Entrevista a Nicolás Mayol, miembro de la Junta Directiva de ANEFHOP

  • Han sido más de 30 años en la Junta Directiva, ¿qué sentimiento le invade en estos momentos después de tantas experiencias compartidas y tantos compañeros de Junta Directiva?

Es difícil hacer un resumen de todos los momentos que hemos vivido para mantener la Asociación viva y unida. Ha habido muchos frentes abiertos que se han resuelto con ahínco y sentido común. En algunos casos muy difíciles, no siempre ha sido en beneficio de todos o de algunos, pero sí puedo decir que siempre se ha pensado en lo mejor para el conjunto de la industria.

Como es sabido, nuestra Industria del hormigón preparado nace en los años sesenta de la mano de compañías extranjeras que aportaron su experiencia y tecnología para desarrollar un nuevo negocio en la España de entonces. Rápidamente, las compañías cementeras vieron que tenían oportunidad, capacidad y necesidad de integrarse a en esta nueva actividad. Poco tiempo después, se integraron también canteros, prefabricadores, pequeños grupos de constructores, transportistas, e incluso algún que otro técnico que también entraba en el negocio.

Esta amalgama de empresas con intereses distintos es lo que encontré al entrar en la Junta Directiva: los grandes grupos cementeros, las compañías extranjeras, y, por otro lado el resto de empresas. No se conseguían unanimidades, y las diferencias de criterio se tenían que resolver mediante votaciones. Tenía más votos el que más pagaba, por lo que podéis suponer a favor de quién se resolvían los grandes asuntos.

Con el tiempo se fueron igualando las tendencias hasta llegar a hoy en día, en que, aunque  sigue habiendo diferencias entre las compañías por su tamaño y capacidad, estas no influyen en las decisiones que se toman, pudiéndose llegar siempre a consensos.

De los muchos compañeros que he tenido durante el tiempo que he permanecido en la Junta, aprendí los aspectos de la vida asociativa, empresarial, y a debatir y consensuar de la mejor manera posible. En fin, ha sido una época enriquecedora e imposible de olvidar; y a todos ellos los recuerdo con respeto y afecto.

No quiero dejar de mencionar a las personas que han colaborado directamente en la Asociación, que gracias al esfuerzo y profesionalidad tanto a nivel particular como colectivo se han ganado el respeto y recuerdo de su presencia en ANEFHOP.

  • La perspectiva de 30 años le permitirá apreciar una evolución en el sector ¿Cómo han cambiado en este tiempo, tanto ANEFHOP como las necesidades del sector?

En estos años ha habido un cambio significativo en todos los sentidos. Sin entrar en la JD, a la que me he referido antes, las empresas necesitábamos ayuda técnica como preocupación principal. Para paliar el desconocimiento de la industria del hormigón se prepararon jornadas técnicas, folletos, charlas, reuniones en colegios profesionales, etc. Colaboramos intensamente en el desarrollo de las normativas que nos guían en la elaboración e idoneidad del producto. Cursos para laborantes, dosificadores, conductores, plantistas, etc. En cuanto a la gerencia, se ha elaborado el contrato tipo de suministro de hormigón validado por el Tribunal de Defensa de la Competencia, se ha negociado y conseguido contratos de seguro de maquinaria, vehículos, de calidad etc.

En una palabra, el sector está suficientemente profesionalizado como para afrontar los acontecimientos que pudieran surgir, ya que las estructuras de base están consolidadas y adaptadas a nuestra industria. De hecho, en estos años ha habido circunstancias muy complicadas que han hundido sectores, sin embargo, la mayoría de nosotros seguimos plantando cara a las circunstancias con el esfuerzo y valentía que cada una de nuestras empresas ha podido soportar; sabiendo que detrás siempre hemos tenido el ánimo y el consejo de la Asociación.

  • ¿Qué destacaría como principales avances en estos años?

Sin extenderme demasiado, pues todos tenemos nuestra opinión particular, en cuanto a destacar en el aspecto general pudieran ser, por ejemplo:  la Ley de Morosidad, la intervención activa de ANEFHOP en la normativa sectorial (Código Estructural o Control de Producción), el Hormigón Expert (conjunto de normas y recomendaciones que abarca la industria del hormigón). Y, junto a ello, la posibilidad de estar siempre arropados con herramientas y servicios que nos pueden proteger de circunstancias imprevistas adversas. Además, la ayuda constante de nuestros delegados, que son piezas clave del éxito de nuestra Asociación.

  • En este camino, ¿le hubiera gustado que algún cambio se produjese y no ha sido así? ¿Se queda con alguna espinita clavada?

No siento ninguna espina clavada. Creo sinceramente que se ha hecho una buena labor, acorde con las circunstancias de cada momento. Todo es mejorable sin duda, pero modestamente entiendo que se ha actuado con ánimo asociativo y siempre pensando en la mejora y profesionalidad del sector.

  • Con su experiencia asociativa, y viendo la situación actual ¿qué espera de ANEFHOP en el futuro?

Más que esperar es desear que se sigan fortaleciendo las estructuras de la Asociación. De esa manera ganaremos todos. Espero y deseo que no se pierda la unión entre los asociados y sus diferentes tendencias. Nuestros problemas están fuera, y los conocemos. Y nuestra unión nos da la fuerza para resolverlos.

ANEFHOP es una organización viva no puede dormirse y debe adaptarse constantemente a las nuevas circunstancias, ya sean legales, políticas o estructurales; trabajando en solitario o de la mano de otras asociaciones coincidentes, para defender nuestros intereses. No me cabe duda de que ahí ANEFHOP estará a la altura por su experiencia, capacidad y tesón.

  • No sólo ha estado presente en la Junta Directiva, en los últimos años ha sido el representante de ANEFHOP en la asociación europea (ERMCO) ¿cómo ha evolucionado el sector español a nivel internacional? ¿En qué punto nos encontramos respecto a nuestros homólogos europeos e iberoamericanos?

Hemos avanzado muchísimo en la imagen con nuestros homólogos en Europa y nuestra participación en asuntos importantes ha sido decisiva. Hoy nos encontramos en un cambio generacional en la que los mullidos asientos de antaño se vacían por jubilación y los nuevos ocupantes tienen otro espíritu más abierto y más preparados para defender la industria en general.

La visión que tenemos ahora no es para mañana, sino que es más a largo plazo y con un calado más profundo, cuyas consecuencias nos pueden arrastrar a situaciones nuevas que proceden del exterior. Por tanto, resulta clave estar presente en los lugares y foros en donde se está cociendo y decidiendo el mañana. No podemos mirar para otro lado, tenemos que concienciarnos de que nuestra presencia es necesaria, e intentar estar en primera fila, sin miedo ni vergüenza. Me consta que tenemos el nivel para ello.

En cuanto a Iberoamérica, en su día hicimos una labor extraordinaria, y así nos lo reconocen por activa y por pasiva. De alguna forma, es un mercado menos adelantado que el nuestro por la dimensión territorial y los diferentes intereses de cada país. No obstante, debemos seguir dándoles ayuda en los avances en general que estamos consiguiendo, y ser correa de transmisión entre la Unión Europea y el continente iberoamericano.

  • Por último, ¿qué mensaje dejaría a quienes le sucedan en la Junta Directiva? ¿Y a los asociados?

Tenemos una J.D. muy profesional, con capacidad y experiencia en cada una de las tendencias en la escala empresarial de nuestro sector. Por otro lado, el personal adscrito a ANEFHOP tiene una experiencia y dedicación que están fuera de toda duda. Con lo cual, el trabajo debe ser el de vigilancia de los acontecimientos que nos depara el futuro y tomar las decisiones oportunas que beneficien al sector.

En cuanto a los asociados, deben entender que la Asociación no trabaja para uno, sino para todos; por ello, las decisiones que se toman se tienen que ver con esta perspectiva colectiva. La unión de todos los asociados es lo más importante para seguir adelante; así ha sido en el pasado, y tan buenos frutos nos ha dado.

Entrevista a Carlos Peraita en Climáticos

«El sector está trabajando duramente por reducir la huella de carbono»

Tanto el hormigón como el cemento se han puesto en el punto de mira de los agentes climáticos por su elevado impacto medioambiental y la poca innovación del sector en el camino a la sostenibilidad. ¿Cómo han afrontado este hecho en los últimos años?

Es cierto que estamos en el punto de mira, pero también lo es que somos dos industrias que siempre hemos vigilado mucho el cuidado medioambiental y estamos sujetos a una gran cantidad de legislación al respecto. Sin embargo, desde el punto de vista de la huella de CO2, el hormigón es un consumidor de cemento, y el cemento está haciendo un gran esfuerzo por reducir su huella.

Según la Asociación Global de Cemento y Concreto, el cemento es responsable del 7% de las emisiones globales. Ante esto, el sector está trabajando duramente por reducir la huella, y ya se han conseguido algunos avances importantes como la reducción de la cantidad de clinker y el uso de combustibles alternativos.

Esta huella de carbono del cemento es el principal factor que afecta al hormigón, por ello ANEFHOP ha elaborado una Hoja de ruta del Sector del Hormigón que plantea la utilización de cementos bajos en carbono, así como otras medidas, el uso de energías limpias, o la reducción de las distancias a las materias primas, que acompañen en ese proceso de reducción. De hecho, el objetivo es reducir las emisiones de CO2 a causa de este material en un 40% para 2030, sobre los datos de 1990.

En contexto, según el Ministerio de Transición Ecológica, en 2020 el sector con más peso en el global de las emisiones de GEI es el transporte (27 %), seguido de las actividades industriales (20,8 %), la agricultura y ganadería en conjunto (14 %), la generación de electricidad (11,8 %), el consumo de combustibles en los sectores residencial, comercial e institucional (9,2 %), y los residuos (4,8 %).

Agua, áridos, transporte… la cadena de valor del hormigón es más amplia de lo que muchos creen, ¿cuáles son las medidas que se están tomando para reducir su impacto?

El agua es uno de nuestros componentes más preciados, por eso la gran mayoría de las plantas reutiliza el agua para que no se desperdicie nada mediante el empleo de balsas de decantación para recuperarla. Es algo que llevamos muchos años vigilando en España.

En cuanto al resto de materias primas que no son cemento, la mayor huella procede del transporte. Hay que decir que, en el caso de los áridos, los suministradores son locales, y las distancias recorridas, generalmente son pequeñas. En esta materia, la forma de actuar es clara, reducir la distancia lo más posible y utilizar vehículos menos contaminantes.

¿Cree que España, y en general Europa, puede afrontar con mejores armas la reducción de emisiones en el sector en comparación con los países asiáticos, los cuales tienen un mayor desarrollo de infraestructuras y por ende un mucho mayor consumo?

Es cierto que parte del problema procede de los grandes volúmenes de materiales que se consumen. El hormigón es un material revolucionario, a nivel industrial no lleva tanto tiempo con nosotros, y las prestaciones y posibilidades de construcción han hecho posible grandes obras arquitectónicas y de ingeniería. Y aunque en huella por unidad de producción no es tan contaminante como otros materiales, si añadimos el dato del consumo, hace que su gran volumen de consumo sea responsable de ese alto porcentaje de las emisiones totales que se está trabajando por reducir.

No es menos cierto que en el entorno europeo tenemos la sensación de tener una mayor preocupación por los asuntos medioambientales, incluso con necesidades de consumo inferiores a los grandes centros de consumo asiáticos. En estos países también se están tomando medidas, y es cierto que en algunas medidas nos superan. Según nos dicen, el número de vehículos eléctricos en construcción en China es muy superior al europeo, y esta elección no es por un tema de rentabilidad sino de cuidado del medioambiente. Sin embargo, el gran volumen de consumo incide en una gran emisión de kilogramos de CO2 equivalente.

En plena crisis energética, Europa teme el desabastecimiento de energía en invierno debido al obligado uso de la calefacción en los hogares, y el hormigón parece ser un gran aliado para asegurar una adecuada climatización. En su opinión, ¿cree que esto puede ser un revulsivo para su utilización en contraposición a otros materiales de construcción?

Sí, de hecho, siempre hemos defendido las grandes cualidades del hormigón para lograr construcciones más sostenibles. En ese sentido, hemos publicado recientemente los 5 puntos principales en los que se basa esta determinación: el ahorro energético, el aislamiento, el producto local y transporte, la durabilidad y su característica reciclable. Además, lo hace contribuyendo en las diferentes fases de la construcción.

En cuanto al ahorro energético, por ejemplo, el hormigón es un material de gran inercia térmica lo que, combinado con una adecuada orientación de los edificios, permite aprovechar la energía solar en zonas de gran amplitud térmica diaria. Además, las viviendas construidas con hormigón son capaces de absorber la energía solar a través de las ventanas y almacenarla en la gran masa de las losas, muros y techos, con la posibilidad de ser liberada sólo cuando la temperatura del aire disminuye a valores menores a los de estos elementos, mediante el mecanismo de la radiación. Este fenómeno puede suponer un ahorro energético importante para las personas que residan en ellas.

Asimismo, su capacidad aislante permite un importante ahorro de energía de climatización del edificio como han descrito diversos estudios que comparan la solución de fabricación con cerramiento de muros de hormigón, frente a la solución tradicional de cerramiento con ladrillos.

Se habla de que, por ejemplo, las carreteras de hormigón son más sostenibles a largo plazo que las tradicionales en términos de mantenimiento general de la infraestructura y menor rodadura de los vehículos. ¿Opina que esto puede hacer del hormigón un material neutro en emisiones en determinados casos? ¿Cómo se puede fomentar esta transición?

Las carreteras de hormigón presentan numerosos beneficios económicos, de disponibilidad operativa y de seguridad en comparación con otras opciones ejecutadas con pavimentos flexibles. La vida útil es mayor, en la mayoría de los casos, de 40 años.

En cuanto a los beneficios operativos y sociales, gracias a los bajos niveles de mantenimiento en las carreteras construidas con hormigón se puede lograr hasta un 58% menos de cortes de carreteras e interrupciones de tráfico, lo que significa un impacto positivo en la economía local al reducirse las demoras y la probabilidad de accidentes. En lo que se refiere a los niveles de calidad y confort de conducción, estos son más altos al mantenerse durante un mayor periodo de tiempo la pavimentación en su estado original. Por último, este tipo de solución constructiva hace que las vías sean entre un 5% y un 15% más resistentes, pudiéndose modificarse con facilidad su textura superficial para mejorar su resistencia al deslizamiento en escenarios de tráfico de alta y baja resistencia.

Los organismos públicos, a la hora de elegir una determinada tipología de firme para una obra vial, deben tener en cuenta los costes a incurrir en todo el ciclo de vida del proyecto. El hormigón es la mejor opción disponible para la construcción de carreteras gracias a su gran versatilidad y ahorro de costes a largo plazo, algo que permite también mayores beneficios en términos de seguridad, mantenimiento y confort de conducción.

¿Cómo se han preparado las plantas de hormigón en estos años para cumplir con los criterios de sostenibilidad que la sociedad está demandando?

La pasada crisis de construcción hizo que los modelos de plantas que se estaban estableciendo en España fueran cuestionados, y se iniciara un proceso de exigencia mayor para elevar el nivel de aquellos que no lo alcanzaban. ANEFHOP emprendió en el año 2011 el Plan ‘Compromiso por la Sostenibilidad’ Distintivo Hormigón Expert, consistente en establecer una serie de requisitos a seguir por todas las empresas asociadas con el propósito de obtener la excelencia en la fabricación de hormigón preparado. El plan, tutelado por la Asociación bajo la supervisión rigurosa de sus inspectores, se basaba en tres pilares: máxima seguridad, máxima calidad y protección del medio ambiente. Este plan sigue vigente hoy en día entre las empresas de la Asociación, es obligatorio para poder pertenecer, y ha sido un soporte importante para poder adaptarse con facilidad al RD163/2019 de la Instrucción Técnica de Control de Producción, obligatorio para todas las plantas de hormigón, sean de la Asociación o no.

Entrevista a Manuel Barrero, director de la Actividad del Hormigón en LafargeHolcim

  • El año 2022 está siendo un año complicado para el sector del hormigón, entre otras cosas por el aumento de los costes (materias primas, energía, etc.), ¿cómo se encuentra a día de hoy el sector?

Al igual que está sucediendo en el resto de sectores, estamos viviendo un año complejo. Es difícil definir estrategias o tomar decisiones cuando tus costes varían casi cada semana. Sin embargo, creo que es en estos momentos complejos cuando mayor número de oportunidades surgen y aquellos con capacidad de adaptación a este contexto saldrán reforzados.

El mundo del hormigón, al igual que el de la construcción, evoluciona muy rápidamente y en paralelo a las necesidades de la sociedad, por lo que es el momento idóneo de adaptarnos, modernizarnos y liderar los nuevos retos hacia la construcción de un mundo más sostenible.

  • En su opinión, ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el sector a corto y medio plazo? ¿Qué es necesario para conseguirlos?

Sin ninguna duda, nuestro reto es alcanzar la descarbonización del sector, contribuyendo así a una construcción sostenible y a establecer los cimientos del futuro de las próximas generaciones.

Ahora, más que nunca, tenemos que seguir los pasos necesarios para cumplir con nuestra hoja de ruta, en la que nos hemos comprometido a reducir la huella de carbono del sector del hormigón en un 40% para 2030 sobre los datos de 1990. Todo un reto que implica una nueva forma de trabajar.

En este escenario cobra especial importancia una mayor automatización del sector, así como la flexibilidad de los productos, de forma que podamos dar una respuesta acorde a las necesidades, cada vez más exigentes, de nuestros clientes.

  • Pensando en el medio y largo plazo, desde la Asociación se habla mucho de la sostenibilidad. ¿En qué se está trabajando?

Tratándose del segundo producto más consumido por el ser humano, después del agua, es innegable que nuestro papel es fundamental en la sostenibilidad de nuestro planeta, de nuestras edificaciones e infraestructuras y del futuro de las nuevas generaciones. Nuestro principal compromiso es reducir la huella de carbono por cada metro cúbico de hormigón y esto aplica tanto a los propios procesos de fabricación, como a las características y aplicaciones del producto e, incluso, a su posterior reciclaje o reutilización.

La nueva corriente de sistemas de construcción diferentes es una magnífica oportunidad para analizar la huella de carbono por metro cuadrado construido y aplicar metodologías como el Análisis de Ciclo de Vida, en la que se apuesta por la transparencia para evaluar el impacto ambiental de cada uno de los materiales y así poder tomar decisiones acordes.

  • ¿Qué hace del hormigón un material sostenible?

El hormigón es un producto 100% reciclable y, por tanto, protagonista de la economía circular, ya que puede reciclarse total e infinitamente como un árido reciclado o incluso como materia prima para la producción de cemento.

Al final del ciclo de vida de la construcción, el hormigón puede volver a reciclarse y esto supone una clara ventaja de sostenibilidad de nuestro producto. Sin olvidar otras características intrínsecas como la durabilidad, el bajo mantenimiento o que se trata de un producto local y presente en todos los mercados, por lo que la huella de carbono de su transporte es mínima.

  • ¿Qué necesitan cambiar las plantas?

Las plantas de hormigón tienen que acompañar al cambio de paradigma en la construcción y en el modelo de economía. Este es un momento crucial para nuestro sector, es una oportunidad de situar al hormigón en el centro de la transición hacia un mundo de cero emisiones netas.

El presente y futuro de las plantas está marcado por la sostenibilidad. Necesitamos invertir en plantas de hormigón más modernas, más eficientes, con procesos de generación de energía renovable para su autoabastecimiento y con una menor huella en el entorno.

Aunque no está relacionado directamente con las plantas, también debemos de apostar por sistemas de transporte más sostenibles, con una menor dependencia de combustibles fósiles en favor del uso de combustibles alternativos.

A todo ello hay que sumar que la próxima fase de la economía circular será digital, por lo que también debemos de impulsar la digitalización para así dar forma a un futuro más inteligente y sostenible para todos.

  • ¿Cuál es o debe ser el papel de Anefhop para impulsar la consecución de los retos del sector?

Desde Anefhop, debemos liderar la transformación del sector de la construcción guiándolo hacia la descarbonización. Además de garantizar la transparencia y trazabilidad de este material de construcción considerado el más sostenible gracias a su condición reciclable al 100%.

  • ¿Cómo es el hormigón del futuro?

Un hormigón fabricado con materiales 100% reciclados, que hará posible que todas las unidades de obra sean durables. Además, este hormigón absorberá CO2 y requerirá un escaso mantenimiento.

En definitiva, el hormigón del futuro será la solución preferida para construir un mundo más sostenible y más respetuoso con las personas y el planeta.

Entrevista a Pilar López, presidenta del Comité Técnico de Medio Ambiente

  • ¿Cuáles son las principales dificultades a las que se están enfrentando las empresas?

Respecto al ámbito ambiental ha habido una transformación general hacia la sostenibilidad que ha sido impulsada principalmente por normativas relacionadas, que comienzan a ser de obligado cumplimiento. Las empresas con estructura pueden asumir este cambio, pero las que no la tienen, están teniendo dificultades para no quedarse desactualizadas.

  • ¿Qué necesitan las plantas?

Las plantas necesitan saber en qué punto se encuentran. Para ello hay dos herramientas básicas: el Hormigón Expert y la DAP sectorial. A partir de aquí se puede saber si la planta cumple los requisitos de calidad, medio ambiente y PRL que exige el Hormigón Expert y si los datos resultantes de la DAP están acordes a los objetivos, como mínimo sectoriales, que se están impulsando desde ANEFHOP.

Estos son los primeros pasos, a partir de aquí hay un largo recorrido de mejora continua que se ha de seguir. Por lo que las plantas han de estar informadas no sólo de lo que la normativa ambiental exige sino de lo que la propia sociedad espera del sector en temas de sostenibilidad.

  • ¿Cuál es o debe ser el papel de ANEFHOP y el Comité para impulsar su consecución?

ANEFHOP, y el trabajo que está llevando a cabo el Comité de Medio Ambiente en esta última etapa, creo que es clave para conocer dónde estamos y ser el medio para establecer la hoja de ruta necesaria para alcanzar los objetivos de reducción de huella de carbono.

Por otro lado, gracias a las revisiones y auditorías del Hormigón Expert se promueve que las plantas estén al día y trabajen preservando el medio ambiente y la sociedad que les rodea.

Otro aspecto necesario y que es más complicado, la transformación de la imagen del sector del hormigón en la sociedad, como un sector Sostenible.

  • Una de las grandes preocupaciones actuales es la sostenibilidad y en el sector del hormigón en concreto la reducción de la huella de carbono por este material. ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años el sector para ser más verde?

La reducción de la huella de carbono de las empresas pasa de voluntaria a obligatoria tras la publicación de la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética. El sector de la construcción es uno de los actores principales en esta neutralidad en carbono que se pretende alcanzar en 2050. Mientras tanto en 2030 se debe garantizar una reducción de CO2 del 23% vs a 1990. Con lo cual nos afecta completamente.

Por otro lado, la Estrategia Española de Economía Circular, España Circular 2030, fomenta que todas las comunidades autónomas estén publicando sus planes de economía circular, donde el sector de la construcción sigue teniendo un papel protagonista.

Pese a que la profunda crisis de la economía española iniciada en el año 2008 ha tenido un impacto negativo especialmente destacado en el sector de la construcción, reduciendo notablemente su volumen de negocio. A día de hoy, según cifras del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, emplea el 40% de los recursos, genera el 40% de los residuos –varios puntos por encima de la media de la UE– y emite el 35 % de los gases de efecto de los emisiones de España.

En la actualidad, la demanda de productos sostenibles por parte de los clientes es aún muy incipiente, pero previsiblemente crecerá de forma exponencial en los próximos años, como consecuencia de la sensibilización de la sociedad en general y por la presión que ejerzan los cambios normativos que afectarán a nuestro sector en el futuro.  Por ello nos hemos preparado para dar respuesta a estas necesidades.

  • En esta línea, ¿qué es la DAP Sectorial y qué aporta al sector? ¿Cuál es su importancia?

La DAP nos marca un punto de partida. Gracias a todos los datos recogidos y certificados de 427 plantas y 140 empresas podemos saber cuál es nuestro perfil ambiental sectorial y conocer los diferentes impactos ambientales, donde uno de ellos es la huella de carbono, o lo que es lo mismo, las emisiones de CO2 equivalente por m3 de hormigón fabricado.

Es importante porque permite saber dónde estamos y nos da información de todo el ciclo de vida del producto, desde la extracción de las materias primas hasta la puesta en obra del hormigón. De esta manera se pueden establecer unos objetivos y diseñar un plan de acción para su cumplimiento.

  • Los retos son ambiciosos: reducción de las emisiones en un 40% para 2030. ¿Cómo se puede conseguir?

Se podría decir que aproximadamente el 80% de las emisiones de CO2 del hormigón proviene del cemento contenido en el producto. Como primeros pasos desde ANEFHOP, se puede contribuir a esta descarbonización realizando un consumo eficiente de cemento, utilizando cementos más sostenibles en aplicaciones menos exigentes y haciendo una actividad divulgativa y didáctica en el mercado para dar valor a estos hormigones más sostenibles.

  • Desde su perspectiva como mujer en el sector, ¿cómo ha evolucionado el sector en términos de presencia de la mujer?

Llevo 15 años trabajando en este sector y realmente no ha habido un aumento de la presencia de la mujer en el sector. Los principales puestos que ocupan mujeres son Administrativos, o personal de staff en cuanto a Áreas de Sostenibilidad, Prevención o Calidad. En operaciones la presencia es mínima.

  • ¿Consideras que se están dando pasos para su incorporación?

Siento decir que pocas acciones he podido percibir en este tema. Dentro de la Responsabilidad Social de las empresas, principalmente las grandes empresas, comienzan a diseñar planes de igualdad y a establecer objetivos de aumento de la presencia de las mujeres.

  • ¿Qué retos quedan pendientes? ¿Qué más se podría hacer?

Mi formación es de Ingeniera Química, especializada en Medio Ambiente, y mi experiencia profesional había sido en el sector industrial. Yo llegue a este sector sin tener mucho conocimiento del mundo de la construcción. Creo que un reto sería mejorar la comunicación, dar a conocer más las actividades que se llevan a cabo, tanto a la sociedad como al mundo educativo, ya que es un mundo interesante con muchas posibilidades de aprendizaje y crecimiento, donde hay cabida para hombres y mujeres.

  • Desde ANEFHOP, ¿qué medidas pueden servir de apoyo?

ANEFHOP, para seguir siendo una patronal vanguardista, podría crear su propia comisión de igualdad para desarrollar planes de igualdad que puedan ser implantados en las empresas.

Entrevista a María José Martín, de Hormigones Campiña Sur

  • Cuéntanos un poco de tu experiencia en el mundo del hormigón

Mi experiencia en el mundo del hormigón se remonta 25 años atrás, cuando mi familia, liderada por mi padre, se inició en este mundo con mucha ilusión y no menos sacrificio. Mi padre provenía del sector minero, explotando una actividad que consistía en lavar antiguas escombreras, obteniendo plata, plomo y zinc. Siempre tuvo interés en abrir una cantera y destinar esos áridos principalmente al hormigón. Y nosotros, muy jovencitos en ese momento, le seguimos en ese camino, además de terminar nuestros respectivos estudios. En mi caso, me había formado con el objetivo de dar clases de inglés, nada que ver con el sector del hormigón, pero he ido aprendiendo a base de lidiar cada día con todo lo que conlleva fabricar y distribuir hormigón alcanzando los debidos estándares de calidad.

  • Desde tu perspectiva, ¿consideras que se están dando pasos para la incorporación de la mujer al sector? ¿Qué más sugerirías hacer?

Pues, a mi modo de ver, somos bastante pocas las mujeres en el sector, al menos de forma visible. La mujer en este mundo ostenta sobre todo puestos en la administración de las empresas hormigoneras, también en casos de empresas familiares, pero hay pocas al frente de la dirección. Basta solo ver la poca presencia de mujeres en reuniones y asambleas de Anefhop. Hoy por hoy es considerado todavía un mundo de hombres, aunque me consta que hay mujeres altamente cualificadas en el sector de la Construcción. Sería bueno que las direcciones de las empresas hormigoneras confiaran a su personal femenino labores de responsabilidad para que demuestren que pueden realizar su labor con un alto grado de eficacia.

  • Eres una experta integrante del Comité Técnico de Extremadura

Bueno, mi saber en el mundo del hormigón proviene, como he dicho, de la experiencia adquirida a lo largo de estos años. No me formé originariamente en este asunto y mis conocimientos técnicos son los obtenidos tras trabajar en equipo con mis hermanos y rodearme de gente con mucho conocimiento y experiencia en este mundo.

  • Imagino que una de las preocupaciones en la región es el cumplimiento del Real Decreto de Control de Producción. De hecho, a principio de año se veía cómo todavía un 25-30% de las plantas estaban vendiendo producto ilegal. ¿A qué puede deberse este incumplimiento?

Así es. Una de las principales preocupaciones es tener constancia de que hay plantas que aún no están certificadas tras haber transcurrido el plazo de los 24 meses para adaptarse y más de un año desde que expiró el plazo y el Real Decreto pasó a ser de obligado cumplimiento. Esto es debido principalmente a dos cosas. Por una parte, hay mucha irresponsabilidad instaurada en el sector, empresas que dan por hecho que la fabricación de hormigón es algo que no conlleva responsabilidad alguna. Por otro lado, la Administración no colabora en absoluto en vigilar el cumplimiento de la normativa, bien por dejación de sus funciones o por otros motivos que no llegamos a comprender.

  • ¿Qué retos plantea esta situación?

Pues los retos que se plantean son los de intentar por todos los medios que esas plantas se certifiquen y, si no fuera así, conseguir que no ejerzan su actividad para evitar de ese modo la competencia desleal.

  • ¿Cómo puede solucionarse? ¿En qué está colaborando Anefhop para conseguir que todas las plantas se certifiquen?

La solución pasa por presionar a la Administración y, por otro lado, por informar a los clientes y direcciones facultativas de obras a las que estén suministrando material estas plantas. Informar e incidir en que el producto que están comprando no reúne los requisitos para ser legal. Anefhop está colaborando de lleno con el proceso de hacer cumplir la normativa. Como asociación de relevancia tiene interés en que la competencia juegue con las mismas cartas con las que lo hacen sus asociados, que, en el 100% de los casos, están adaptados y cumpliendo la normativa. Todo ello conlleva una importante labor de divulgación y contacto directo con sus asociados a través de los delegados.

  • En otro orden de cosas, el pasado año se cerró con un crecimiento de la producción en Extremadura. ¿Qué expectativas tenéis para este curso?  

En lo que llevamos de año, la producción ha sufrido un crecimiento sensible y se ha mantenido en las cifras que vienen siendo las habituales en los últimos años en nuestra región. Ahora bien, dudamos mucho que esos niveles se mantengan para lo que queda de año, porque el incremento de precios en todo lo relativo a la construcción va a afectar enormemente a nuestras producciones de hormigón. Es decir, nos consta que hay una fuerte demanda de m3, pero unas desfavorables condiciones económicas para que estos suministros se lleguen a ejecutar.

  • Hace poco que también formas parte de la Conferencia de Presidentes de Anefhop representando a Extremadura.

Así es. Y por ello estoy tremendamente agradecida por este nombramiento que mis compañeros del Comité de Gestión aceptaron tras la propuesta de nuestro delegado, Fernando Gómez Pajuelo, con el que colaboramos estrechamente desde hace ya varios años. El anterior presidente, nuestro compañero Juan Carlos Marín, había estado haciendo las funciones en el Comité de Andalucía y Extremadura, pasando en ese momento a presidir en exclusividad el comité andaluz.

  • ¿Cuáles son las principales preocupaciones en el sector?

Lo más repetido que se escucha es la palabra incertidumbre. Esa incertidumbre viene acompañada de la preocupación por el importantísimo incremento de costes que está sufriendo el sector y todas las industrias vinculadas a la construcción. La repercusión de esta subida de los precios afecta a todos y, como es natural, de forma más relevante a las empresas que tienen contratos firmados sin revisión. También hay una demora importante en la ejecución de obras de licitación pública.

  • ¿Cómo se pueden afrontar estos retos?

Es difícil dar respuesta a esta pregunta, pero, desde luego, pasa por tener la responsabilidad de hacer las cosas bien, conseguir hacer cumplir la normativa a todas las empresas de hormigón y trabajar duro y con optimismo para salvar los malos tiempos que al parecer se avecinan.

  • La sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono es uno de los principales objetivos de los próximos años, ¿qué tienen que hacer las plantas españolas para conseguirlo?

El sector está realizando una apuesta por la sostenibilidad y se ha comprometido a reducir sus emisiones de una forma importante con la fecha límite de 2030. Para ello, será necesario un cambio en los modelos de negocio, que pasan por la aplicación de nuevos métodos y procesos más sostenibles haciendo un uso más eficiente de los recursos e incorporando nuevas tecnologías.

  • ¿Cómo se está adaptando Anefhop para ayudar a las plantas y al sector?

La Asociación ya emprendió este camino en 2011 con el distintivo de Hormigón Expert, estableciendo los requisitos para todos sus asociados para obtener la excelencia en la fabricación del producto. Uno de los tres pilares del plan es la protección del medio ambiente. Por otro lado, Anefhop ya ha presentado el pasado junio la DAP sectorial del hormigón, para lo cual ha estado trabajando en ver cuáles son las emisiones del sector. Para ello, se han auditado plantas y se ha estudiado todo el ciclo hasta poner el hormigón en obra. La DAP será muy importante para medir el impacto ambiental y sentar las bases sobre las que trabajar de cara al futuro.

Entrevista a Luis Fernández González, presidente del Comité de Asturias

  • La producción en Asturias ha mejorado mucho desde 2020, ¿cuáles cree que son los principales motivos?

Para poder contestar a esta pregunta, hay que tener en cuenta la evolución del consumo de hormigón en los últimos años. En Asturias, desde el  2007 hasta el 2015 se produjo un fuerte retroceso año tras año. En número de empresas vinculadas al convenio de construcción hemos pasado de 3.600 en el año 2007, a tener unas 1.700 en el año 2020. En el año 2021 hemos alcanzado las 1.800, y este repunte repercute en todos los subsectores de la construcción, tanto en empleo como en consumo de materiales.

En concreto, durante el pasado ejercicio, el motivo de la mejora de producción de hormigón en Asturias se encuentra en el aumento de la cifra de construcción de vivienda nueva, y en el incremento de oferta de obra, tanto privada como pública, que hace que la producción de hormigón en este último año haya crecido del orden de un 13% respecto al año anterior.

 

  • El pasado año se produjeron dos importantes hitos en el sector: el RD 163/2019 y el Código Estructural. ¿Cómo han reaccionados las plantas asturianas? ¿Es la competencia desleal una preocupación en la región?

Asturias es la única región de España donde todas las empresas del sector están asociadas a ANEFHOP. Una de las exigencias para ser socio es que se cumpla con los requisitos del Sello Expert, y aunque no sea oficialmente reconocido, las auditorías realizadas por ANEFHOP hacen que cumplamos con la Ley respecto a la Calidad, Seguridad y Medio Ambiente.

El control de producción de hormigón ya estaba sujeto a la Orden Ministerial del año 2001, pero es el 1 de abril del 2021 cuando entra en vigor del RD163/2019, que exige obtener un Certificado de Control de Producción a las centrales de hormigón. Con lo cual, el fabricante que no cumpla con este RD, no obtendrá el certificado y no estará autorizado para la venta de hormigón.

Respecto al RD 163/2019, todas las centrales de hormigón de Asturias están Certificadas, con lo cual no supone diferencia alguna entre unas y otras, y ello no supone competencia desleal.

Asimismo, la Administración Regional es garante de este cumplimiento, y en reuniones que hemos tenido con la Dirección Regional de Industria y Dirección Regional de Vivienda, lo pudimos constatar.

Respecto al Nuevo Código Estructural, de reciente aprobación, se está divulgando desde el Ministerio, ANEFHOP, y otras organizaciones, a través de formación y jornadas de presentación. La novedad fundamental es la inclusión de la Sostenibilidad, aunque también se catalogan criterios de Calidad, requisitos Económicos, Medioambientales, requisitos Sociales, Salud Laboral e índices Complementarios. Con todo esto tenemos que conseguir que el hormigón sea sostenible y que la huella de Carbono sea la menor posible.

En este punto, también me gustaría destacar, que los controles del hormigón que nos hacen en obra por parte de los Laboratorios carecen de exigencias mínimas exigibles por parte de la Administración, algo que resulta enormemente dañino para el sector.

 

  • El pasado verano ANEFHOP premió a plantas productoras del Principado por su apuesta por el medio ambiente y una adecuada gestión de los riesgos laborales. En este sentido, ¿cree que Asturias se encuentra en una situación privilegiada a nivel nacional?

En Asturias la Administración siempre se ha caracterizado por ser muy exigente con la normativa Medio Ambiental. Prueba de ello, es nuestro eslogan “Asturias Paraíso Natural”. Además, las empresas de Asturias lo valoran, son participativas y colaboran activamente en el cuidado del medioambiente.

En mi opinión, los esfuerzos para cumplir aquí con la normativa son superiores a los que se exigen en otras Autonomías. Para los empresarios asturianos, fruto de la situación geográficamente privilegiada, la convierte también en una situación más rigurosa.

El tema de residuos nos preocupa de forma importante. Es un asunto que esta encima de la mesa permanentemente, y en el que se está trabajando para incluir, en nuevas obras y proyectos, áridos reciclados y otros subproductos. Esta cuestión debería tener reconocimiento económico por el coste que supone, y en Asturias hasta ahora no está siendo así.

La descarbonización tanto urbana como de infraestructuras es otro tema muy importante que se está afrontando en Asturias, de hecho, están programadas jornadas de trabajo y proyectos reales.

En cuanto a la gestión de los Riesgos Laborales, destacaría que la siniestralidad en nuestra industria es muy baja, lo cual demuestra el grado de rigor que tienen las empresas en este tema.

 

  • Recientemente ANEFHOP ha publicado un informe en el que se destaca que la digitalización de algunos procesos podría suponer una importante reducción de costes de gestión. En su opinión, ¿qué cree necesario para impulsar la adopción de tecnología en el sector?

Sin duda alguna el futuro de las empresas pasa por apostar por una mejora en los procesos de producción, la digitalización y la sostenibilidad. Es algo de lo que estoy absolutamente convencido.

En este sentido las empresas asturianas, al mismo tiempo que se adaptaron para certificarse en el cumplimiento del RD 163/2019, siempre han estado comprometidas con la mejora de instalaciones y la modernización de los procesos, lo que ahora nos mantiene en una buena situación para poder afrontar otros retos de modernización.

Tanto la digitalización como la economía circular son hechos reales. La digitalización, sin duda va a repercutir en el ahorro de costes a través de una mayor productividad, y además va a producir una mayor cantidad de información para gestionar nuestras empresas. La información que está apareciendo sobre subvenciones es abrumadora en este momento, cuestión que esperemos se traduzca en realidad y nos permita dar un salto de calidad significativo.

 

  • ¿Cuáles cree que son los mayores beneficios de la tecnología en el sector? ¿Cree que el sector puede adaptar sus procesos para parecerse a sus homólogos europeos?

Las nuevas tecnologías, hoy en día, son imprescindibles en cualquier ámbito de los distintos sectores de los que se hable. El sector del hormigón no se puede quedar atrás. La digitalización debe dar paso a la transformación digital de nuestro negocio. Además, la formación específica para cada puesto de trabajo es básica, cuestión que resulta especialmente complicada por la media de edad de las plantillas de trabajadores. Es importante que la gente que vayamos incorporando al sector, nos ayude a la transformación. Esto pasa por hacer del hormigón un sector interesante para la gente joven.

 

  • ¿Qué otros retos mencionaría?

Sin duda que los retos del sector del hormigón en España vienen condicionados por las normas europeas, los compromisos adoptados en sostenibilidad, el cuidado del Medio Ambiente, y nuestra obligación es estar atentos a todos ellos y adaptarnos.

Una de las dificultades que yo veo es que las empresas españolas en su mayoría son pymes, con lo cual el cumplir con toda la normativa y ser competitivo es más difícil de alcanzar. En mi opinión deberíamos de ser más objetivos, y ver la forma de hacernos más grandes y, por lo tanto, más competitivos.

Entrevista a Vicente Barrios, representante del Comité de Castilla – La Mancha de ANEFHOP

  • La producción de hormigón se contrajo a nivel nacional un 8% en el 2020 como consecuencia fundamentalmente de la pandemia. ¿Cómo han vivido en CLM esta reducción y su evolución en 2021?

La producción fue tan baja en los años 2018 y 2019 que apenas se notó la caída. En este sentido, los dos primeros trimestres de 2020 la producción disminuyó a causa del estado de alarma, pero a partir del tercer trimestre comenzó a remontar, manteniendo esta tendencia a lo largo del año 2021, en el que ha crecido la producción en el entorno del 9%. Respecto a datos de 2021, estimamos que rondará el millón y medio de metros cúbicos, lo que supone 0,73 m3/hab y año, un poco por encima del valor nacional que está en el entorno de los 0,52 m3/hab y año.

En cuanto a la producción por planta, la Comunidad registra un valor de 13760 m3/planta y año, dato que está por debajo de la media nacional que se encuentra en 16.700 m3/planta y año. Por su parte, los plazos de cobro y los impagos han mejorado respecto a los últimos años, pero en cualquier caso están suponiendo un gran esfuerzo de vigilancia y control a nuestras empresas.

 

  • ¿Cuáles considera que son los principales retos del sector en la región para los próximos años? ¿Cuál cree que es el motor de la producción en CLM?

El principal reto de los fabricantes de hormigón es la profesionalización del sector y apostar por la sostenibilidad de nuestro producto.

Por parte de las Administraciones, sobre todo la Autonómica, debemos aprovechar la llegada de fondos de la UE para invertir en infraestructuras. Castilla – La Mancha necesita mejorar carreteras, construir EDAR’s en todos los municipios, promover y ampliar polígonos industriales, etc.

Son varios los motores de producción en la región y depende en gran medida de la actividad económica que se desarrolle en la zona. En las zonas rurales el motor es el sector agrícola y en las capitales de provincia y zonas cercanas a la comunidad de Madrid, el sector industrial.

 

  • En su opinión, ¿ha ayudado el RD 163/2019 a reducir la competencia desleal en el sector? ¿cuál es la situación actual? ¿Han respondido las empresas productoras de la región de manera positiva?

Aunque las empresas asociadas a ANEFHOP están todas certificadas, y las no asociadas más grandes también lo están, no ocurre lo mismo con las empresas más pequeñas.

Esto muestra que el RD 163/2019 aún no está implantado en su totalidad, por lo que falta mucho trabajo por hacer.

En algunas zonas de Castilla La Mancha, sobre todo las zonas rurales, nos encontramos con el problema añadido de las autohormigoneras, las cuales fabrican hormigón fuera de toda norma. Al respecto, hemos solicitado colaboración de la administración para erradicar esta práctica pero de momento no hemos tenido éxito.

En la comunidad actualmente hay unas 109 plantas de hormigón activas, de las cuales sólo la mitad, según los datos que manejamos, disponen del certificado de cumplimiento del R.D. 163/2019. Comparado con la media nacional, que creo está en el entorno del 75% es un porcentaje muy bajo.

Sin embargo, es de destacar que en términos generales las empresas productoras han respondido de manera positiva.

 

  • ANEFHOP ha mantenido diferentes reuniones con entidades como la Dirección General de Industria de C-LM para luchar contra la venta ilegal de hormigón por parte de plantas NO certificadas, ¿cree que la colaboración con las entidades públicas permitirá impulsar la preocupación entre nuestros clientes por los riesgos que supone la no certificación y la venta de hormigón de manera ilegal? ¿Qué puntos destacaría de esta relación?

Desde el primer momento la Dirección General de Industria de C-LM se comprometió a luchar contra la venta de hormigón por parte de plantas no certificadas con el RD 163/2019. De hecho, han creado he incluido en su página web una cartografía específica, a modo de registro, donde aparecen las plantas de hormigón con el certificado RD 163/2019. No obstante, es necesario informar a las empresas productoras de la obligatoriedad de pedir dicho certificado antes de comenzar una obra, así como la inclusión en sus pliegos de condiciones de obras de esta obligatoriedad.

La relación entre ANEFHOP y la Dirección General de Industria de C-LM es fluida, son receptivos a nuestras peticiones y aunque de forma más lenta de lo que desearíamos, están actuando contra las empresas que no disponen del RD 163/2019. Por ejemplo, han enviado las últimas semanas requerimientos a las empresas que no disponen del certificado para que lo presenten en un plazo de 10 días, con posibles sanciones a las empresas que no lo presenten.

 

  • En relación con el RD y el Código Estructural, ¿considera que ha impulsado la preocupación por la sostenibilidad en el sector? Dada la novedad introducida ¿Cree que España puede posicionarse como uno de los líderes europeos en sostenibilidad a medio plazo?

Mi opinión es que se va a impulsar la sostenibilidad en el sector. Desde la Asociación ya se están dando pasos para ello. Creo que las empresas están preparadas y que España será de los países punteros en sostenibilidad en Europa.

 

  • ¿Considera importante el papel de ANEFHOP para el desarrollo del sector en CLM? ¿A qué cree que se debe la baja representatividad en la región? ¿Qué habría que hacer para cambiar la situación?

El papel de ANEFHOP es importante para el desarrollo del sector en C-LM, al profesionalizar el sector, desarrollar acciones formativas y defender los intereses de los asociados, en temas tan importantes como la lucha contra la competencia desleal.

La baja representatividad de la Asociación en C-LM puede ser debido a la gran dispersión de plantas en la comunidad y a que muchas de ellas son muy pequeñas con muy baja producción en zonas rurales poco pobladas.

Por parte de la Asociación se debería aprovechar la implantación del RD 163/2019 y la aprobación del Código Estructural para llevar a cabo acciones formativas entre las empresas no asociadas, de esta forma puedan comprobar las ventajas de pertenecer a ANEFHOP.

 

Entrevista de Carlos Raich, presidente de ANEFHOP, en El Economista

La industria del hormigón en España, cerró 2021 con una producción provisional de alrededor de 25 millones de metros cúbicos, lo que representa un crecimiento con respecto a 2020 del 10%, según explica en una entrevista con elEconomista el presidente de la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (Anefhop), Carlos Raich.

Un incremento que, en todo caso, ha de contextualizarse con el hecho de que en 2020 “tuvimos un mes de parón de actividad” como consecuencia de la paralización de las actividades de construcción en el mes de abril de aquel año por la pandemia de Covid-19.

Las previsiones del sector para 2022 continúan siendo positivas, aunque están sometidas a “una gran incertidumbre”. “Realmente no sabemos si vamos a ver el impacto que tienen los fondos Next Generation en nuestro sector”, advierte. De este modo, “nuestra mejor previsión es un crecimiento del 5% con respecto a 2021”, avanza.

El presidente de Anefhop señala que la mejora de las cifras de la industria del hormigón en 2021 procede, por un lado, del “mes de parón” de 2020 por la pandemia y, del otro, por “una recuperación lenta y progresiva que vamos teniendo desde 2013 que fue el año más bajo”.

Con los 25 millones de metros cúbicos consumidos en 2021, la industria del hormigón retorna así a los niveles previos a la pandemia, de 2019, y se mantiene significativamente por encima de los peores años para el sector, 2013 y 2014, cuando apenas se alcanzaron los 16 millones de metros cúbicos. No obstante, Raich recuerda que este volumen representa apenas un 27% del registrado en 2006, cuando se elevó a 95 millones de metros cúbicos. “El sector de la construcción y del hormigón no se ha recuperado de la crisis financiera de 2008”, lamenta.

El peso de la obra pública ha bajado desde el entorno del 50% de la producción hasta el 30%

Anefhop considera que el aumento de la licitación pública en 2021, de casi el 68%, según los datos recogidos por Seopan, representa “una buena señal”, si bien matiza que “una cosa es la licitación y otra es la ejecución”. En este sentido, alerta de que “hay una demora my importante en la ejecución; hay obras que se licitan año tras año y no se ejecutan”. Y aunque reconoce que, en términos de licitación, “son crecimientos importantes”, considera que “en valor absoluto si nos situamos en años normales están aún muy por debajo de lo que deberían ser”. Observa con esperanza, aunque también con cautela, “los impactos que pueden generar los fondos Next Generation”.

La caída de la inversión en obra pública experimentada tras la crisis financiera de hace más de una década ha provocado que su peso en la actividad del hormigón haya bajado desde el entorno del 50% de la prodcción hasta aproximadamente el 30%. “Ahora es la iniciativa pri vada la que ha cogido el liderazgo a la hora de mover la construcción”, señala Raich.

La patronal del hormigón ve, como el resto de industrias vinculadas a la construcción, con preocupación “los incrementos importantísimos de costes que está sufriendo el sector”, lo que está propiciando que haya “paralización de obras”. En el caso del hormigón, la repercusión de estas subidas de los precios, en materias primas, costes energéticos, de combustibles y de los derechos de emisión de CO2 asciende a entre seis y ocho euros por metro cúbico. “Y el problema es que tiene contratos firmados con revisión otros, pero también sin revisión”, explica. Por tanto, “el reto es mantener la rentabilidad”, máxime en un contexto en el que el grado de utilización de las plantas se sitúa por debajo del 50%.

Entrevista a Miguel Ángel Bermúdez Odriozola, subdirector general de Normativa y Estudios Técnicos del Mitma

¿Nos podría resumir las características más novedosas del Código Estructural?

Para empezar, habría que decir que es un reglamento ambicioso que abarca las estructuras de hormigón, de acero y mixtas de hormigón y acero, tanto de edificación como de obra civil, que incluye la consideración de todas las etapas de la estructura, como son el proyecto, la construcción, el mantenimiento y su demolición final. También que es coherente con el resto de la reglamentación nacional y europea, incluyendo las últimas novedades tecnológicas y teniendo en cuenta las particularidades del sector de la construcción. Asimismo, es de destacar que incluye un modelo novedoso en Europa para evaluar la sostenibilidad de las estructuras, en línea con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

 

En un primer vistazo da la sensación de ser un Código inabarcable debido a su extenso contenido.

En realidad, esa es una sensación superficial. Creo que toda la reglamentación se ha estructurado de una forma racional que permitirá a los usuarios de la misma encontrar fácilmente los aspectos que, en cada momento, quieran consultar. Así, el Código estructural contiene cuatro títulos; el primero, “Bases generales”, que se compone de seis capítulos que recogen los fundamentos comunes a los tres tipos de estructuras y lasbases para la contribución de la estructura a la sostenibilidad; y los títulos 2, 3 y 4, los cuales se refieren respectivamente a las estructuras de hormigón, de acero y mixtas. Estos últimostienen exactamente la misma estructura narrativa de contenido en sus respectivos capítulos.

También, contiene 32 anejos, entre los que se han incluido (anejos 18 al 32) el contenido de los eurocódigos relacionados con el dimensionamiento y comprobación de las estructuras que entran dentro del ámbito de aplicación del Código, remitiendo los aspectos que no forman parte del procedimiento de cálculo de estas normas voluntarias a los correspondientes capítulos del Código Estructural.

 

¿Qué consideraciones destacaría para los fabricantes de hormigón preparado?

Hay que reconocer que este sector ha tenido un importante desarrollo en los últimos años, tanto en los aspectos técnico y tecnológicos como en el aseguramiento de la calidad de sus productos y también en los temas de prevención, medio ambiente y sostenibilidad. Esto se ha visto impulsado recientemente gracias a la implantación de la normativa de seguridad industrial que exige a todos los fabricantes mantener un exigente sistema de calidad en su producción certificado por un Organismo de control acreditado por ENAC. Ante este panorama de garantías sectoriales, el Código Estructural no podía mantenerse indiferente y, por ello, se han introducido cambios significativos con respecto a las anteriores Instrucciones. Al respecto, las modificaciones se han realizado en los criterios de control de recepción, los procedimientos en la toma de muestras para asegurar la representatividad de las mismas, las prescripciones sobre fabricación de hormigón, entre otras.

La adopción de la clasificación de ambientes de exposición de la normativa europea era un cambio necesario, aunque somos conscientes de que exigirá una especial atención tanto de los redactores de proyectos como de los constructores y los fabricantes de hormigón.

A su vez, hemos pretendido que la nueva reglamentación impulse la utilización de hormigones con distintivos de calidad oficialmente reconocidos (DCOR), ya que redundará en el incremento de las garantías de calidad y en un mayor prestigio de las estructuras de hormigón.

Por último, cabe destacar que el Código Estructural abre la puerta al desarrollo de los DSOR (Distintivos de Sostenibilidad Oficialmente Reconocidos) que esperamos que impulse a los distintos agentes implicados a valorar y aplicar criterios de sostenibilidad en la ejecución de las estructuras de hormigón.

Entrevista a Jon Azpeitia Ibarrondo, presidente del Comité de Gestión de ANEFHOP en Euskadi

 

  1. ¿En qué situación se encuentra el sector del hormigón en Euskadi?

A pesar de las diversas situaciones adversas que nos ha tocado vivir, tales como crisis económicas, pandemia Covid, falta de inversión pública, retrasos en la finalización de las infraestructuras ferroviarias, etc. puedo afirmar que el sector está preparado para afrontar los nuevos retos que se aprecian en un panorama general siempre cambiante.

Confiamos en la profesionalidad de las empresas vascas y en su capacidad de adaptación, cumpliendo la premisa de fabricar y entregar un producto de calidad, procurando el mejor de los servicios a nuestros clientes.

Este año ha habido cambios importantes en el marco legal. La plena entrada en vigor del RD 163/2019 sobre control de producción y la aprobación del Código Estructural han marcado nuestra agenda.

Las políticas en materia de seguridad, medio ambiente y formación son punteras a nivel nacional, y están en línea con el resto de los países de la UE. Por otra parte, no debemos perder de vista los nuevos retos tecnológicos que se presentan, tales como la descarbonización de nuestros productos.

El intrusismo laboral, el incumplimiento reiterado de los plazos de pago y el acusado incremento de nuestros costes hacen que haya que reinventarse de una manera continua. En este sentido, el notable alza del coste de materias primas, de la energía y del transporte va a suponer un problema a solventar a corto plazo.

En este sentido, cabe destacar que las ventas de hormigón han crecido un 17% en el País Vasco durante el último año, algo notable, que ayuda a la recuperación de la economía regional.

 

  1. La producción de hormigón en la región se ha mantenido estable en el primer trimestre del año (en comparación al 2020), ¿cuáles son las principales tendencias y retos que observa para que se pueda aumentar y estabilizar la producción?

La situación se puede considerar moderadamente optimista. Es necesario un fuerte compromiso tanto del Gobierno Vasco como de las Diputaciones Forales en materia de inversión en la ejecución de las infraestructuras pendientes.

La ejecución de la línea vasca de alta velocidad ferroviaria está especialmente ralentizada; sirva como ejemplo que existen tramos que se iniciaron en el año 2008 y no han concluido. Se debe de realizar un esfuerzo en materia de financiación para terminar esta infraestructura en todos los territorios, ya que como ciudadanos nos merecemos la conclusión de una obra tan necesaria para nuestro desarrollo económico.

Así mismo, no debemos perder de vista el efecto del COVID sobre nuestra economía. El sector se ha tenido que adaptar a trabajar en condiciones especiales, habiéndose logrado un éxito por la nula incidencia que ha tenido en el desempeño de nuestros centros de trabajo

 

  1. Desde ANEFHOP se han solicitado medidas al Gobierno Vasco para relanzar la industria de la construcción. ¿cómo plantea que sea esta recuperación? ¿Es necesario implantar un refuerzo en la inversión pública en infraestructuras y en el sector privado?

La construcción ha sido un importante motor en la reactivación de la economía. La inversión en obra, tanto pública como privada, supone una importante generación de empleo y de actividad económica. El Gobierno Vasco es consciente de la relevancia del sector y del impulso que requiere, sin dejar de lado la diversificación de la economía.

Por parte de los fabricantes de hormigón, tenemos que apostar por una mejora en la eficiencia de nuestros procesos, la sostenibilidad, la digitalización y la economía circular. Un ejemplo práctico de ello es el uso de áridos reciclados procedentes de la actividad siderúrgica, que en Euskadi ha sido empleado con profusión.

 

  1. Los últimos meses han sido muy importantes para el sector debido al RD 163/2019 y la aprobación del Código Estructural, ¿qué aspectos destacaría de la implantación de las nuevas exigencias en las empresas vascas? ¿La finalización del plazo de adaptación al RD ha ocasionado problemas a las empresas productoras locales?

La fabricación del hormigón preparado ha estado siempre muy ligada a la actividad legislativa. El destino final del hormigón lo justifica, ya que su calidad y durabilidad son de vital importancia para la obra pública y la edificación.

La implantación del RD 163/2019 ha supuesto un incremento de esas exigencias legislativas, cuya trascendencia debe suponer un revulsivo para el sector de la fabricación del hormigón preparado, así como debería serlo para su entrega y puesta en obra.

La certificación del RD 163/2019 no ha supuesto ningún problema para nuestro sector en Euskadi. Las empresas vascas antes de aprobarse este Real Decreto ya cumplíamos con la mayoría de sus exigencias. El sector del hormigón en Euskadi está muy profesionalizado, y dispone de los medios suficientes para adaptarnos a los continuos cambios que el mercado demanda.

Aunque la aprobación de Código Estructural ha sido muy reciente, consideramos que las empresas están preparadas para este nuevo reto.

Desde la Asociación ya hemos realizado diversas actuaciones formativas, dando así mismo respuesta a las diversas cuestiones planteadas en esta materia.

Sería deseable, además de lógico, que estas exigencias de mayor control en producción, con certificación externa, tuvieran su repercusión en obra. Dicho esto, consideramos que no es riguroso que las pruebas de la calidad del hormigón queden en manos de laboratorios que carecen de exigencias de control por parte de las Administraciones.

 

  1. ¿Cómo ha influido la pandemia de COVID-19 en el sector del hormigón regional? ¿Son cambios que se mantendrán en el tiempo o estima que serán a corto plazo?

Aún es prematuro evaluar la incidencia de la pandemia tanto en el conjunto de la sociedad como en el sector del hormigón. Sí se aprecian cambios en las relaciones con las empresas constructoras, ya que las medidas de distanciamiento social han supuesto una modificación de hábitos. Internamente se está comprobando que la pandemia ha supuesto una mayor concienciación en actuaciones de prevención de riesgos laborales dentro de las empresas.

En cuanto a su repercusión en nuestros centros de trabajo, la pandemia COVID ha supuesto un cambio de procedimientos, ya que la salud de los empleados es un aspecto fundamental, y para su prevención se han adoptado las medidas necesarias.

Aun siendo un sector expuesto por la continua interacción con el personal de diversas obras, se puede decir que el COVID ha tenido una baja incidencia en nuestra actividad.

Desde el punto de vista económico, los mercados se han comportado de una manera estable en comparación con lo que inicialmente preveíamos. No obstante es necesario el compromiso de los organismos oficiales con el sector de la construcción. Somos un importante agente creador de empleo y motor económico de nuestro entorno.

 

  1. Al margen de la COVID-19, ¿siguen siendo la competencia desleal y la ausencia de suficiente obra pública los mayores problemas al correcto desarrollo del sector?

La competencia desleal es una lacra que estamos soportando como sector. De nada sirve nuestros esfuerzos por adaptarnos a las demandas del sector, si a la postre hay compañías que realizan negocio sin cumplir los requerimientos.

En Euskadi la competencia desleal la fomentan las administraciones que licitan obra pública, ya que favorecen y facilitan la instalación de plantas de hormigón en obra cuyos permisos y licencias, en caso de disponer de ellas, están otorgadas “con alfileres” ya que se pretende justificar como interés público.

Se debe de exigir los mismos condicionantes tanto a las empresas establecidas, como a las de nueva implantación, bien sean para el mercado en general o para el suministro concreto de una obra.

En cuanto a la posible existencia de centrales de hormigón que carezcan del certificado del RD 163, no conocemos que en Euskadi hubiera ninguna instalación que incumpliera la legislación. En cualquier caso, contamos con la plena confianza de que el Departamento de Industria del Gobierno Vasco será tajante a la hora de actuar frente a esta ilegalidad.

A estas dos circunstancias se debe añadir el incumplimiento generalizado de los plazos de pago.

Aun cuando la obra pública ha sido tractor del sector, en los últimos años ha pasado a un segundo plano. La iniciativa privada ha tomado el testigo y ha logrado que la caída del volumen de mercado no sea tan acusada. Se puede considerar que el 50 % de la construcción en Euskadi es iniciativa privada.

Desde 2012  existe en España una ley de morosidad que limita los plazos de pago a los 60 días. Por desgracia esta ley no se aplica en nuestro día a día. Las empresas estamos soportando en muchos casos la financiación de nuestros clientes.

 

 

  1. ¿Qué puntos destacaría de la gestión que realiza ANEFHOP a favor de la industria del hormigón?

ANEFHOP ha representado satisfactoriamente la defensa de los intereses generales de sus asociados en Euskadi. Las actuaciones en contra de la competencia desleal no siempre han sido fructíferas, pero se ha logrado que las administraciones exijan la tramitación de licencias para la implantación de centrales en obra.

De igual forma, la asociación ha contribuido a la profesionalización del sector, facilitando información a las empresas a través de actividades formativas, así como a la concienciación de la necesidad de acomodar nuestra formas de pago a las normativas vigentes.

 

  1. ¿Cómo ve el futuro a corto/medio plazo del sector en Euskadi?

Euskadi es una zona con una amplia tradición industrial y con una cultura empresarial altamente implementada en la sociedad. Prevemos que el sector remontará la situación actual con un nivel suficiente y sostenido de demanda.

Para ello, es indispensable que las distintas instituciones implicadas aceleren los grandes proyectos de infraestructura que están ya en marcha, y que los complete con otros nuevos, muy necesarios para la sociedad.