Puede acceder a esta entrevista de CEMEX haciendo click aquí.

El RD 163, la palanca para transformar el sector del hormigón

Tribuna de Carlos Peraita, director general de la ANEFHOP, en Interempresas

Además de la preocupación por el futuro de las empresas del sector ante los rebrotes de la COVID-19 de estas últimas semanas, la industria del hormigón tiene por delante un gran reto, que se añade a la supervivencia económica en una coyuntura tan complicada como la que vivimos actualmente a causa de la pandemia. Se trata del cumplimiento de las exigencias contempladas en la Instrucción Técnica de Control de Producción (RD 163/2019), y la obtención del certificado que lo verifique, para lo que tienen un plazo limitado: la primavera del próximo año.

Si en algo se diferencia esta instrucción de la anterior, la del 21 de noviembre de 2001, no es tanto en las novedades técnicas y de control de producción del hormigón como en su poder de transformación, de renovación y, en general, de impulso de todo un sector. Esas son, sin duda, sus claves más importantes y las que deben llevar a los fabricantes a tomar conciencia de la importancia de incorporar sus requerimientos cuanto antes.

Ya hacía muchos años que el sector reclamaba un cambio de rumbo. Las diferencias en la fabricación de las centrales de hormigón, en referencia a la norma EHE08, hacen que la situación en muchos mercados sea insostenible. Así, se pudo escuchar como a este cambio algunos lo denominaban “profesionalizar el sector”, otros como la “búsqueda de la excelencia”, y otros sin más, buscar la forma de “combatir la competencia desleal”, que no cumplía con la anterior Instrucción y norma. Desde Anefhop, implantamos entre nuestros asociados el sello Hormigón Expert, que venía a recoger los requerimientos que obligaba la anterior reglamentación, así como las disposiciones que afectan a riesgos laborales y al medio ambiente. No cabe duda de que este esfuerzo realizado por las empresas asociadas da ahora sus frutos, ya que para ellos va a ser más fácil adaptarse a la nueva Instrucción.

Hechas estas puntualizaciones, toca ahora descubrir las aportaciones reales de este RD y su impacto en el día a día de las empresas productoras de hormigón. Lo novedoso es que el nuevo RD obliga a las plantas de hormigón a pasar una auditoría externa, a través de un organismo de control debidamente acreditado, que certifique que se cumple con el RD y así obtener un certificado acreditativo. Es decir, la carga de la prueba del cumplimiento pasa de la Administración regional a las empresas productoras. Pocas inspecciones hemos sufrido en el sector para verificar el cumplimiento de la instrucción de control de producción en los últimos años, debido principalmente -se nos ha dicho siempre- a la falta de medios de la Administración. Y esta falta de inspección gubernativa y su posterior efecto sancionador y punitivo ha permitido que una parte no pequeña ni desdeñable de los operadores de este sector hayan incumplido sistemáticamente estas exigencias técnicas.

Permítanme la comparación, pero es como si antes nos tuvieran que mirar uno a uno para ver si sabíamos conducir y cumplíamos en nuestro día a día con el código de circulación y ahora, sin embargo, tengamos que obtener el permiso de conducir por nosotros mismos. Sin el carné no se puede conducir y, sin el certificado, no se puede fabricar hormigón. Así de simple y así de transformador. Igual que ninguna empresa de transporte contrataría a un conductor sin permiso de conducir, por más que demuestre su sobrada experiencia, ninguna empresa constructora podrá contratar el hormigón a una planta sin certificado.

El papel de la asociación en este contexto es de suma relevancia. Este RD afecta principalmente a los fabricantes. Sin embargo, de nada serviría si no se dan una serie de condiciones para que se cumpla la legalidad que pretende implantar. En primer lugar, que los organismos responsables exijan su cumplimiento. Así, las Direcciones Generales de Industria de las diferentes Comunidades Autónomas deben conocer el RD y exigir a las empresas de su región que dispongan del certificado. Sólo tienen que reclamar su presentación, ya no se hace necesaria la visita ni la inspección. Las multas por no disponer del certificado corresponden a la clasificación de la falta, que es considerada por la Ley de Industria como muy grave.

En segundo lugar, los organismos de control deben hacer su trabajo de la forma más homogénea posible, de manera que se garantice que todos los certificados recogen las mismas exigencias del RD. Para ello, tanto desde Anefhop como desde ENAC y el propio Ministerio de Industria velaremos porque las exigencias legales sean las mismas para todos, independientemente del organismo de control que expida el certificado.

En tercer lugar, asegurar el cumplimiento de determinados aspectos que regula el RD como la posesión de un software de producción cerrado e inviolable, el control del volumen suministrado, el control de los objetivos de calidad, etc. Este es un objetivo capital. La nueva normativa y su estricta aplicación deben conseguir erradicar de plano esas malas prácticas utilizadas desde hace tiempo por los competidores desleales. Además, debe tenerse en cuenta, por otro lado, que la no posesión del certificado puede afectar incluso a las coberturas de los riesgos de siniestros de calidad por parte de las compañías aseguradoras.

En cuarto lugar, y aunque hasta el 1 de abril de 2021 sólo sea con carácter informativo, las constructoras están ya obligadas a pedir el certificado antes del inicio de la obra. Caso de consumir hormigón de centrales sin certificado a partir de la citada fecha, estarían cometiendo un fraude, y así lo denunciaremos firmemente desde nuestra asociación. Todas las centrales que no tengan certificado y, por tanto no cumplan la ley, no podrán comercializar hormigón.

No cabe duda de que en esta época tan difícil que estamos viviendo, con una crisis económica de incalculables consecuencias, nos toca hacer nuevamente un esfuerzo, pero desde Anefhop pensamos que en esta ocasión contamos con los apoyos necesarios para asegurar un cambio positivo y transformador en el sector. Para ello, necesitaremos el convencimiento de todos los asociados, así como la máxima colaboración para ponerlo en marcha y, después, hacer un intenso seguimiento cuyo objetivo es que el 100 por cien de las centrales operativas de hormigón en España estén certificadas.

En Anefhop creemos en un sector altamente profesionalizado, con centrales de hormigón certificadas a partir del RD 163, y en la consecución de ese reto es fundamental que contemos con la disposición absoluta de todas las empresas del sector, pues sin su colaboración será imposible alcanzar el objetivo.

Esta tribuna ha sido publicada en Interempresas. Puede acceder a esta haciendo click aquí.

Entrevista a Albert Gómez, presidente de ANEFHOP

  1. En octubre de 2019, asumió la presidencia de ANEFHOP. ¿Qué balance puede hacernos de estos meses al frente de la asociación?

Nunca pude imaginar la intensidad de estos últimos meses, tanto por la cantidad de proyectos que estamos realizando desde la Asociación, como por su trascendencia de cara al futuro del sector y por las circunstancias sobrevenidas de la Covid-19, que han hecho que el apoyo de la Asociación a todo el sector se volviera clave, en estos tiempos desconocidos que estamos viviendo. Es muy importante que en estos momentos coordinemos todos los esfuerzos internos y externos para conseguir mejoras sustanciales para todo el sector en un corto y medio plazo.

 

  1. ¿Cómo ve al sector en estos momentos de crisis provocada por la COVID-19?

Es de destacar que el sector ha tenido un comportamiento ejemplar ante el virus protegiendo a sus trabajadores, con un número de contagios casi inexistente, debido a un ejercicio de responsabilidad digno de elogio. En todo momento se han seguido las instrucciones de las autoridades sanitarias y esto se refleja en los logros del sector.

Ahora bien, el sector se muestra muy preocupado porque no se acaba de definir la apuesta por la construcción publica para salir de la crisis generada por la Covid-19, que sin duda debería de ser uno de los motores. En estos momentos, los niveles de actividad son notables, incluso por encima de lo esperado durante la paralización, aunque no es igual en todas las regiones y mercados. Sabemos por la falta de contratación nueva, que el sector va a sufrir un parón, sólo evitable si en los nuevos Presupuestos del Estado se apuesta claramente, con ayuda de los fondos europeos, en los nuevos proyectos de Obra Pública, que generarían la confianza necesaria para la inversión privada.

 

  1. Desde la Asociación se ha pedido al Gobierno y a los partidos políticos medidas urgentes para relanzar la industria y, en consecuencia, la actividad económica del país. ¿Seguirán reclamando la adopción de decisiones inmediatas para la recuperación del sector o se plantean, incluso, ir más allá?

La Asociación ya venía reclamando a la Administración un incremento de la Obra Pública, ya que tenemos unos de los ratios más bajos de Europa de Inversión, un 63% por debajo de las cuatro primeras economías de Europa (Alemania, Reino Unido, Francia e Italia). La distancia es tan grande, que con este nivel de inversión no se permite llegar a los compromisos adquiridos con la Unión Europea en temas de Sostenibilidad, como eficiencia energética, o la recuperación y tratamiento de agua, entre otros. A raíz de la Covid-19 hemos compartido un documento con todos los grupos políticos con nuestra visión como sector, y esperamos que se vayan cumpliendo los diferentes puntos. Seguiremos los contactos para tratar de trasladar las necesidades del sector, que coinciden en una gran parte con otros sectores dentro de la construcción. No descartamos trabajar a nivel europeo, para ello nos apoyaremos en ERMCO, la asociación europea de fabricantes de hormigón a la que pertenecemos.

 

  1. En julio de 2019 se aprobó el Real Decreto 163/2019 que obliga a la certificación del control de producción de las plantas de hormigón. ¿Cómo están abordando esta nueva legislación las empresas? ¿Están realmente concienciadas de la importancia de cumplir estas nuevas exigencias?

No podemos negar que las empresas han vivido los comienzos del RD con cierto escepticismo. No es extraño ya que, a lo largo de la historia del hormigón, han sido varios los intentos por profesionalizar el sector y hasta ahora, aunque se había avanzado, seguimos lejos de otros mercados europeos. Sin embargo, desde la Asociación pensamos que hemos aprendido como sector, y esta vez las posibilidades de conseguirlo son mucho mayores. No va a ser fácil, el escepticismo es difícil de vencer, pero resulta muy motivador ver el empuje de un gran número de empresas que piensan que el esfuerzo va a merecer la pena. Los asociados pueden contar con el asesoramiento de los delegados de la asociación, con los cuales han trabajado y de algún modo nos hemos adelantado en gran parte con el distintivo Hormigón Expert. Desde aquí quisiera transmitir un mensaje a los asociados que aún estén esperando a ver cómo evoluciona la implantación del RD: queda poco tiempo para el 31 de marzo de 2020; cumplir con las exigencias del RD163 no es difícil, pero requiere trabajo, y dedicación. Por ello, que no dejen pasar un momento y se pongan manos a la obra.

 

  1. Desde su punto de vista, ¿cuál es la principal aportación de valor del RD 163/2019?

Hasta la fecha, la falta de capacidad de control de la Instrucción Técnica de control de producción, por parte de la Administración competente, ha hecho que exista una gran laxitud a la hora de cumplir con la norma EHE-08, de forma que en los mercados se puede encontrar plantas que cumplen con lo establecido, y otras que no. Sin duda, es un tipo de competencia desleal, pues el cumplimiento de la Instrucción es obligatorio, pero la falta de inspección ha permitido su existencia. El RD 163 pasa la carga de la prueba al empresario, que tiene que obtener el certificado que demuestre que cumple con la Instrucción y con la Norma. Ninguna planta que carezca de certificado puede vender hormigón legal a partir del 1 de abril de 2021. Esto va a incrementar las garantías para nuestros clientes, a la vez que elimina una fuente importante de competencia desleal de los mercados. Las cartas que vamos a jugar van a ser las mismas; después habrá que ofrecer otras ventajas a los clientes para competir: mejor servicio, aportar una DAP, integrarse en BIM, …; el sector puede sufrir una transformación importante a raíz de este cambio.

Desde la asociación estamos interactuando con todos los agentes externos: fabricantes de software, entidades certificadoras, compañías de seguros, administración departamentos de industria, asociaciones: OFICEMEN, ANEFA,…  para enviar un mensaje claro de transformación del sector.

 

  1. ANEFHOP celebra su Asamblea Anual Ordinaria el próximo 23 de septiembre. Será la primera que se desarrolle en formato virtual. ¿Cómo afronta la asociación este encuentro? ¿Cuáles serán los temas más importantes que se tratarán?

Sí, la verdad es que nos hemos tenido que adaptar a las circunstancias. No es nuestra elección favorita, pues llevamos muchos años viviendo esta jornada como un punto de encuentro del sector, dónde se palpa el interés de los empresarios pequeños, medianos y grandes por los temas troncales de la Asociación. Es una jornada entrañable, que esta vez no vamos a poder celebrar de la forma habitual, a pesar de haberla retrasado a septiembre para apurar la última posibilidad de convocarla. Aun así, cumpliremos con nuestra cita anual, y esperamos que en mayo de 2021 podamos ya celebrarla de forma presencial.

El tema estrella será de nuevo el RD163, pero también veremos cómo va el proyecto de la Declaración Ambiental de Producto, así como los nuevos retos a afrontar por la Asociación, en este camino hacia la digitalización.

 

  1. ¿Crees que el papel de una asociación como ANEFHOP es hoy, en un contexto de crisis como el que vivimos, más relevante que nunca?

Por supuesto, la Asociación la componemos todos los asociados, todos y cada uno de los 280 actuales. Las necesidades del sector en este momento de crisis, canalizadas por la asociación como altavoz de cada uno de nosotros es fundamental. Por eso se ha hecho un ejercicio, muy trabajado, interno y con otras asociaciones afines, para hacer una labor de lobby con los partidos políticos. Lobby en el sentido que nuestro director general nos recuerda en su carta del informe de gestión de la Memoria de 2019, en el sentido de proporcionar la información necesaria a los decisores, actuando como expertos, de forma que ellos puedan tomar la mejor opción posible.

No me quedaría en estos momentos de crisis unicamente con la importancia de la actividad de la Asociación en este sentido. Para el sector, el RD163 es una oportunidad, y también en este caso, su papel resulta clave. Así pues, tanto en la crisis como en la oportunidad, el papel de la asociación resulta fundamental. Animo a aquellos que compartan nuestra forma de hacer las cosas a que se unan a la asociación y empujen con nosotros por un sector mejor.

 

  1. Háblenos del futuro, ¿qué retos más significativos tiene el sector y la asociación por delante?

La perspectiva para el año 2020 y seguro que también para el 2021 se verá muy condicionada por la profundidad del impacto y evolución futura de la COVID-19. Habrá que esperar a conocer la evolución de los acontecimientos y saber reaccionar en tiempo y forma frente a la adversidad, como ya estamos haciendo. En cualquier caso, seguiremos trabajando con la misma energía e ilusión para lograr los objetivos que nos hemos puesto, a medio y largo plazo, de forma que entre todos evolucionemos de manera dinámica y constante hacia un sector más fuerte y profesionalizado.

La implantación del RD163, así como la esperada aprobación del nuevo Código Estructural que sustituirá a la EHE-08, ocuparán una parte muy importante del tiempo de la Asociación. Tanto labores de formación y divulgación, como temas de vigilancia de la implantación, para poder asegurar que el esfuerzo de los asociados se ve recompensado por un sector más profesionalizado. Si conseguimos consolidar este paso y acercarnos a la forma de trabajar de otros países europeos, estaremos más cerca de poder converger también en otros aspectos como la norma europea EN-206. Aún es pronto para fijarnos esa meta, pero ya hemos iniciado el camino.

No quiero dejar de citar también otros temas de gran importancia que tenemos presentes, como los largos periodos de pago de nuestros clientes, y los problemas asociados a esto como la morosidad y la falta de cobertura de los seguros de crédito. También y tan importante como las anteriores, dar un impulso a la seguridad de los trabajadores, y más en concreto en lo referente al transporte, talón de Aquiles de nuestro sector, y que trabajaremos en su momento a través de nuestro distintivo Hormigón Expert.

La historia del hormigón